<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222</id><updated>2012-01-10T08:13:43.912-08:00</updated><category term='Psicoterapia y falsas ciencias'/><category term='Terapia de pareja'/><title type='text'>Blog de Bismarck Pinto</title><subtitle type='html'>Investigaciones y ensayos sobre la relación de pareja, el amor y la vida familiar.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>34</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-3851060372116265371</id><published>2011-12-08T13:14:00.001-08:00</published><updated>2011-12-08T13:18:51.896-08:00</updated><title type='text'>EL AMOR EN NAVIDAD</title><content type='html'>La Navidad es la fiesta de celebración del nacimiento de Jesús. El Niñito es el símbolo deslumbrante del amor. Nacido en un pesebre, rodeado de animales y del amor urgente de sus padres. Navidad anuncia el reinado del amor entre los seres humanos, la exegesis de la esencia humana, sin él no existiría humanidad, porque surge de la confianza entre las personas, de la necesidad de existir en la mirada del otro. El amor es la esencia del ser humano, lo que nos hace diferentes de una piedra y de una hormiga. La capacidad de redención de la generosidad en desmedro del egoísmo.El amor se instaura en medio de la sencillez, pues es la acción más humilde que podemos expresar, anulando obligatoriamente el placer y el poder, nos entregamos en silencio en los brazos de quien amamos. El amor es un fuego que nos quema por dentro y que sólo se puede apagar si nos entregamos, por eso es que sentimos la necesidad de dar hasta quedarnos sin nada. El regalo en Navidad simboliza la entrega: la esperanza que a través de mí el otro sea feliz.Todo lo que nos rodea en  esta época nos recuerda la obligación de entrega: el árbol que ha muerto para convertirse en leña, la estrella que alumbra ingenua en la noche sin luna mientras anuncia el lugar donde está el amor. El amor está en la sonrisa de ese Niño inocente que irá a morir por nosotros como la máxima expresión de la bondad.La Navidad es la amplificación de aquello que debería ser cotidiano, amarnos los unos con los otros, promoviendo la ternura, la paciencia y la tolerancia. Amar es reconocer al otro como puede ser, agradecer el encuentro milagroso en la vida. Navidad es darnos cuenta del absurdo de la sociedad que se empeña en ser más importante que la vida misma, poniéndonos como verdades sus artificiales mentiras, pretendiendo enajenarnos de la posibilidad de intimidad, promoviendo la materia sobre el espíritu.Debemos humanizar las instituciones, familia, trabajo, empresa, escuela, etc. Humanizar no es otra cosa que “amorizarnos”, esto es, develar nuestra insignificancia en relación al inmenso universo ante la mirada sorpresiva del otro que nos revela como un ser factible de conciencia, del darnos cuenta de la vida a través del encuentro de las miradas. Nada más importante que el ser humano.Es tiempo de entregarnos a la experiencia de vivir a pesar de que esté prohibido, ser irreverentes con las convenciones y con las normas convincentes. Reconoce que lo único real es el encontrarnos vivos en torno del caos escondido en la rígida lógica y en los parámetros de felicidad establecidos por la época. La felicidad se produce en el contacto con el otro, el amor nos mira sin mirarnos, sin juzgarnos, dejándonos ser porque ni siquiera habla. El amor está más allá de las convenciones, más allá de la piel, se vivifica en el espíritu humano como el humo, como el viento, inaprensible, indefinible, es el efímero momento de la intimidad, el huidizo instante de la fusión de lágrimas o sonrisas. Porque el amor tiene un destino: la despedida.Mientras más te amo más me dolerá tu partida, y si te amo promuevo tu independencia, porque el amor es sinónimo de libertad. No es posible el amor sino en el marco de la libertad, del dejar ser, del gestar la realización del otro, al final de cuentas del dejar marchar. Es imposible amarte si le temo a la soledad, porque no existe mayor experiencia de soledad que cuando amamos. Si le temo a la soledad (es lo mismo que decir a mí mismo), entonces evito amarte porque prefiero controlarte, vivir tu vida, dirigirla, reprimir toda posibilidad de emancipación hasta la violencia. Dicen que se mata o muere por amor, no es así, se mata o muere por poder, porque el poder ofrece la sensación de certidumbre, estabilidad, tranquilidad, nada se consume, nada cambia, nadie se aleja. El amor en cambio obliga al cambio, a la vida, a la incertidumbre y la ruptura. Los que aman nunca son los mismos, cada encuentro los modifica. Me refiero a cualquier tipo de amor: padres, hijos, amantes, amigos, el amor a Dios. El amor transforma porque obliga a la rebelión que emana del cuestionamiento de lo establecido. El amor no necesita de nada más que de dos seres (por lo menos) que se entregan al ejercicio de vivir. El tiempo se anula, se disipa el espacio, se espantan las palabras, se enajenan las ideologías. Nada más importa que el otro.Por eso esa sensación de profunda soledad del Niñito Jesús en medio de la oscuridad del pesebre. Ni los villancicos logran silenciar la bulla del silencio denunciante de la mirada tierna, compasiva y suplicante del pequeño que me espera con los bracitos abiertos. El amor me quiere abrazar, atrapándome en su candorosa manera de ver el mundo: nada importa más que el otro.Yo he aprendido que Navidad es la más linda fiesta del año, porque me avisa que aún es posible forjar esperanzas entre nosotros, para recuperar nuestra sonrisa y el ingenuo asombro ante la existencia de alguien que sin motivo me ama, me ama porque simplemente existo. Y eso es suficiente para agradecer…para decirle al Niñito: bienvenido al mundo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-3851060372116265371?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/3851060372116265371/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=3851060372116265371' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/3851060372116265371'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/3851060372116265371'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2011/12/el-amor-en-navidad.html' title='EL AMOR EN NAVIDAD'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-4086345234548605303</id><published>2011-07-05T14:16:00.000-07:00</published><updated>2011-07-05T14:17:10.211-07:00</updated><title type='text'>La desesperación  en la construcción de la personalidad.</title><content type='html'>Kierkegaard hace alusión a la desesperación como una enfermedad mortal , se trata de un  estado psicológico de quien ya no espera nada, ha sido aniquilada su esperanza. Es reconocer que hemos sido engañados: aprendimos mentiras como si fueran verdades . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ingenuidad de Aristóteles le hizo suponer que era posible la aprehensión directa de la realidad , no se percató que es imposible no interpretarla tanto en la fisiología como en  la psicología. Los sentidos sólo pueden captar aquello que es descifrable para sus sensores, por lo tanto necesariamente sesgan la realidad, a lo que debemos sumar la interpretación compleja de los sistemas cerebrales superiores, influidos por las atribuciones culturales. En fin: las estrellas están en el cerebro .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo simbólico  se ha insertado dentro de la naturaleza para robarse la realidad, hemos sido insertados en el orden artificial del lenguaje, arrojados sin ser consultados , degenerados por la sociedad hemos sometido nuestra esencia a la disparatada organización económica y productiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sentido de la existencia ha sido esbozado por parámetros ajenos al ser, se hizo irreflexivo, más determinista que los genes. El tener se impuso ante el ser y el deber ante la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escuela y la familia son las instituciones que tienen el encargo social de alienar al ser, obligarlo a abandonar sus potencialidades para que pueda constituirse en un sujeto productivo, han sido hechas para aniquilar sueños, proponiendo valores intrascendentes, reforzadas por los medios masivos de comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Está prohibido ser uno mismo! Quien sigue la consigna no llega a desesperar, su forma de vida se establece a partir de los parámetros exitistas: dinero, fama y poder. Los logros académicos y los económicos ofrecen certidumbre, se sabe a dónde llegar porque el camino está asfaltado y con excelentes señales: es imposible perderse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, ni bien se inicia la carrera, estamos obligados a perder nuestra alma, se prohíben los sentimientos, se niega la posibilidad de existir: primero los deberes. La sociedad ha desarrollado excelentes sistemas de represión de todo aquello que pueda alertarnos sobre el engaño: se prohíbe el amor, el sexo y el arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor es el gran enemigo del poder, incierto conduce inevitablemente a la desesperación, no obliga, libera. Permite que dos seres puedan existir a partir del reconocimiento del otro, constituyéndose en un colectivo revolucionario de dos , el caos del amor intensifica el orden del mundo simbólico, obliga a la irreverencia, a la rebelión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los amantes existen en el nuevo mundo construido por ellos mismos, un mundo donde todo adquiere significados distintos, determinados por la voluntad y las ganas de llamarse de otra manera que surge detrás de la intimidad y la pasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la sociedad inventó el matrimonio para inhabilitar la libertad de la pasión, obligados por la sobrevivencia los amantes tienen que declinar ante las exigencias sociales. El divorcio surge como una alternativa social ante el fracaso marital, un recurso feroz para arremeter contra la imposibilidad de amar y dejar de ser al mismo tiempo. Los esposos luchan frenéticamente para no dejar surgir a los amantes, el amor sede su lugar al poder: violencia, aburrimiento, rutina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El orgasmo es una experiencia que permite la liberación de las tensiones corporales , breve instante de inconsciencia, el cuerpo se emancipa del dominio de la mente, adquiere independencia en los estertores del placer, se rebela contra la opresión del estrés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estrés es el grito desesperado del alma. Hemos llevado a nuestro cuerpo donde nuestra alma no debería estar. La tensión muscular es señal de huída o ataque en la naturaleza, en el mundo simbólico lo es del deber. Así el estrés postraumático se perfila como la más triste expresión del absurdo social: torturas, guerra, traumas. Todo ello a nombre del poder, de las ideologías, de las aniquiladoras de sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, es mejor asociar el sexo al pecado, a la enfermedad, y con ello se condena a nuestro cuerpo, se le obliga a ser testigo impasible de la alienación del sí mismo. Descartes ayudó a escindirlo del alma, a pesar de que Aristóteles quiso unificarlos, el método cartesiano racionalmente nos dividió. &lt;br /&gt;Sin cuerpo y sin amor, el poder puede hacer de las suyas. El miedo es la base de la moral precaria, la moral del mediocre, de aquél que jamás desespera, el que no se sabe vivo porque no reconoce su mortalidad. En silencio el alma expresa su desazón a través del arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arte no sirve ni debe servir para ningún fin , simplemente es irreverente con lo establecido, ahí está intacta el alma: colorida en la pintura, fugaz en la danza, sonora en la música, estática en la escultura, secuestrando palabras en la poesía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arte denuncia la desesperación plasmándose en la estética, aquella que como la ética no puede decirse, escapa a la alienación del lenguaje, no puede ser atrapada por las convenciones, no puede ser regida por el poder, es así evanescente como el viento y la arena, no puede ser comprendida por aquél que no desespera, salvo que lo haga desesperar confrontándolo con su finitud e insignificancia, quizás sea la función del arte…sin querer, la de hacernos desesperar ante la magnificencia de la belleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ay belleza! Emerge de la más profunda desesperación, Kierkegaard la asemejaba a los gritos desesperados de los condenados al toro de Fálaris , aquella cruel máquina que mientras asaba a los condenados convertía sus alaridos en música.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arte deviene pues de la experiencia de la desesperación, es la angustia: el vértigo de la libertad , el miedo a ser libres , el terror a apropiarnos de nuestra vida, responsabilizarnos de nosotros mismos . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La desesperación nos acecha desde la mirada oscura de la muerte, la experiencia más democrática posible. Pues todos moriremos tarde o temprano, es la cadena que nos ata al mismo destino: dejar de vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poder no le teme a la muerte, el amor le tiene pavor. Los poderosos están dispuestos a morir por sus ideas, los amantes preferirán seguir vivos a pesar de las ideas. ¡Los amantes son cobardes! Sobre todo la vida y nada más que la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los poderosos se consideran inmortales, quieren ser dioses por decreto, inmortales por ley. Los amantes son mortales y por ello se desesperan enredándose en sus cuerpos y en sus almas hasta derretirse de besos y miradas: carpe diem quam minimum credula postrero (captura el día, no asegures que vendrá otro igual).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los amantes como los maestros zen viven en el hic et nunc (aquí y ahora), convierten el tiempo en una experiencia relativa al instante apasionado. Y es que el amor duele apasionadamente, porque obliga a la constante confrontación con el vacío inefable de la ausencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la legitimación del otro me hace existir me abandono plenamente a mi existencia, produciéndose así la posibilidad de ser libre, y al liberarme expulso mi alma, desnuda al fin de las ropas hirientes impuestas por la enajenación, entonces el ser se siente íntegro, sus potencialidades se hacen posibles. De pronto debe darse la despedida, el momento es tenebroso debido a la exposición del sí mismo, la desesperación da lugar a la angustia, la angustia es la voz del vacío, el miedo a la nada es inmenso e intenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es así que el amor nos precipita obligatoriamente a la nada, a reconocernos como fugaces pasajeros de la vida. Los amantes se atreven a todo porque lo han perdido todo, sólo se tienen a ellos mismos sin saber que siempre sólo se tuvieron a ellos mismos, están forzados a descarnarse, a mirarse a los ojos con sus propios ojos, cerrándolos para contemplar la oscuridad del silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El éthos es el modo de ser, la manera como aparecemos ante el mundo, aquella instancia que nos da un lugar, una identidad, es la conciencia del sí mismo que se posesiona entre el ser y la personalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El éthos  se estructura para protegernos de las impertinencias del mundo, para que ocupemos un lugar, un poder ser sin enajenarnos. Para ello es preciso haber sido amados por nuestros cuidadores, es decir, protegidos y reconocidos. Sin la experiencia de protección y legitimación la máscara nos protege del otro en lugar de proteger nuestra esencia. Afanados en ser queridos nos olvidamos de quienes somos, buscamos desesperadamente la aceptación y el cariño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos negamos a nosotros mismos para obtener ese reconocimiento, promovemos entonces la organización de armaduras rígidas que tensionan nuestro cuerpo, el carácter  es la forma cómo mi cuerpo sobrevive a las represiones y se muestra a través de un ego rígido infranqueable porque detrás de él hemos perdido nuestro ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La personalidad es la cobertura del éthos, una máscara para presentarnos al mundo, nos oculta pero puede llegar a perdernos cuando se hace más importante que el alma. Esa máscara es un recurso para comunicarnos pero al mismo tiempo puede ser nuestra perdición cuando la confundimos con nosotros mismos. En otras palabras, la personalidad es un instrumento, una simple herramienta de interacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando alguien confunde su personalidad con su esencia, pierde la posibilidad de amar porque no será capaz de desenmascararse – requisito indispensable en el amor-, como consecuencia se introducirá en el ego que requiere alimento del otro para darle sentido al sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido existen tres tipos de egos: el ego vanidoso, el dependiente y el difuso. En el primer caso se presentarán las personalidades narcisistas, pedantes y despreciativas de los demás. Por su parte, los egos dependientes pretenderán afianzarse a egos poderosos para poder existir, buscan ser protegidos y no toleran la soledad. Finalmente el ego difuso determina personalidades incoherentes, ambivalentes e impulsivas, debido a la falta de identidad buscan modelos para parecerse a ellos, mejor aún si son absorbidos por ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los trastornos de la personalidad tienen esos ribetes, personas incapaces de amar porque han perdido el alma al aferrarse a sus egos, han hecho del yo una realidad, olvidándose que es un invento construido para subsistir en el mundo prefabricado. Gazzaniga  afirma que el yo es una construcción del cerebro, su intención es engañarnos para protegerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien adolece de un trastorno de personalidad es incapaz de renunciar a su ego, el sentido de su vida gira alrededor de él, ya sea para alimentarlo, depender o buscarlo. La causa de esta organización pesarosa tiene raíces biológicas y familiares, las primeras relacionadas con la disponibilidad genética y la segunda con los juegos de la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trastorno de personalidad asegura la esperanza en vez de la desesperación. Desarrolla la fe en uno mismo en lugar de asumir la soledad y la incertidumbre. Promueve el poder como opresor o como eterna víctima, imposibilita el encuentro legítimo al favorecer la presencia plástica e inauténtica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Referencias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Kierkegaard, S. (1995) Tratado de la desesperación. Buenos Aires: Leviatán.&lt;br /&gt;  Russell, B. (1956) Obras escogidas. Madrid: Aguilar.&lt;br /&gt;  Aristóteles. (1969)  De Anima. Buenos Aires: Juárez.&lt;br /&gt;  Russell, B. ob.cit.&lt;br /&gt;  Popper, C., Eccles, J. (1985) El yo y su cerebro. Barcelona: Labor.&lt;br /&gt;  Stein, E. (2010) La filosofía existencial de Martin Heidegger. Madrid: Plaza&lt;br /&gt;  Alberoni, F. (1998)  Enamoramiento y amor. Barcelona: Gedisa.&lt;br /&gt;  Reich, W. (1972) La función del orgasmo. Barcelona: Paidós.&lt;br /&gt;  Wilde, O. (1981) De profundis. Barcelona: Seix Barral&lt;br /&gt;  Kierkegaard, S.  (1999) Diapsalmata. Santiago: Cuatro Vientos.&lt;br /&gt;  Kierkegaard, S. ob.cit.&lt;br /&gt;  Fromm, E. (2008) El miedo a la libertad. Barcelona: Paidós.&lt;br /&gt;  Sartre, J.P. (2007) La náusea. Buenos Aires:  Losada. &lt;br /&gt;  Reich, W. (1996) Análisis del carácter. Buenos Aires: Paidós.&lt;br /&gt;  Gazzaniga, M. (1999) El pasado de la mente.  Santiago: Andrés Bello&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-4086345234548605303?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/4086345234548605303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=4086345234548605303' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/4086345234548605303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/4086345234548605303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2011/07/la-desesperacion-en-la-construccion-de.html' title='La desesperación  en la construcción de la personalidad.'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-8227571646499324354</id><published>2011-06-01T07:59:00.000-07:00</published><updated>2011-06-01T08:00:54.612-07:00</updated><title type='text'>EL AMOR Y LAS EMOCIONES: UNA APROXIMACIÓN PSICOLINGÜÍSTICA</title><content type='html'>El amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro.&lt;br /&gt;Nietzsche&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las emociones son reacciones fisiológicas ante situaciones que amenazan a nuestro organismo o que promueven la reproducción. El miedo por ejemplo, es la emoción que nos alerta ante el peligro, la rabia ante una situación que nos obstaculiza un logro.&lt;br /&gt;Las emociones están biológicamente determinadas, vienen en nuestra carga genética para que podamos sobrevivir. En la interacción con los otros seres humanos vamos aprendiendo a nombrarlas: esa sensación de querer desaparecer, huir, salir corriendo recibirá el nombre de miedo; aquella que nos genera las ganas de golpear, morder, matar, la llamaremos rabia. En algunos casos podemos aprender los nombres equivocados, por ejemplo a la rabia llamarle tristeza y a la tristeza: rabia. &lt;br /&gt;Es en nuestra familia donde aprendemos a asignarles palabras a las emociones, luego las contrastaremos con los nombres que nuestros pares les dan. Toda la vida vamos cambiándoles los nombres, ampliando el espectro de las palabras en función a su intensidad. Diremos enojo, bronca, furia para designar el grado de la rabia; pena, sufrimiento, depresión para la tristeza. Y aún así faltarán palabras.&lt;br /&gt;La relatividad del nombre en relación a la emoción se verifica en la incompatibilidad de las expresiones entre las personas. Para alguien pena puede equivaler a lo que para otro es depresión. Debido a  que la experiencia de las emociones es subjetiva, su nominación es compleja e imprecisa, de tal modo que siendo de por sí las palabras arbitrarias, éstas no alcanzan a expresar la integridad de una emoción.&lt;br /&gt;El sentimiento es el nombre de la emoción. La percepción del proceso fisiológico de la emoción implica necesariamente una atribución que oscila entre lo agradable y lo desagradable, connotaciones que asociadas a la intensidad definen el nombre. De ahí que cuando hablamos de las emociones siempre lo hacemos desde el sentimiento. La emoción se dirige a la acción, su significado está sesgado necesariamente por la valoración.&lt;br /&gt;Los valores se estructuran en la cultura, en el diálogo que los seres humanos establecemos entre nosotros se forjan los acuerdos de los significados, si bien las emociones son universales, los sentimientos se restringen a las palabras construidas en las culturas. &lt;br /&gt;Por ejemplo, en portugués se puede nombrar la experiencia emocional de la ausencia con la palabra “saudade”, término que si bien existe en el castellano no es utilizado con la frecuencia con que lo hace un brasileño. La “saudade” es más que nostalgia, se debe sumar el afecto, la ternura y la esperanza.&lt;br /&gt;El inglés por su parte tiene menos palabras que el castellano para designar los matices emocionales. Se dice que las lenguas latinas (que descienden del latín de los romanos) están hechas para el amor. Pero ¿qué queremos decir con esa palabra? La palabra “amor”, ¿qué emoción designa?, si es una emoción ¿cuál es?&lt;br /&gt;La primera etapa del amor se denomina “enamoramiento” en castellano, “to fall in love” (caer en el amor) en inglés, “tomber amoureux” (caerse en el amor) en francés, sich verlieben (con el mismo significado del inglés), en japonés ocurre lo mismo: “koi ni ochuro” significa caerse en el amor y lo mismo en chino “tan lian  ai”. En portugués se dice: “ficar apaixonado” (estar apasionado).&lt;br /&gt;En aymara se puede decir: juparupuniwa munta  (es a ella a quien amo; la quiero), en el sentido de desear a alguien, aunque también podría utilizarse en el sentido del amor, no existe una diferencia clara entre el enamorarse y el amar.&lt;br /&gt;Estar enamorado es un accidente, puesto que en los idiomas mencionados, exceptuando el aymara y el portugués ¡nos caemos en el amor! &lt;br /&gt;Pero veamos cómo la confusión se hace mayor cuando revisamos la frase “te amo”. ¿Qué queremos decir? En castellano es gracioso, porque se utiliza el nombre del diosecillo griego “amor” y se lo lleva a la lengua, es como decir: “te Zeus”. ¡Nada que ver! &lt;br /&gt;Otro posible origen dice que la palabra amor proviene de la raíz indoerupea “amma”, utilizada para llamar a la madre. Explicación etimológica que dejará muy contentos a los psicoanalistas esforzados en demostrar que el origen del amor se encuentra en la relación madre-hijo, o como ellos la llaman: la relación edípica.&lt;br /&gt;En inglés “love” proviene de la lengua anglosajona del medioevo con la palabra luf, derivada del inglés antiguo: lufu, la misma que se origina de luba del antiguo alemán, y ésta de lubere.&lt;br /&gt;De ahí que en alemán se diga “ich liebe dich” (te amo), donde liebe tiene la misma raíz latina que love: lubere.&lt;br /&gt;“Lubere” es una palabra que los latinos usaban para referirse al acto de gustar, desear. Por lo tanto el sentido de la frase “I love you” es: “te deseo” o “me gustas”. &lt;br /&gt;En castellano se dice “te amo” y “te quiero”, en nuestro medio se utiliza la primera más en el sentido de intimidad, mientras que la segunda infiere mayor pasión. Pasa lo mismo en italiano, puede decirse: “ti amo” o “ti voglio bene”.&lt;br /&gt;Con la conquista española la lengua aymara se vio afectada, en el caso del amor tuvieron que reemplazar la palabra “waylluña” (enredarse, envolverse) que era utilizada para expresar el amor por la impuesta del español “desear” a “munaña” (desear, querer). De ahí que se forzó la expresión “te quiero” que en aymara tenía el sentido de desear una cosa. Por eso se puede decir: anchhiajj t’ant’amp kisump munaskta (en este momento estoy deseando un queso) o en el sentido de “quererse”, munasiña, cuando se expresa chacha warmijj jiwankam munasiñawa (los esposos deben quererse hasta la muerte).&lt;br /&gt;Los griegos establecieron distintos tipos de amor y a cada tipo le asignaron una palabra: eros para el amor pasional, storge para la protección amorosa, phileo para la amistad y ágape para el amor abnegado, desinteresado.&lt;br /&gt;Robert Sternberg intrigado por el significado que le damos a la palabra amor, llevó a cabo varios estudios con muestras representativas de los estadounidenses, consiguiendo finalmente una coincidencia estadística en tres factores que componen el concepto: pasión, intimidad y compromiso.&lt;br /&gt;Pasión es el elemento erótico del amor, se relaciona con la sexualidad y la diversión, es esencialmente irracional.&lt;br /&gt;La intimidad hace referencia a la confianza que permite la empatía, la posibilidad de contar el uno con el otro.&lt;br /&gt;El compromiso, es el factor que tiene que ver con el contrato de pareja, las reglas de la convivencia, los límites del comportamiento de uno y otro. La decisión de que el otro es lo más importante en nuestra vida.&lt;br /&gt;He replicado el estudio de Sternberg en poblaciones universitarias de la ciudad de La Paz y del área rural aymara, en todas ellas encontré la misma correspondencia que el psicólogo estadounidense: en nuestro medio se consideran los tres componentes del amor. &lt;br /&gt;Investigaciones al respecto en otros países han establecido la universalidad de los tres componentes, aunque existe una tendencia a dividir la pasión en dos factores: pasión erótica y pasión romántica.&lt;br /&gt;Las diferencias se encuentran en el ordenamiento de los tres factores, en algunas culturas es más importante la pasión que la intimidad y el compromiso, mientras en otras, como en la aymara, el compromiso y la intimidad priman sobre la pasión.&lt;br /&gt;Parece a partir de la evidencia científica, que las personas usamos la palabra “amor” como si fuera un sentimiento, es decir, el nombre de una emoción. La emoción a la que hacemos referencia es el deseo erótico.&lt;br /&gt;Evidencia de esta falacia lingüística es la referida a la ruptura amorosa cuando uno o ambos amantes dejan de sentir deseo, ignorando que el deseo es efímero, puede mantenerse, es cierto, a través de los juegos con la pasión, ocasionando la sensación de “enamoramiento” que nada dice acerca del amor. La necedad hace presa de las parejas románticas, duran poco, porque viven al amor como un sentimiento.&lt;br /&gt;Ojalá el origen de la palabra inglesa “love” sea libere (libertad) en vez de lubere (deseo), pues con ese sentido coincide con la finalidad del amor: la libertad. Sería regio que cuando decimos “te amo” estuviéramos diciendo “te libero”. Amar es una construcción entre dos que permite la libertad de ambos. &lt;br /&gt;Alberoni dice que el enamoramiento es un movimiento naciente de un movimiento colectivo de dos. En el amor las personas existimos, nos reconocemos a través de la legitimización del otro, ese reconocimiento nos otorga la posibilidad de ser auténticos: libres.&lt;br /&gt;El amor sólo puede darse en la libertad, no es posesión, no es pasión, es un proceso de dos personas que se rebela contra lo biológico y lo cultural, es la expresión irreverente del pequeño cosmos que los amantes construyen para existir a pesar del caos inherente al amor, a pesar de estar rodeados de un orden agobiante, absurdo, impropio, creado por los sistemas sociales.&lt;br /&gt;El amor nos libera inclusive de nosotros mismos, porque obliga a la entrega total, al desgarramiento salvaje del alma impropia para que el otro pueda vislumbrar nuestra esencia.&lt;br /&gt;Qué triste haber aprendido a nombrar a la necesidad afectiva o al deseo con la palabra amor, la primera es un requerimiento básico de los niños, “attachment” en inglés, en castellano “apego” o “vínculo afectivo”.  Es el storge de los griegos, la relación amorosa entre padres e hijos, la sensación de protección, la seguridad afectiva.  Si no hemos recibido el storge en nuestra familia, lo más probable es que lo busquemos en la relación erótica, ocasionando dependencia, vínculos inmaduros, infantiles.&lt;br /&gt;Cuando el amor designa exclusivamente al eros, su función se limita al placer y a la reproducción, nos quita su sentido humano, el de la recuperación del sí mismo perdido en los avatares de la socialización. &lt;br /&gt;La intimidad de Sternberg puede reflejarse en el amor de amigos (phileos), la posibilidad de compartir con otro nuestros intereses, logros, penas, etc. Indispensable en la relación amorosa, pero insuficiente.&lt;br /&gt;Ágape entraña la entrega desinteresada, desapasionada, generosa, que escapa al amor de los amantes, pues tiene que ver con la caridad, con el amor a la humanidad, al desvalido o a los ideales de justicia. &lt;br /&gt;El amor como sentimiento no solamente puede ser el nombre del deseo, sino de la pena y la angustia. Pena cuando confundimos el deseo con la protección, angustia: cuando lo asociamos con la carencia afectiva infantil. En ambos casos el producto de la relación será una patología relacional, puede terminar en violencia o dependencia.&lt;br /&gt;En definitiva, el amor no es un sentimiento, es una palabra huraña que no da cuenta de lo que implica la construcción rebelde de la pareja. La corrección lingüística sería: cuando decimos “te amo” queremos decir “existes”. Y como se ve, no estamos nombrando una emoción, nombramos un proceso relacional complejo: despojarnos de las mentiras aprendidas como verdades para poder ser delante de quien nos ama, entregarnos a la posibilidad de existir y de construirnos a partir de nuestras posibilidades, teniendo como testigo a alguien que hace lo mismo.&lt;br /&gt;Amar no es hacer feliz al otro, amar no es poseerlo, tampoco apasionarnos por la eternidad, amar es construir un espacio para atestiguar la existencia ajena. Estar para que el amado pueda ser. Es un proceso de constante reconocimiento que nos obliga a abandonarnos para esforzarnos en el conocimiento del otro, a la par que construimos metas conjuntas nos dejamos ser.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-8227571646499324354?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/8227571646499324354/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=8227571646499324354' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/8227571646499324354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/8227571646499324354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2011/06/el-amor-y-las-emociones-una.html' title='EL AMOR Y LAS EMOCIONES: UNA APROXIMACIÓN PSICOLINGÜÍSTICA'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-3307203169582644126</id><published>2011-05-24T09:51:00.001-07:00</published><updated>2011-05-24T09:51:42.836-07:00</updated><title type='text'>DAME UN TIEMPO...</title><content type='html'>La complejidad de la relación de pareja ocasiona que algunas no sean capaces de reconocer la necesidad de pasar de una etapa a la siguiente, estancándose en el proceso, y otras que ante el desencanto teman la ruptura. En ambos casos, es común que uno de los protagonistas plantee al otro la necesidad de darse un tiempo.&lt;br /&gt;Otra situación se da cuando la persona teme la intimidad y se prefiere dar un paso atrás. Otro caso es cuando se tiene miedo lastimar al otro. Finalmente está aquella persona que verdaderamente necesita un respiro.&lt;br /&gt;Cuando el antecedente es el estancamiento, lo más probable es el surgimiento del miedo al compromiso. Esto suele pasar en parejas que han establecido un vínculo rutinario, a veces durante varios años, sin que ninguno proponga el cambio hacia la convivencia. La rutina usualmente termina en aburrimiento, y el aburrimiento en ya no querer el estilo de relación. Sin embargo aparece la sensación de que ya no es como antes y se teme haber dejado de amar.&lt;br /&gt;El problema se origina en confundir el amor con la sensación de enamoramiento. Estar enamorado es un estado emocional no un estado amoroso, el amor es una construcción vincular entre dos personas, implica mucho más que sentimiento, mucho más que deseo de estar juntos, es mirar hacia metas comunes, establecer planes para alcanzarlas, acompañarse, ser testigos del crecimiento del otro. Cuando sólo se están juntos, las parejas pierden el fin de su relación y puede plantearse el fin de la relación.&lt;br /&gt;Pero como nada malo pasó, no hubo infidelidad sexual ni violencia, entonces uno de los dos sugiere que necesita tiempo para pensar y reflexionar sobre la relación. Otros, más osados crean problemas para darle sentido al sin sentido, pero de ellos escribiré en otro artículo.&lt;br /&gt;Un error común es que se busque consejo en amigos y familiares, éstos responderán desde sus propias conveniencias, creando mayor confusión en la persona desesperada. Si se tiene tendencia a la sugestión, es probable que alguna opinión, sobre todo aquella que provenga de alguien significativo: el mejor amigo o mamá.&lt;br /&gt;¿Qué espera quien quiere un tiempo durante el estancamiento? ¡Un milagro! Pues sí, que pase algo que diga si vale o no la pena seguir juntos. Cuando de lo que se trata es de discutir con la pareja el siguiente paso en la relación, es decir: la convivencia.&lt;br /&gt;Pero eso significa cambiar muchas cosas, la primera: dejar la familia de origen. Algunas personas siguen siendo hijos cuando se embarcan en la nave del amor. El ancla es muy pesada por lo que no pueden salir del puerto. No podemos convivir con un extraño si tenemos deudas con nuestra familia de origen. Padres inmaduros necesitan de hijos que los cuiden. Pueden inclusive organizarse juegos de culpas para que los hijos no se vayan jamás de casa.&lt;br /&gt;La segunda: asumir responsabilidades. Cualquiera puede enamorar, pero sólo las personas económicamente productivas pueden convivir. Para convivir hay que compartir con el otro nuestros bienes, asumir la responsabilidad por el hogar que estamos formando. Los dependientes de sus padres suelen a la par ser improductivos. Ese es un serio problema, porque no es posible un amor entre mantenidos.&lt;br /&gt;Tercero: despedirse de la vida de solteros. El compromiso obliga a definir a la otra persona como la más importante en nuestra vida, no es posible mantener la juerga, se debe establecer prioridades, ya no se puede seguir siendo adolescente.&lt;br /&gt;Cuarto: planear una familia. ¿Quiero hijos? ¿Cuántos? ¿Cómo criarlos? ¿Mi pareja coincide con mis ideas de familia? Nada fácil para alguien que no cumplió con los anteriores cambios.&lt;br /&gt;He ahí a la persona esperando que el tiempo resuelva el conflicto. Pueden pasar tres cosas: volver a lo mismo, seguir esperando indefinidamente, animarse al cambio. Pero sea lo que sea no es una decisión de uno, es algo que deben resolver conversando entre los dos, porque es un problema de la relación de pareja, cada quien debe poner sobre la mesa su apuesta, en el caso del amor es todo o nada.&lt;br /&gt;El otro caso es cuando surge el desencanto y se teme la ruptura. “No eras quien esperaba que fueras…pero creo que puedes cambiar”. Entonces el “dame un tiempo” puede ser utilizado como una estrategia manipuladora, la frase está mal planteada, debería ser: “quiero que en este tiempo dejes de ser quien creo que eres para que te conviertas en lo que necesito” o bien: “a ver si con mi ausencia cambias”.&lt;br /&gt;El trasfondo es que la persona es inmadura, piensa que el amor del otro puede ser provocado, manipulado, forzado, o bien que las personas son de plastilina que puede ser modelada a nuestro placer. Ninguna de las dos posturas es racional. El amor implica libertad, el otro puede o no querernos, su amor no depende de nosotros. Quien cree que puede hacer cosas para ser amado, deja de amar y empieza a controlar, lo peor es que la relación termina en violencia y terror.&lt;br /&gt;Amar es reconocer al otro como es y aceptarlo así; amar no es querer cambiar al otro para nuestro bienestar. El amor siempre es entrega sin retorno, si el otro nos ama devolverá lo entregado pero no lo hará por miedo o por dependencia, lo hará simplemente porque le da la gana. &lt;br /&gt;Reconocer que nos equivocamos es una de las mayores dificultades del ser humano, más aún en  el amor, donde le damos todo el crédito al sentimiento. Tengo una mala noticia: podemos enamorarnos de cualquiera. El enamoramiento no es señal de que el vínculo será bueno, sólo es un indicio del deseo hacia el otro, nada más que eso. El amor en cambio requiere de una filosofía de vida, valores y metas coincidentes, por eso es que se construye no es algo que nos viene dado.&lt;br /&gt;Otras personas piden tiempo cuando se dan cuenta que la relación se ha vuelto seria, en el sentido que se exige intimidad, esto es, abrirse para mostrarse plenamente. Hay quienes le temen a ese encuentro de almas, porque no tuvieron experiencias de amor legítimo en su historia o peor, fueron abandonados. El miedo al abandono se solapa con la necesidad de ser amados, eso crea una gran disonancia: un corazón vacío no puede dar ni puede recibir pero necesita desesperadamente sentirse vivo. Las relaciones de este tipo se forjan desde la cautela, puede haber mucha pasión e inclusive varias relaciones al mismo tiempo, pero en ningún caso existe entrega. Se espera que la pausa enfríe el corazón del otro, o mejor aún, que la ruptura parta del otro.&lt;br /&gt;Cuando el desencanto ocurre en una persona dependiente, puede producirse un miedo irracional a lastimar al otro: la pena gobierna la relación. En vez de decir que no vale la pena estar juntos, es mejor decir que necesitamos tiempo, con la esperanza que el otro se canse de esperar y se vaya enojado en vez de herido.&lt;br /&gt;El amor duele, porque se fundamente en el desgarro, primero desgarrarme a mí mismo para luego desgarrarnos juntos, eso significa dejarlo todo por el otro y luego correr el riesgo de que el otro no quiera estar conmigo. Es imposible que el amor no nos duela, ya sea en la entrega, ya sea en la ruptura. Nada podemos hacer para que al otro que sigue enamorado, no le duela saber que nosotros ya no lo estamos. Mientras mayor inversión se haya dado mayor será el dolor. Recuerda: el amor que el otro te tiene no depende de ti. Puedes haber dejado de querer cuando el otro te sigue queriendo. &lt;br /&gt;Rara vez hay coincidencia en las rupturas, lo común es que alguno resulte con el corazón roto. Es muy estúpido esperar que el tiempo haga que al otro no le duela la despedida porque la espera produce esperanza y la esperanza: desesperación. Lo mejor es armarse de valor, mirarle la cara al otro y decir adiós.&lt;br /&gt;A pesar de esos antecedentes contrarios a la estrategia de “dame un tiempo”, existen ocasiones donde puede ayudar a la pareja, sobre todo en esos vínculos apasionados y estrechos que impiden la reflexión personal por estar fusionados el uno en el otro. Parar un tiempo para mirarse a uno mismo, renovarse para volver o para romper es una buena medida.&lt;br /&gt;La diferencia radica en que no se trata de un tiempo para manipular, sino de un tiempo para uno mismo, puesto que en algunos casos el vínculo de pareja puede disminuir el desarrollo personal. No hay que olvidar que la autorrealización es indispensable para el amor. Amar es dar, pero ¿Qué se puede dar si no se tiene nada personal construido? &lt;br /&gt;Durante ese tiempo deben quedar claras las reglas sobre todo en dos sentidos: nos comunicaremos o no, podemos tener otra relación de pareja o no. Lo mejor es plantear un encuentro intenso con la soledad, pero esto se debe resolver en una negociación entre los implicados.&lt;br /&gt;¿Cuánto tiempo es bueno? El suficiente para reflexionar. En relaciones de corta duración (menos de un año), un mes puede ser suficiente, en relaciones de mayor duración, hasta tres meses. Se debe definir con precisión la fecha del encuentro y las reglas durante la ausencia, insisto, cada pareja debería establecerlas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-3307203169582644126?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/3307203169582644126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=3307203169582644126' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/3307203169582644126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/3307203169582644126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2011/05/dame-un-tiempo.html' title='DAME UN TIEMPO...'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-1283171860052926984</id><published>2011-03-04T04:50:00.000-08:00</published><updated>2011-03-04T04:52:48.398-08:00</updated><title type='text'>LA DEPENDENCIA AMOROSA</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Abuela: ¡Qué boca tan grande tienes!&lt;br /&gt;¡Para comerte mejor!&lt;br /&gt;Y diciendo estas palabras, este lobo malo se abalanzó sobre  Caperucita Roja y se la comió.&lt;br /&gt;Charles Perrault&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estar enamorados no es amar, el sentirnos atraídos por una persona no indica que esa persona sea la indicada para construir una relación de pareja. La pasión no es suficiente en el amor, amar requiere de madurez, de independencia, de estar completos. La idea de la media naranja es una estupidez. No son dos medias naranjas que se encuentran, son dos personas completas, sólo en la integridad del ser es posible el amor.&lt;br /&gt;Una intensa relación pasional no asegura una buena relación de pareja, puede predecir un excelente encuentro sexual pero no nos dice nada en relación a la convivencia. En otras palabras, un buen amante, una buena amante no necesariamente serán buenos como pareja.&lt;br /&gt;Depender no es amar, depender es necesitar del otro. El amor no genera necesidad, no es un sentimiento, es una construcción que hacen dos personas al tomar la decisión de convertir su relación en prioridad. Amar es acompañarse en el crecimiento personal, disfrutarse y apoyarse, en suma, amar es ser testigo de la felicidad del otro.&lt;br /&gt;Quien ama no hace feliz al otro ni al ser amados el otro nos hace feliz, la felicidad es el logro de nuestras metas que nos permiten conocernos y realizarnos. Quien nos ama nos acompaña pero no dictamina nuestra vida. &lt;br /&gt;Quien te ama no vive por ti, no piensa ni siente por ti, te deja ser, con esa persona te sientes libre de mostrarte como eres, de realizar tus sueños, segura de que no serás juzgada sino que te sentirás comprendida. &lt;br /&gt;El amor de pareja no nos hace crecer, crecemos porque nos da la gana, el amor nos hace sentir acompañados en el proceso de encontrarnos a nosotros mismos. &lt;br /&gt;Es difícil en un tiempo donde se construyen falsas historias de amor en el cine, la televisión, los libros y demás cuentos. La idea romántica del amor es la pauta para los amores que no tendrán nada de románticos. Lamentablemente para la pasión, el amor se construye desde la racionalidad, el sentimiento es el acompañante silencioso de la posibilidad de compartir, negociar, tolerar y comprender.&lt;br /&gt;Las personas que piensan que el amor es un intenso sentimiento pueden encontrarse con el Lobo Feroz o la Loba Feroz,  al creer que esa intensa sensación de deseo, pena o admiración asegura una relación segura. No es así. La sensación no es suficiente, es imprescindible conocer al otro.&lt;br /&gt;Los Lobos y Lobas son depredadores que esperan encontrar una presa para devorarla. No les interesa el amor, lo desconocen, les interesa el poder, desde el cual puedan someter y dirigir la vida de la otra persona. Saben escribir contratos con condiciones, usualmente comienzan con la frase: “si me amas…”luego agregan cualquier cosa: “…dejarías a tus amigas”, “…dejarías tus estudios”, “…te cambiarías de ropa”, “…harías esto o aquello por mí”.&lt;br /&gt;Caperucita tiene pena por el lobito, confunde la compasión con el amor y cae en la trampa;  puede asumir que el amor es sacrificarse por el otro y renunciar a aquellas cosas que la hacen persona.&lt;br /&gt;Recuerda: quien te ama jamás pide que te desprendas de las cosas que quieres. Todo lo contrario, porque esas cosas te hacen feliz, te alienta a que las sigas cosechando. Si la persona que quiere amarte no tolera algunas de tus pasiones, simplemente termina la relación, no intenta cambiarte.&lt;br /&gt;Amarte es aceptarte así como eres y aprender a amar tus cambios. Un encuentro amoroso legítimo no está marcado por el miedo ni por la pena, el amor nos hace sentir seguros de nosotros mismos, sabemos que quien nos ama nos acompañará a pesar de nuestros riesgos, riesgos que al final de cuentas nos pueden hacer cambiar, y en ese proceso tal vez nos ocurra que ya no queremos estar con esa persona porque hemos cambiado, entonces puede ser que decidamos romper la relación. Quien nos ama nos deja partir. &lt;br /&gt;Dejar partir, he ahí la pauta del amor, por eso amar duele, porque amarte es un riesgo, el riesgo que crezcas y que cambies, de tal manera que dejes de ser la persona que esperaba que seas, luego debo aprender a amarte aún a pesar de tus cambios, si no lo logro, porque te amo…te dejo partir.&lt;br /&gt;Amar, por lo tanto no es poseer, qué alejada del amor la frase: ¡eres mía! El amor exige a que seas tuya, que seas tuyo, que reconozcas que la vida te pertenece que no tienes más remedio que vivirla y entregarte a la realización de tus sueños. Suena bonito, lo sé, pero es extremadamente difícil.&lt;br /&gt;Difícil porque nos juntamos con una persona que no conocemos, ¡nos jugamos por un desconocido! Por eso todo inicio amoroso es peligroso, nunca sabemos con quién estamos saliendo. Puede ser el Lobo o la Loba, puede ser el Príncipe o la Princesa, o peor, un monstruo disfrazado de oveja.&lt;br /&gt;Por eso es imprescindible que no necesitemos de nadie, que hayamos aprendido a vivir solos, que disfrutemos de nuestra libertad, que reconozcamos que la soledad es inevitable, sólo en la soledad puede nacer el amor. Pero si tenemos miedo al abandono, creemos que el otro nos debe completar, o que el amor es servicio (trasponiendo la caridad al ámbito erótico), entonces no reconocerás al bicho carnívoro que acabará con tu alma y tu vida.&lt;br /&gt;Si estamos completos, si sabemos hacia dónde vamos, si con claridad divisamos nuestras metas, entonces no tendremos miedo al abandono ni buscaremos ser admirados, simplemente buscaremos alguien que comparta nuestros valores e intereses, alguien que a nuestro lado pueda realizarse sin dependencias. No caeremos en trampas, es más al detectar alguna, rápidamente cambiaremos de camino, sin ese “tengo miedo lastimarlo”.&lt;br /&gt;Cuando te sientas realizado desearás compartir tus emociones, y nada más hermoso que hacerlo con aquella persona que amas. A la par, con esa persona querrás satisfacer tus deseos eróticos, fundiéndose así el ágape con el eros. &lt;br /&gt;Deja de buscar alguien que te ame, mientras más ingenua o ingenuo eres, más fácilmente te toparás con lobos y lobas aduladores. Si tienes tu ego de Alasitas, rápidamente te encontrarás entre los pútridos dientes del depredador. Deja de pensar que tu realización depende del que te ame. Busca alguien a quien amar, alguien que merezca tu amor. Una vez encontrado, ámalo y punto, si el otro te ama o no es su problema, el tuyo es hacerte cargo de tu amor.&lt;br /&gt;Sí, lo he oído muchas veces, “no quiero lastimarlo”…Es un absurdo mayúsculo que permite ver cómo la persona conceptualiza a su pareja: un pobre cachorrito pulguiento y enfermo. Luego ¿cómo se puede tener una relación amorosa con un indefenso bebé? Si tu pareja es una mujer o un varón, entonces no tendrás miedo de lastimarla, sabrás que como persona madura supo a qué atenerse en el momento en que decidió jugar al amor contigo, ese juego tiene una finalidad: ¡conocernos!&lt;br /&gt;Conocernos para ver si vale o no la pena seguir juntos, la respuesta puede ser sí o no, si es no hay que terminar la relación porque si siguen juntos será una pérdida de tiempo. Recuerda: el amor no cambia a nadie. &lt;br /&gt;Verás que mientras más “amor” le pongas a la relación será peor, el otro no sólo no cambia, sino que se hace cada vez más monstruoso. Porque lo que estás poniendo no es amor, puede ser miedo, orgullo, pena, sacrificio, pero no es amor, porque si lo fuera lo aceptarías como es, y como no puedes aceptar a un Lobo o Loba (por si acaso lo olvidaste eres una ser humano) no lo puedes amar.&lt;br /&gt;Es curioso, muchas personas creen que no son amadas, cuando en realidad son incapaces de amar a alguien que les hace daño. Es que no se puede amar a alguien que nos hace daño, eso de amar al enemigo, vale en la guerra o en la caridad, pero no en la relación de pareja. Tu pareja te ama, luego no te daña de ninguna manera. Si te daña simplemente no te ama, no le des más vueltas, no te ama y punto. &lt;br /&gt;La pregunta entonces es: ¿puedo amarlo?, o más simple si quieres: ¿puedo aceptarlo así? Si tu respuesta es afirmativa, entonces lo amas, pero si te daña, no eres para esa persona, porque si te amara no trataría de cambiarte, entonces si lo amas y reconoces que no te ama, lo dejas partir, justamente porque lo amas.&lt;br /&gt;No dejamos partir porque no nos aman, dejamos partir porque nos damos cuenta que no podemos amar a alguien así. Un Lobo es un Lobo y tarde o temprano tendrá hambre. Caperucita debe abandonar su tendencia zoofílica o su fantasía de convertir a un animal en un ser humano y buscar a alguien de su especie.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-1283171860052926984?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/1283171860052926984/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=1283171860052926984' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1283171860052926984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1283171860052926984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2011/03/la-dependencia-amorosa.html' title='LA DEPENDENCIA AMOROSA'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-1073449534101490030</id><published>2011-02-22T08:52:00.001-08:00</published><updated>2011-02-22T08:52:54.965-08:00</updated><title type='text'>CUANDO TERMINA UNA RELACIÓN AMOROSA</title><content type='html'>Abandonar puede tener justificación; abandonarse, no la tiene jamás. &lt;br /&gt;Ralph Waldo Emerson&lt;br /&gt;El amor es una construcción llevada a cabo por dos protagonistas, para su destrucción es suficiente uno de los dos. Puede ocurrir que uno aún tenga intenciones de seguir construyendo, mientras que el otro decidió detener la obra; o bien, ambos, por mutuo acuerdo concluyen que la edificación debe interrumpirse. &lt;br /&gt;¿Qué hace con que se produzca el fin de una relación amorosa?&lt;br /&gt;La causa más frecuente es el “desencanto”, etapa inevitable del desarrollo amoroso, en la cual los amantes se percatan de la necesidad de abandonar sus expectativas hacia el otro y asumirlo como se presenta: dejar de besar al sapo para que se convierta en príncipe y aceptarlo como es. Cuando la persona no acepta al otro, simplemente no lo ama, porque amar es reconocer al otro como un auténtico otro, libre de tomar sus propias decisiones. &lt;br /&gt;Amar obliga a asumirnos como entidades solitarias e independientes, sólo en esas circunstancias es posible dejar ser al otro o dejarlo partir. Si no hemos alcanzado la posibilidad de valernos por nosotros mismos, nuestras relaciones se establecerán en función a la dependencia en vez de basarse en la libertad, y sin libertad no es posible amar.&lt;br /&gt;La elección de pareja, si bien aún mantiene muchos de sus intrincados procesos en el misterio, probablemente se deba simple y llanamente al azar, más allá de la intervención de las feromonas, del destino o de Dios. Objetiva y racionalmente no podemos saber con quién empezamos a enamorar, lo vamos descubriendo en la relación y a medida que cada quien se va quitando las máscaras de la conquista.&lt;br /&gt;Las relaciones inmaduras y las patológicas se fundamentan en expectativas infantiles o idealizadas. Se espera ser cuidado o cuidar, depender o hacer depender, admirar o ser admirado, se la puede plantear como un perenne enamoramiento definido como un eterno apasionamiento donde el deseo es indispensable. Las relaciones más peligrosas se organizan en la complementariedad: posesión - dependencia, y las más absurdas en la estabilidad aburrida de la costumbre.&lt;br /&gt;Cuando ocurre el desencanto, las personas nos sentimos abrumadas por la estupidez, no podemos comprender cómo nos involucramos con esa persona que no tiene los atributos que esperaba, duele la irracionalidad y el tiempo perdido, conmueven las miradas de quienes nos quieren y que favorecieron o desfavorecieron nuestra relación, ¿qué dirán los unos y los otros? ¡Trágame tierra!&lt;br /&gt;El placer de amar es sustituido por el miedo y el sufrimiento del dejar partir. Si el mundo se redujo a “nosotros dos”, mayor es el abismo que tienes que enfrentar: nadie, nadie para sostenerte. Lo mejor es volver al vínculo insulso pero que permite que cierres los ojos al vacío de una vida que dejó de ser vivida. La pareja se forja como una simbiosis, el uno no puede ser sin el otro, y ambos se devoran mutuamente, quedándose solos en el vacío. Basta que uno suelte la mano del otro para que surja una inmensa depresión.&lt;br /&gt;Si la relación la configuraron dos personas maduras, esto es, emancipadas y desvinculadas de sus familias de origen, en pos de su realización, o mejor aún, habiéndola conseguido, seres humanos apropiados de su existencia y conscientes de su soledad e independencia, el proceso de ruptura será doloroso, por cierto, pero será ajeno a los miedos irracionales del abandono y de la opinión  de la sociedad.&lt;br /&gt;En el caso de las parejas inmaduras y patológicas, cuando uno de los miembros (más difícilmente ambos) se reconoce como una persona con derecho a la felicidad y que la felicidad del otro es responsabilidad del otro y no de ella, pude mirar su relación amorosa con objetividad y poder decidir si vale la pena continuarla o no.&lt;br /&gt;Por lo tanto lo primero que debe ocurrir es que la persona necesita reconocer su nivel de desarrollo personal, a nivel externo e interno. Externo: ¿es dependiente económicamente y afectivamente de sus padres o familiares? Si la respuesta es afirmativa, es una persona inmadura socialmente. No puedes establecer un vínculo amoroso formal si aún no te emancipaste económicamente de otros, ni tampoco si tu familia de origen sigue siendo lo más importante en tu vida.&lt;br /&gt;El nivel interno se refiere a la necesidad de protección y cuidado, la pregunta es: ¿me considero aún una niña (un niño) que necesita de la protección de otros? Si la respuesta es afirmativa, entonces estás en serios problemas, porque no conoces el amor, lo confundes con el miedo a ser abandonado (a) o la pena que te causa tu pareja. &lt;br /&gt;El problema de estas personas suele ser que el desarrollo de su sexualidad no va a la par de su desarrollo social. Para desempeñarnos sexualmente no necesitamos independencia familiar ni madurez psicológica, basta que nuestro cuerpo reciba y exprese placer para dar rienda suelta a las relaciones eróticas. Pero eso no es suficiente en el amor.&lt;br /&gt;Jugar al amor es fácil, encuentros apasionados y sentimientos de gran amistad: “nadie te amará como yo”, “nunca me sentí mejor en mi vida”, “lo eres todo”…Hasta que surge el planteamiento del compromiso, hacer una vida juntos. La intimidad y la pasión no alcanzan, se necesita verificar los intereses, valores y la posibilidad de ser dos adultos independientes el uno del otro en todo sentido.&lt;br /&gt;Los celos, por ejemplo, son clara señal de inmadurez, cela el que no soporta la libertad de su pareja, por lo tanto no la ama, es violento con ella. Lo fatal es que muchas personas víctimas de los celos, no se reconocen como víctimas de violencia. Debemos recordar que violencia es querer cambiar al otro sin que el otro lo desee, imponer nuestros criterios a la vida de una persona que decimos amar. Si el otro no te convence ¡déjalo partir!, no intentes cambiarlo, busca alguien que realmente desees y que sea como tú quieres que sea, no hagas de una mariposa un chorizo, si vuelas y eres de la familia de las mariposas, ¡bárbaro!, ama a la otra mariposa, pero si eres un salame búscate un chorizo en el frial no en el bosque.&lt;br /&gt;Cuando nos damos cuenta que el otro es un auténtico otro, debemos reflexionar si queremos seguir con esa persona, si la respuesta es no, entonces lo mejor es terminar. Es que va a doler, claro, y mucho porque te acostumbraste, pasaste momentos bonitos, se hicieron promesas cargadas de ilusión, pero, el amor obliga a no lastimarse, y lastimarse es seguir juntos sin avanzar a ningún lado. Tarde o temprano uno de los dos querrá moverse y será difícil, sino imposible.&lt;br /&gt;Si el otro sigue queriéndome, decirle adiós será muy doloroso para él, sin embargo así como tuviste el coraje de comenzar la relación, debes tenerla para terminar. Fritz Perls decía: “El nosotros no existe, está formado por el yo y el tú”. Así es, la idea de vivir fusionados es probablemente la mayor irracionalidad de concepción del amor, 1 + 1 no es 1, es 3: yo, tú y lo que construimos. Pero nuestra construcción no puede devorarnos, debe hacernos mejores personas, a tu lado me siento libre, puedo ser yo mismo sin herirte, porque si te hiero no te amo, será cosa mía decidir arrancarme algunas espinas, pero debo hacerlo porque te amo, no porque me lo exiges.&lt;br /&gt;Es lo que ocurre en las relaciones con personas adictas, la codependencia consiste en vivir por el vicio del otro, el sentido de la vida es que mi pareja deje su vicio cualquiera que este sea (alcohol, drogas, mujeres, varones, trabajo, etc.), uno se oculta en su vicio y el otro en su afán de “salvador”. Cuando la persona dependiente reconoce que no tiene vida propia, si aún es tiempo, suelta las amarras y deja partir. Amar es dejar partir, si el otro quiere volverá y dependerá de uno si lo quiere recibir o no.&lt;br /&gt;El miedo te carcomerá el alma cuando reconozcas que la relación no va más, un miedo con mil cabezas, miedo a la soledad, a herir, a la crítica, al futuro, a la equivocación. La única manera de vencer al miedo es afrontarlo, caso contrario se convierte en angustia y ésta a su vez en culpa. Es razonable que tengas miedo, pero no lo es que te atormentes por él, sólo podrás conocer su verdadero rostro cuando termines la relación. Por lo general el miedo antes del fin es mucho mayor al miedo durante el proceso de la ruptura. &lt;br /&gt;Otra característica del miedo es que oculta la rabia, y al hacerlo nos priva de la posibilidad de reconocer lo que nos perturba. El  miedo puede dar lugar a justificar la relación, amplificando las cosas buenas y minimizando las malas, luego se producen encuentros eróticos intensos con nuevas promesas e ilusiones, claro, el miedo desaparece pero la situación sigue siendo la misma.&lt;br /&gt;Es importante escuchar al miedo y a la rabia. La rabia te dirá qué no soportas más, y te mostrará el miedo ligado a ella. Por ejemplo, fue fatal que el día de tu cumpleaños haya preferido estar con sus amigos, esto te genera bronca y miedo a que se vuelva a repetir; peor aún, en otro caso te da mucha rabia que te haya golpeado y el miedo te anuncia que puede volver a ocurrir. &lt;br /&gt;Pero si sólo escuchas al miedo, es un miedo ridículo porque te muestra tu inmadurez y tus propios temores no resueltos que no tienen nada que ver con tu pareja, por ejemplo, tienes miedo a la soledad, que fue el mismo motivo que te lanzó a sus brazos.&lt;br /&gt;Una vez que asumas la rabia y el miedo asociados al análisis objetivo de lo que puede esperarte en el futuro con tu pareja, podrás decidir si continuas la relación como está, pides algunas modificaciones o terminas.&lt;br /&gt;Si tu decisión es terminar, lo mejor es actuar con respeto por la otra persona, sobre todo si te sigue queriendo. Reconoce que tu decisión necesariamente los afectará a ambos, por lo que no hay manera de evitar el dolor y la rabia. Conversa con tu pareja, refiérete a tus sentimientos y expectativas, no hables por la otra persona, deja que ella también puede expresarse libremente; déjale claro tus motivos, evita cualquier contradicción y sobre todo no alientes ninguna esperanza. Lo mejor es hacerlo cara a cara, evita los mensajes o cartas. Si temes una reacción violenta, es preferible tener esta conversación en un lugar donde hayan personas (v.g. una plaza, un café). &lt;br /&gt;En caso de que el fin de la relación sea consecuencia de una conducta imperdonable, será muy difícil que quieras encontrarte con la persona, entonces, lo mejor es simplemente hacerle saber que todo terminó utilizando una carta, un mensaje o una comunicación por teléfono, no vale la pena que te humilles otra vez enfrentando su rostro.&lt;br /&gt;En los casos donde se estableció la simbiosis, puede ser necesario un tiempo para dilucidar el fin o la continuidad de la relación. El límite es de un mes a tres meses en el caso del noviazgo y de seis meses a un año en el caso del matrimonio. Aunque estos límites pueden variar dependiendo de la historia amorosa. Pero no se trata de un tiempo sin hacer nada, lo mejor durante ese tiempo es buscar ayuda psicológica de tal manera que con una (un) profesional calificado la persona pueda reflexionar sobre sí misma y su desarrollo personal. Una vez más: la simbiosis no es un problema de pareja, es un problema personal.&lt;br /&gt;En mi experiencia atendiendo parejas, he visto que es muy difícil que una relación amorosa pueda luego constituirse en una amistad, por cierto que existen excepciones, probablemente sean de dos tipos: aquellas donde jamás fueron pareja y las de personas con un extraordinario nivel de madurez.&lt;br /&gt;Una vez que ha terminado la relación, sobrevienen las emociones típicas del duelo: dolor, rabia, angustia, esperanza, vacío. Con ellas la reacomodación cognitiva de la persona que se va, dependiendo del tiempo de la relación, de la intensidad de la relación, del apoyo social, de la personalidad y la capacidad de adaptación.&lt;br /&gt;El sufrimiento es inmenso, la sensación de vacío insoportable, mientras más se amó más se sufrirá, pero pasa, y se renace, salimos del fondo como mejores personas. Es necesario llorar, y mucho, es imprescindible decir adiós a todo lo que nos recuerda a esa persona, no solamente a la persona, sino las cosas, los lugares, los sueños. Es un proceso largo, puede durar meses en el caso del noviazgo y años en el caso del matrimonio. Pero, pasa… como escribió Taisen Deshimaru “El sufrimiento pasa con el tiempo y al final os parece un sueño”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-1073449534101490030?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/1073449534101490030/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=1073449534101490030' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1073449534101490030'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1073449534101490030'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2011/02/cuando-termina-una-relacion-amorosa.html' title='CUANDO TERMINA UNA RELACIÓN AMOROSA'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-6232492719786768893</id><published>2011-02-07T08:52:00.000-08:00</published><updated>2011-02-07T08:53:49.056-08:00</updated><title type='text'>ELIXIR DE AMOR</title><content type='html'>En la ópera de Donizetti, “Elixir de amor” Nemorino está enamorado de Adina, sin embargo no es correspondido, porque él es un campesino y Adina aspira a mejorar su estatus social por lo que prefiere al sargento Belcor. El ingenuo y sufrido Nemorino se deja engatusar por el charlatán Dr. Dulcamara (una especie de pajpako italiano), quien le ofrece un elixir que supuestamente fue utilizado por Isolda para fascinar a Tristán.&lt;br /&gt;Como era de esperar, el elixir no surtió el más mínimo efecto, Adina ignora al pobre Nemorino. La desilusión del campesino, hace con que considere que necesita beber más del elixir de Dulcamara, consigue el dinero necesario para comprarlo y vuelve a beber aquel filtro de amor (en realidad es vino de muy mala calidad). Nemorino se emborracha y la embriaguez le lleva a ser indiferente ante su amada. Ésta se siente despreciada por lo que busca el deseo de Nemorino, quien atribuye la inesperada respuesta amorosa de la muchacha a los poderes mágicos del elixir.&lt;br /&gt;¿Existe el elixir del amor? En la química de nuestros organismos sí. En la mujer principalmente la oxitocina, en el varón la testosterona y en ambos la vasopresina. &lt;br /&gt;La oxitocina es sintetizada por el núcleo supraóptico y el paraventricular del hipotálamo, tanto en los varones como en las mujeres , aunque en la mujer se produce en mayor cantidad. En la mujer es  segregada en el torrente sanguíneo cuando se succionan los pezones, la estimulación de los genitales y la distensión del útero . Por lo tanto su presencia ocurre durante la lactancia, la estimulación sexual, el orgasmo y el parto.&lt;br /&gt;Interactúa con la vasopresina y en el caso de las mujeres es regulada por el estrógeno. Se relaciona con el cuidado y protección tanto en los animales como en los seres humanos . La ecuación es la siguiente: a mayor oxitocina, mayor tendencia a la protección. Es probable que ésta sea una de  las razones por la cual algunas mujeres pueden considerarse enamoradas de personas indefensas, cuando en realidad lo que sienten es pena .&lt;br /&gt;El 2002, Macrae y sus colaboradores  publicaron un estudio sobre la relación entre las hormonas femeninas y la atracción sexual. La investigación consistió en poner a prueba en el reconocimiento de rostros masculinos a cincuenta mujeres durante dos fases distintas de su ciclo menstrual: el día de la ovulación y los dos días anteriores y los tres primeros días del ciclo. Durante los días fértiles las participantes del estudio identificaban con un poco más de rapidez a un varón y lo asociaban con valores eróticos, mientras que los días menos fértiles el reconocimiento se hacía más lento y no otorgaban atributos atractivos a las fotografías.&lt;br /&gt;La oxitocina se relaciona con la confianza, tal como lo demostró el estudio de Kosfeld, Heinrichs, Zak, Fischbacher y Fehr , la inhalación de la mencionada hormona incrementa la posibilidad de correr riesgos sociales. El elixir de amor para las mujeres debe poseer ingentes cantidades de chocolate, puesto que es probable que posea activadores de la oxitocina . &lt;br /&gt;Es indudable que en las mujeres su estado fisiológico afecta la dirección de sus intereses amorosos, los residuos de los mandatos genéticos de nuestras antepasadas influyen aún en la activación sexual de las mujeres del siglo XXI. &lt;br /&gt;Una comida con altos niveles de colesterol no benefician al erotismo, puesto que el colesterol se plasma como un inhibidor de la respuesta sexual masculina. Así lo indica el estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Pavia . Por su parte Wells  demostró que existe una estrecha relación entre bajos niveles de colesterol y la expresión de la ira y la manifestación de tristeza.&lt;br /&gt;Por su parte el equipo de Wei  demostró que los excesos de colesterol o su falta influyen directamente en la erección. Estudios similares coinciden en señalar la disminución de la actividad sexual o la expresión de problemas en la respuesta sexual de los varones con altos niveles de colesterol concomitantes a presión arterial elevada. La testosterona se relaciona con los grados de colesterol, por lo que es imprescindible su producción considerando la frontera entre lo saludable y lo insalubre. De ahí que si la oxitocina se encuentra en el chocolate, la testosterona lo hace en la carne con poca grasa.&lt;br /&gt;Tomando en cuenta estas consideraciones, Asha  y su equipo de investigación, elaboraron un listado de alimentos que podrían producir el incremento del deseo sexual y una adecuada respuesta sexual:&lt;br /&gt;• Palta: tiene glutatión que es un importante antioxidante, pigmentos carotenoides que permiten la síntesis de la vitamina A, aceite monoinsaturado útil para el corazón y los importes superiores de la fibra, potasio y B6.&lt;br /&gt;• Chile y locotos: por la presencia de capsaicina que acelera el metabolismo y estimula la circulación sanguínea y puede producir la sensación de irritación en los genitales ocasionando una sensación similar a la excitación sexual.&lt;br /&gt;• Apio: produce en la sudoración masculina el mismo efecto de la androsterona, funciona por lo tanto, como feromona para atraer a las mujeres.&lt;br /&gt;• Chocolate: por la activación de la oxitocina y la feniletilamina (hormona del deseo).&lt;br /&gt;• Hinojo: posee una constitución química similar a los estrógenos femeninos.&lt;br /&gt;• Aceite de oliva, aceitunas, nueces, almendras: la grasa saturada incrementa la producción de testosterona.&lt;br /&gt;• Higo: contiene sustancias similares a las hormonas femeninas, se instaura como un alimento idóneo en el climaterio.&lt;br /&gt;• Ajo: incrementa el deseo sexual.&lt;br /&gt;• Miel: estimula la secreción de testosterona y feniletilamina.&lt;br /&gt;• Regaliz negro: aumenta el flujo sanguíneo en el pene en un 13%.&lt;br /&gt;• Nuez moscada: antiguo afrodisiaco poseedor de sustancias que incrementan la producción de anfetaminas. Su uso en exceso puede producir alucinaciones.&lt;br /&gt;La ciencia del siglo XXI nos ofrece la posibilidad de producir un efectivo elixir de amor, sin ser propiamente un émulo del Dr. Dulcamara, puesto que a diferencia del mañoso doctor ofreceríamos legítimamente productos que en el laboratorio se mostraron eficaces. ¿Qué lograríamos? Un varón desesperado por concretar un coito y una mujer tierna con escozores, y aquél que se dio un banquete de apio irá desparramando en el aire el olorcillo de la feromona masculina. Lo que habríamos obtenido es un caldo para activar los genitales, de ninguna manera una poción de amor.&lt;br /&gt;El deseo de amar es más intenso que el deseo de copular, los seres humanos queremos amar y ser amados, no solamente concretar un encuentro entre genitales. El elixir de amor no existe, apenas podemos preparar los picantes caldos del deseo. Aún si éstos funcionaran el efecto desaparecería después de saciado el deseo. Como suele ocurrir en el caso de los encuentros apasionados e irracionales de los jóvenes amantes.&lt;br /&gt;El amor no se cocina con la mezcla de los productos mencionados en este artículo, el amor es una compleja construcción entre dos personas que son capaces de mantenerse unidas a pesar de la desaparición del deseo. El deseo es efímero, al satisfacerse deja de ser necesario. El erotismo pasional pronto da lugar al tedio, las parejas que se llevan bien sexualmente no necesariamente lo hacen en la convivencia cotidiana.&lt;br /&gt;El amor requiere de la confrontación de intereses y valores, el planteamiento de metas comunes y el respeto por el desarrollo personal independiente de la relación. La atracción se hace a través de la intuición que nos indica que esa persona puede compartir con nosotros la vida. Si bien los elementos biológicos pueden ser la base de la selección de pareja, no son necesarios. Muchas parejas se han establecido a partir de encuentros fortuitos, otras por conveniencia y algunas por el deseo. Valdrá la pena investigar al respecto, mientras Nemorino y Adina disfrutan de su amor más allá de aquel brebaje embriagador que lo único que hizo fue enriquecer al Dr. Dulcamara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Referencias&lt;br /&gt;  Neumann, I.D. (2008)  Brain Oxytocin: A Key Regulator of Emotional and Social Behaviours in Both Females and Males. En: Journal of endocrinology. Vol. 20, No 6, pgs. 858-868&lt;br /&gt;  Carter, S. (1992)  Oxytocin and sexual beharvior. En:  Neuroscience and Biobehavioral Reviews&lt;br /&gt;Vol. 16, No 2, pgs. 131-144&lt;br /&gt;  Campbell, A. (2008) Attachment, aggression and affiliation: The role of oxytocin in female social behavior. En:  Biological Psychology. Vol. 77, No 1, pgs. 1-10&lt;br /&gt;  Pinto, B. (2005) Porque no sé amarte de otra manera. Estructura individual, famuliar y conyugal de los trastornos de la personalidad.  La Paz: SOIPA/UCB&lt;br /&gt;     Macrae, N., Hood, B., Milne, A., Rowe, A., Mason, M. (2002) Are You Looking at Me? Eye Gaze and Person Perception. En: Psychological Science. Vol. 13,  No. 5, pgs.  460-464&lt;br /&gt;  Kosfeld,M.,  Heinrichs, M.,  Zak, P.,  Fischbacher, U.,  y Fehr, E. (2005) Oxytocin increases trust in humans. En: Nature, Vol. 435, pgs. 673-676&lt;br /&gt;  Billingsc, B,  Speroc, J.A., Vollmera, R.,  Amico J. (2006) Oxytocin null mice ingest enhanced amounts of sweet solutions during light and dark cycles and during repeated shaker stress. En: Behavioural Brain Research. Vol. 171, No 1, pgs. 134-141&lt;br /&gt;  Fogari, R., Zoppi, A.,  Preti, P., Rinaldi, P.,  Marasi, G.,  Vanasia, A.,  Mugellini, A., Fogari R. (2002) Sexual activity and plasma testosterone levels in hypertensive males.  En: American Journal of Hypertension, Vol 15, No 3, pgs. 217-221&lt;br /&gt;  Wells, A., Read, J., Laugharne, J.,  Ahluwalia, N. (1998)  Alterations in mood after changing to a low-fat diet. En:  British Journal of Nutrition. No. 79,  pgs. 23-30&lt;br /&gt;  Wei , M. Macera , C., Davis R. , Hornung (1994) Total cholesterol and high density lipoprotein cholesterol as important predictors of erectile dysfunction.  En: American Journal of epidemiology. Vol 140, No 10, pgs. 1246-1247. &lt;br /&gt;  Asha, M. Hithamani,G. Rashmi,R. Basavaraj,K.  Jagannath Rao, K. , Sathyanarayana Rao, T. (2009) History, mystery and chemistry of eroticism: Emphasis on sexual health and dysfunction. Indian Journal Psychiatry. Vol. 51, No 2, pgs. 141–149.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-6232492719786768893?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/6232492719786768893/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=6232492719786768893' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/6232492719786768893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/6232492719786768893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2011/02/elixir-de-amor.html' title='ELIXIR DE AMOR'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-5912116073856505163</id><published>2010-08-22T08:57:00.000-07:00</published><updated>2010-08-22T09:00:28.619-07:00</updated><title type='text'>SÍNDROME DE TAKOTSUBO: MORIR DE AMOR</title><content type='html'>Hasta que se me fue no he descubierto &lt;br /&gt;todo lo que la quise; &lt;br /&gt;yo creía quererla; no sabía &lt;br /&gt;lo que es de amor morirse. &lt;br /&gt;Era como algo mío entonces, era &lt;br /&gt;costumbre..., que se dice...; &lt;br /&gt;pero hoy soy suyo yo, soy de la muerte &lt;br /&gt;a quien nadie resiste.&lt;br /&gt;Miguel de Unamuno&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Me muero por ti!”, “me estoy muriendo de amor” y otras frases expresadas por amantes frustrados aparentaban ser las manifestaciones poéticas de corazones desesperados. Sin embargo, en 1990 se publica el artículo “Takotsubo-type cardiomyopathy dueto multivessel spasm”   en el cual se describen los hallazgos de dos cardiólogos japoneses: Sato y Dote. Se trata de la descripción de varios pacientes diagnosticados inicialmente como portadores de un infarto del miocardio, sin embargo cuando llevan a cabo el estudio coronariográfico encuentran que no existe taponamiento de las vías vasculares coronarias, además de que durante la evolución del problema se resuelven las anomalías de la contractibilidad de los ventrículos . Estaban pues enfrentando un falso ataque cardíaco, al que denominaron “síndrome de Takotsubo”.&lt;br /&gt;Los síntomas descritos por la Clínica Mayo  son los siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Alteraciones transitorias en la contractilidad ventricular izquierda (discinesia, acinesia o hipocinesia), con afectación apical o sin ella; extendiéndose más allá del territorio de una arteria coronaria determinada; ocasionalmente hay una situación estresante desencadenante, aunque no siempre.&lt;br /&gt; Ausencia de enfermedad coronaria obstructiva o evidencia angiográfica de rotura de placa aguda.&lt;br /&gt; Nuevas alteraciones electrocardiográficas (elevación del ST y/o inversión de la onda T) o elevación modesta de troponina.&lt;br /&gt; Ausencia de feocromocitoma o miocarditis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A este tipo de afección del corazón se le ha denominado también “discinesia apical transitoria”, “síndrome del corazón roto” o “miocardiopatía del estrés”. Su incidencia es mayor en varones que en mujeres, la generalidad expresa un incidente estresante como precipitante del síndrome, dicho estrés se relaciona con la muerte de un ser querido,  haber recibido malas noticias, discusiones, fiesta sorpresa, tormentas, hablar en público, problemas legales, accidentes de  tránsito, despido, problemas económicos, apuestas y negocios, cambio de residencia . Los investigadores japoneses observaron la proliferación del síndrome después de los terremotos ocurridos en Japón .&lt;br /&gt;David Alexander, del Centro de Investigación de Trauma en Aberdeen, Escocia afirmó en el 2008 que las experiencias emocionales traumáticas hacen probable la aparición de la cardiopatía de Takotsubo . Por su parte Naomi Eisenberger en la Universidad de California ha logrado establecer que la exclusión social ocasiona la activación de las mismas zonas cerebrales que se activan por el dolor físico , a saber: la corteza anterior del cíngulo.&lt;br /&gt;Estos descubrimientos permiten aseverar que el dolor por la pérdida debe considerarse una consecuencia del estrés afectivo. El estrés es una respuesta fisiológica que se manifiesta principalmente por la tensión muscular como consecuencia de la sobrecarga de epinefrinas en el sistema nervioso. Estos neurotransmisores son segregados ante situaciones de alarma. Según los postulados cognitivos de Lazarus y Folkman , no es el estímulo amenazante propiamente dicho el que activa la respuesta de estrés, sino la atribución que le damos, por ello, un mismo estímulo puede ocasionar estrés en una persona y en otra no. &lt;br /&gt;El estrés es la urgencia de huir de una situación desagradable y no poder hacerlo. Nuestro organismo ordena la huída a partir de la segregación de estimulantes neuronales (epinefrinas: adrenalina y noradrenalina), al no responder a la excitación, las glándulas suprarenales emiten cada vez más cantidades de estas sustancias, ocasionando con ello el riesgo de que ocurra un ataque al corazón, por lo que el sistema nervioso exige la regulación de la excitación para mantener la homeostasis. &lt;br /&gt;Cuando los niveles de excitación alcanzan el umbral de tolerancia, se precipita la emisión de neurotransmisores catecolaminérgicos -principalmente la dopamina -  con la finalidad de regularlos. La enzima monoamino oxidasa se encarga entonces de la regulación de la dopamina y cuando no es suficiente para la inhibición de las epinefrinas, el hipotálamo comanda a las glándulas suprarenales para que expelan cortisol (la hormona del estrés).&lt;br /&gt;El enamoramiento es el estrés del deseo, puesto que ante el estímulo erótico nuestro organismo reacciona con la segregación de feniletilamina que activa la producción de testosterona (en el caso del varón) y oxitocina (en la mujer), preparando los cuerpos para la cópula. Sin embargo, como no es posible la consumación del deseo debido a los condicionantes culturales, debemos inhibirlo a partir de nuestro regulador cerebral más importante: el prefrontal.&lt;br /&gt;Es probable que la inhibición del deseo se produzca con la segregación de vasopresina que nos dirigiría hacia la ternura, incrementando la exudación de oxitocina en ambos sexos. Sin embargo si la pasión es intensa, los niveles de dopamina no alcanzan para la inhibición del impulso sexual por lo que necesariamente tenemos que provocar cortisol, manifestándose por lo tanto la exuberante sensación del “enamoramiento” que conlleva, en sí misma la mezcla de sensaciones depresivas y obsesivas (por la desregulación de la serotonina) por una lado, y por el otro las intensas emociones de placer (producidas por la dopamina y los opiáceos), pero que no bastan cuando se experimenta la pérdida del ser amado, que desencadenará la sensación de dolor provocándose en el sistema nervioso la aparición del glutamato y de la sustancia P y endorfinas (sustancias que proliferan ante la percepción del dolor).&lt;br /&gt;Por eso, amar duele, pero perder a quien amamos duele mucho más que el dolor. El vacío que dicen experimentar los amantes adoloridos es una manifestación de la carencia en el lenguaje de una palabra que pueda expresar la magnitud del sufrimiento que se está sintiendo. &lt;br /&gt;El dolor de amor es el dolor más cruel que puede sentir un ser humano no solamente por los efectos físicos sino por que nos hunde en una profunda sensación de soledad y desesperanza. Ocurre cuando aquella persona que amamos se marcha (muere o rompe con nosotros) o no nos acepta. Si el mundo al conocerla se llenó de luz y nada más que su cercanía nos importaba, cuando no está todo se oscurece, nada tiene sentido.&lt;br /&gt;Se trata de una pérdida ambigua , existe la sensación de pérdida pero no el objeto para enterrar. A la depresión se añade la esperanza y el deseo frustrado. El suicidio o el asesinato pueden rondar en la mente del amante, la desesperación se asocia con la soledad y el sinsentido de la vida. Todo parece recordarnos a quien ya no está.&lt;br /&gt;El sistema inmunológico se ve afectado por las alteraciones de las funciones biológicas, principalmente el sueño y el hambre. Al bajar las defensas nuestro organismo se hace más vulnerable a las infecciones, por lo que no es raro que al estado de ánimo alterado se sume una enfermedad.&lt;br /&gt;Es común que los amigos bienintencionados planteen alternativas de distracción para apaciguar el dolor, entre ellas está el alcohol que no solamente será una mala idea sino que producirá el incremento de la depresión.&lt;br /&gt;La persona se sitúa al borde del síndrome de Takotsubo cuando se incrementa la desesperación, hasta que literalmente puede morir de amor. Son frecuentes las historias de viudas y viudos que ante la ausencia del ser amado “se dejaron morir”, ahora ante el estudio de Sato y Dote es factible achacar esas muertes a los intempestivos cambios en el sistema circulatorio de los amantes.&lt;br /&gt;¿Qué hacer? Lo trágico es que la única persona que puede comprender el dolor del amante es justamente la persona que se fue. Nadie por lo tanto podrá ponerse en sus zapatos. Cada relación de pareja es única y por lo tanto incomprensible para los observadores. Lo peor que se puede hacer es suponer que unas palabras de consuelo servirán para aliviar su dolor. Lo mejor es callar y acompañar sin juzgar. El silencio del otro puede ser el mejor refugio del dolor.&lt;br /&gt;La mente está agobiada por los recuerdos y la culpa, es inadmisible el reproche y la lúcida solución que el otro puede ofrecer, se necesita tiempo y cada quien tiene un ritmo particular además que dependerá de cuánto duró la relación y cuán intensa fue. Es ese paréntesis entre la finalización del vínculo y el vislumbrar de nuevo la vida donde se corre más riesgo de deprimirse o de sufrir una miocardiopatía. Se debe tomar en cuenta que lo peor es introducir a la persona a situaciones de estrés que incrementen el que ya trae consigo.&lt;br /&gt;Se necesita buscar espacio y tiempo para nuestra tristeza y nuestra rabia: las dos emociones cómplices que rodean al dolor, no queda más que afrontar la pérdida sin buscar explicaciones, porque el amor no responde a la lógica sino a los irracionales avatares del corazón. Faltarán las palabras y las ideas, por lo que la angustia fácilmente se hace protagonista ante las dudas. Es justamente el hundirse en el vacío y el silencio que permitirá que se pueda exprimir hasta la última gota de dolor.&lt;br /&gt;Sólo cuando se toca fondo se puede ansiar por la luz, dejarse caer mientras nos rodea el infinito océano de nuestras lágrimas permite que nuestra alma flote y no se ahogue. La rabia y el dolor se envolverán alrededor del sufrimiento hasta que no quede nada más que el vacío que nos obliga a volvernos a llenar.&lt;br /&gt;Detener el proceso ocasiona la imposibilidad del adiós, entonces nos mantenemos en la depresión, en la rabia y en la esperanza, sin comprender que se tienen que encontrar y que su finalidad es desaparecer para que podamos renacer. &lt;br /&gt;La angustia es esa mezcla inaudita de emociones dispares, puede ayudar el darle un sentido a través del arte (poesía, música, etc.), porque necesitamos nombrar al inaudito dolor, caso contrario dejamos de vivir y nos convertimos en unas personas irascibles. Los demás no tienen la culpa por lo que no tenemos derecho a embadurnarlos con nuestra miseria. Hay que cerrar los ojos primero para mirarnos por dentro, aceptar la soledad y volver a abrirlos para seguir viviendo.&lt;br /&gt;El callar nos hace daño, nos produce ansiedad y nos lleva a romper el corazón de manera literal. Si quien nos consuela sabe escuchar, entonces lo que debemos hacer es hablar aunque las cosas que diga sean vergonzosas o irracionales. Necesitamos reorganizar nuestra historia, reconocer nuestros errores y admitir que el otro no nos ama o que no vale la pena amarlo. La vida continuará indefectiblemente a pesar de nuestro dolor, por lo que está bien haber bajado en la estación de la pérdida, pero es hora de subir de nuevo al tren.&lt;br /&gt;Referencias&lt;br /&gt;  Sato H, Tateishi H, Uchida T. (1990) Takotsubo-type cardiomyopathy dueto multivessel spasm. En: Kodama K, Haze K, Hon M, editors. Clinical Aspect of Myocardial Injury: From Ischemia to Heart Failure. Tokyo:&lt;br /&gt;Kagakuhyouronsya. p. 56-64.&lt;br /&gt;  Núñez, I., Méndez, M.L., García-Rubira, J.  (2009) Cardiopatía de estrés o síndrome de Tako-Tsubo: conceptos actuales. En: Revista Argentina de Cardiología. Nº 77, p. 218-223.&lt;br /&gt;  Núñez, I., Méndez, M.L., García-Rubira, J. (ob. cit.) p. 219&lt;br /&gt;  Ob.cit. p. 220&lt;br /&gt;  Watanabe, H., Kodama, M, Okura, Y., Aizawa, Y., Tanabe N., Chinushi, M. y col. (2005)  Impact of earthquakes on Takotsubo cardiomyopathy. JAMA 2005;294:305-7.&lt;br /&gt;  BBC News (2008) How emotional pain can really hurt. Disponible en: http://news.bbc.co.uk/2/hi/health/7512107.stm&lt;br /&gt;  Eisenberger, N.I.,  Lieberman, M.D. Williams, K.D. (2003) Does Rejection Hurt? An fMRI Study of Social Exclusion. En: Science: Vol. 302. No. 5643, p. 290 - 292 &lt;br /&gt;  Lazarus, R., Folkman, S. (1986). Estrés y procesos cognitivos. Barcelona: Martínez-Roca.&lt;br /&gt;  Bahena, R., Flores, G., Arias, J.  (2000) Dopamina: síntesis, liberación y receptores en el Sistema Nervioso Central. En: Revista Biomédica. Nº 11, p. 39-60.&lt;br /&gt;  Boss, P.  (2001) La pérdida ambigua: cómo vivir con un duelo no terminado. Barcelona: Gedisa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-5912116073856505163?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/5912116073856505163/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=5912116073856505163' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/5912116073856505163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/5912116073856505163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2010/08/sindrome-de-takotsubo-morir-de-amor.html' title='SÍNDROME DE TAKOTSUBO: MORIR DE AMOR'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-1121276216120644164</id><published>2010-05-20T05:51:00.000-07:00</published><updated>2010-05-20T05:52:13.060-07:00</updated><title type='text'>¿INFIDELIDAD?</title><content type='html'>Qué hermoso hubiera sido&lt;br /&gt;vivir bajo aquel techo,&lt;br /&gt;los dos unidos siempre&lt;br /&gt;y amándonos los dos;&lt;br /&gt;tú siempre enamorada,&lt;br /&gt;yo siempre satisfecho,&lt;br /&gt;los dos, un solo pecho,&lt;br /&gt;y en medio de nosotros&lt;br /&gt;mi madre como un Dios!&lt;br /&gt;Manuel Acuña&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una forma de infidelidad es el adulterio, cuando uno de los miembros de la pareja establece un vínculo amoroso con otra persona. La relación extraconyugal se la mantiene en secreto. La conclusión es que la pareja estable no es lo suficientemente significativa para cumplir con la lealtad. Si bien, la decisión de engañar a mi pareja es una cuestión exclusivamente personal, ésta comunica al otro que hay otra persona más importante. Al adulterio le llamo “infidelidad venérea”.&lt;br /&gt;Pero no es la única manera de ser infiel a quien he ofrecido exclusividad. Es posible la existencia de por lo menos cinco formas de infidelidad no venéreas: con la familia de origen, con los hijos, con los amigos, con el trabajo y con el vicio&lt;br /&gt;a) Infidelidad con la familia de origen: &lt;br /&gt;La persona no ha sido capaz de desvincularse de su familia, no entiende que ya no es hijo (a), mantiene los lazos con sus padres y/o hermanos. El mandato de mantener la familia unida impide la emancipación y la desvinculación, nadie puede dejar el seno familiar.&lt;br /&gt;Puede darse la emancipación pero no la desvinculación, en ese caso la desvinculación es aparente, cuando el matrimonio vive en una casa independiente de sus familias de origen, pero que aún dependen de ellas, por ejemplo, es imposible que el cónyuge vaya a dormir sin llamar primero a su madre o el fin de semana es ley reunirse con la familia de origen.&lt;br /&gt;La infidelidad se manifiesta cuando la pareja se siente desplazada por la familia del cónyuge y plantea ciertas reglas para mantener la independencia; las reglas se aceptan pero se mantiene la relación en secreto. Es frecuente que el esposo o la esposa inviertan tiempo y dinero en su familia de origen siendo esto del desconocimiento de la pareja, entonces la relación se vuelve secreta y se establece el engaño. &lt;br /&gt;Los conflictos se profundizan cuando existen hijos, en casos extremos la abuela debe ser tratada como madre o el abuelo como padre, en ese caso, el cónyuge es desplazado en su papel parental y los niños aprenden que tienen padres inmaduros puesto que el mando lo ostentan los abuelos.&lt;br /&gt;En relación a los hermanos, puede ocurrir que el esposo o la esposa hayan ejercido el rol de padres, por lo que durante el matrimonio pretendan mantener las actitudes protectoras, descuidando el cuidado de los propios hijos y/o dejando en segundo plano su relación marital.&lt;br /&gt;La sociedad machista alienta la dependencia hacia la madre por lo que no se asume la vinculación con ella como una infidelidad conyugal, todo lo contrario, la pareja debería situarse debajo del pedestal materno. Es difícil asumir que los padres son un accidente biológico mientras que la pareja ha sido una decisión conciente. &lt;br /&gt;Una cosa es cuidar de los padres ancianos o enfermos y otra es depender de ellos afectiva y económicamente. En un momento de la vida será necesario hacerse cargo de los padres pero no en el sentido de preferirlos en relación a la pareja, sino que es un rol que se debe jugar hasta que ellos mueran. Una madre o un padre joven no necesitan cuidados y tampoco se les debe nada, así que no hay argumento para mantener un vínculo perpetuo.&lt;br /&gt;El matrimonio es el inicio de una nueva familia, por lo que durante el noviazgo se va produciendo la ruptura del vínculo con los miembros de la familia de origen. No se trata de dejar de amar a nuestros padres y hermanos, sino de colocarlos en un lugar secundario a nuestra relación de pareja.&lt;br /&gt;Suele pasar que la infidelidad venérea de uno de los miembros de la pareja coincide con la infidelidad familiar del otro. Es un equilibrio que estabiliza el sistema conyugal, ambos son infieles y ambos están siendo engañados por el otro. Ambos deben decidir quién es más importante en sus vidas y asumir la responsabilidad por la construcción amorosa en la pareja.&lt;br /&gt;b) La infidelidad con los hijos:&lt;br /&gt;En las familias nucleares tradicionales, este tipo de infidelidad es más frecuente en las madres abnegadas que en los padres. El sentido de vida ha estado marcado por la necesidad de ser madre, es el síndrome de Susanita –personaje de Quino-, vivir soñando con tener un hijo como la confirmación de la autorrealización. &lt;br /&gt;La pareja es una especie de semental, cuya única función es la reproducción. Una vez cumplida la función la relación de pareja es un estorbo, tampoco se comprende que la sexualidad tenga el objetivo del placer en sí mismo, por lo que estas personas huyen del contacto erótico puesto que les parece lascivo y pecaminoso si no está dirigido a tener hijos.&lt;br /&gt;Todo gira alrededor de los hijos, se abandona la realización de los sueños personales y se vive para ellos. El sacrificio por los hijos es una actitud natural que debe ser reconocida a través de la obediencia y sometimiento a los deseos del progenitor. Las alegrías y tristezas se reducen a los logros y fracasos de los hijos.&lt;br /&gt;La pareja puede hacer con su vida lo que le plazca porque lo importante es que cumpla como padre o madre, todo se le tolera como retribución a la gloria que ha producido al convertirnos en madre o padre.&lt;br /&gt;Cuando los hijos se hacen adolescentes sentirán la abnegación como un impedimento de su autonomía, como es imposible la desvinculación empezarán a manifestar síntomas: drogas, anorexia, depresión, bajo rendimiento escolar, pandillas, etc. Esto será vivido por el progenitor desplazado como una oportunidad para recuperar a su cónyuge, sin embargo la madre abnegada negará y ocultará los problemas del hijo e inclusive los socapará, produciéndose el engaño hacia su cónyuge y la consiguiente desesperación del hijo mimado.&lt;br /&gt;Es muy difícil la ruptura del vínculo con el hijo puesto que la persona no tiene otra cosa que llene su vida, la percepción del vacío produce pánico porque no se concibe la soledad, así que si se logra la desvinculación, lo más probable es que la madre se deprima o busque otra relación de dependencia, en muchos casos la encuentra en el fanatismo religioso.&lt;br /&gt;Si una madre o padre es infiel a su pareja con sus hijos, éstos a su vez cuando establecen un vínculo amoroso serán infieles a su pareja con sus padres, formando un círculo vicioso.&lt;br /&gt;c) La infidelidad con los amigos:&lt;br /&gt;Si la infidelidad con los hijos es más frecuente en las esposas, con los amigos es más frecuente en los esposos. La vida de soltero se caracteriza por la irresponsabilidad y la juerga, los amigos son esos adolescentes eternos que promueven la fantasía de la juventud eterna.&lt;br /&gt;El matrimonio obliga a ser responsables y serios, define tácitamente lealtad y compromiso con la esposa, ello exige abandonar la vida de soltero, desprenderse de los amigos y de las actividades lúdicas que se hacen con ellos. Es impensable para Peter Pan porque significa crecer y madurar.&lt;br /&gt;Piensa que es imposible una vida sin juerga y se construye la idea de matrimonio asociada con la monotonía, los amigos permiten el espacio de diversión sin límites y la ilusión de libertad que la esposa arrebata.&lt;br /&gt;El grupo alienta la infidelidad venérea y las conductas infantiles, si uno de los componentes se inquieta porque considera que es hora de volver a casa, al unísono le dicen que es manejado por su mujer. La presión es tal que el esposo se rinde y miente a la esposa diciéndole por teléfono que tiene que quedarse en la oficina, cuando en realidad está en el bar. Los amigos aplauden, por supuesto.&lt;br /&gt;A la relación adolescente con los amigos se agrega por lo general el consumo de alcohol como parte de los rituales salvajes del grupo. La esposa apunta a la bebida o a la infidelidad venérea como la causa de la desestabilización de su matrimonio, cuando el motivo central es la infidelidad con los amigos.&lt;br /&gt;El esposo ante las exigencias de su pareja para abandonar a los amigos, empieza a mentir para salir con ellos, surge el engaño y el secreto marcas ineludibles de la infidelidad.&lt;br /&gt;Por lo general la ruptura con los amigos se produce después de eventos catastróficos: accidentes, muertes, fraudes, etc. Mientras no ocurre algo que remueva el sentido de la vida, el infiel difícilmente percibe la relación con su grupo como una ofensa a su matrimonio. Una vez más la idea de que si no es una infidelidad venérea no es infidelidad. Sin embargo la infidelidad con los amigos puede ser más devastadora para el matrimonio que el adulterio.&lt;br /&gt;d) La infidelidad con el trabajo:&lt;br /&gt;La sociedad actual alienta la infidelidad con el trabajo. Desde que somos pequeños se nos orienta hacia el éxito y al esfuerzo para ser mejores que los demás. Estos mensajes precipitan la desmesurada valoración del trabajo.&lt;br /&gt;El trabajo puede constituirse en un amante cuando nos dejamos absorber por sus gélidos brazos abandonando nuestra relación conyugal. Al inicio del matrimonio el trabajo es un ayudante importante en la construcción del vínculo amoroso, porque es el medio que permite la adquisición de los bienes suficientes para la supervivencia de la pareja y luego de la familia.&lt;br /&gt;El trabajo se vuelve enemigo de la relación de pareja cuando es un fin en sí mismo, dejando de ser el medio que permitía subsistir. Los estudios y el trabajo son lo mismo, el refugio de aquellos seres que tienen miedo al compromiso y a la intimidad. El trabajo es el agujero donde el avestruz introduce la cabeza para no ver a los leones. Es un excelente argumento para justificar la incapacidad de amar.&lt;br /&gt;Tiempo y trabajo se han vuelto sinónimos, “me falta tiempo”, quiere decir que sobra trabajo. La pareja no tiene más remedio que quedarse sola porque es irracional reclamar, ¿cómo se puede entender que se pida más presencia si el otro está trabajando por nosotros?&lt;br /&gt;Si la madre infiel con los hijos se asemeja a Susanita, la persona infiel con el trabajo es émulo de Manolito: ¡más, más, más! La ambición ha reemplazado al placer, el dinero y el éxito es el sentido de su existencia: el matrimonio y la familia, estorbos.&lt;br /&gt;Lo patético es que se trata, muchas veces, de matrimonios abiertos, en los cuales ambos cónyuges están de acuerdo con que el trabajo es más importante que el amor y deciden dejar el hogar en manos de los abuelos, empleadas o televisores para vivir más en la oficina que en casa.&lt;br /&gt;El extremo de la infidelidad se produce cuando ambos padres emigran hacia el exterior por el amor que sienten hacia sus hijos. Desde Madrid o Buenos Aires se comunican con los hijos manifestándoles que los aman tanto que por eso no tienen más remedio que trabajar en paupérrimas condiciones y que un día volverán para que todos sean felices. &lt;br /&gt;Idiota falacia del mundo globalizado: los hijos necesitan el amor de sus padres no su dolor para llenarlos de la gloria del dinero. La pareja necesita derribar al ogro del trabajo para poder mirarse a los ojos, no es posible que el dinero y el éxito se vuelvan más importantes que la posibilidad de quererse.&lt;br /&gt;A diferencia de las otras infidelidades ésta no necesita del secreto ni del engaño, es pues, una infidelidad admisible, jamás se culpará al otro de ser una persona exitosa, será imposible comprender la hecatombe del matrimonio producida por el trabajo, al contrario si se trabajara más el matrimonio estaría mejor.&lt;br /&gt;e) Infidelidad con el vicio:&lt;br /&gt;Flávio Gikovate expresó que el cigarrillo es un amante incondicional: lo prendemos y apagamos cuando nos da la gana, él no nos controla nosotros lo controlamos . Todos los vicios son amantes incondicionales, ocasionan una dependencia enmascarada por la falsa sensación de control. &lt;br /&gt;Desde la nicotina hasta la comida, todos los vicios implican una inversión de tiempo y dinero que empobrecen al vicioso y a su hogar. Hablar del vicio es como hablar de un amante, en la película “Cuando un hombre ama a una mujer”, Meg Ryan hace de una esposa alcohólica que niega la relación amorosa que mantiene con el alcohol, hasta que el esposo eufórico le muestra que conocía todos sus escondites, al igual que hace un marido engañado en la infidelidad venérea: lo sabe pero prefiere mentirse para dar paso a la esperanza.&lt;br /&gt;El vicio nos ama sin condiciones y no exige esfuerzos, la pareja en cambio obliga a la reciprocidad y exige trabajo. El vicio es un pretexto genial sobre todo cuando es designado como enfermedad, por lo tanto es imposible abandonarlo y total, sólo se daña el vicioso. &lt;br /&gt;Todas las infidelidades, inclusive la venérea se fundamentan en la cobardía hacia el compromiso y la intimidad que exige el amor pleno. El miedo a la soledad y a la independencia son los responsables para la idealización del amor romántico, ese amor sin responsabilidades ni esfuerzos que se deja en manos del destino. El amor pleno no se abastece únicamente de pasión, requiere de la construcción de dos personas que deben renunciar a otros vínculos: el amor lo exige todo.&lt;br /&gt;El vínculo amoroso está afianzado en la incertidumbre por lo que obliga a una continua reparación. Construcción-deconstrucción-reparación es el ciclo de la convivencia amorosa, cada día los amantes ponen en riesgo a su amor, porque al amar me obligo a crecer y a acompañar la felicidad de quien amo, eso implica aceptar la posibilidad de dejar se amado, de dejar marchar a pesar de uno mismo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-1121276216120644164?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/1121276216120644164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=1121276216120644164' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1121276216120644164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1121276216120644164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2010/05/infidelidad.html' title='¿INFIDELIDAD?'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-6812542666943546701</id><published>2010-04-27T05:09:00.000-07:00</published><updated>2010-04-27T05:10:18.207-07:00</updated><title type='text'>EL AMOR Y LA SOBERBIA</title><content type='html'>¿Es posible el amor donde se ha instalado el orgullo? Adolfo Gustavo Becquer escribió los siguientes versos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asomaba a sus ojos una lágrima&lt;br /&gt;Y a mi labio una frase de perdón;&lt;br /&gt;Habló el orgullo y se enjugó su llanto.&lt;br /&gt;Y la frase en mis labios expiró.&lt;br /&gt;Yo voy por un camino; ella por otro;&lt;br /&gt;Pero al pensar en nuestro mutuo amor,&lt;br /&gt;Yo digo aun: ¿por qué calle aquel día?&lt;br /&gt;Y ella dirá: ¿por qué no lloré yo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué el orgullo suele imponerse al amor? La voz del dolor calla ante la soberanía del ego, el quererte puede sucumbir ante la necesidad de proteger mi frágil yo. Y lo perdí todo, te dejé marchar cuando sabía que nos queríamos, me quedé con las manos vacías y el corazón destrozado porque preferí ocultarte mis sentimientos detrás de la férrea máscara de mi vanidad, ahora lloro en soledad, ante la mirada impasible de mi orgullo que parece reír a carcajadas al verme abandonado por su insistente demanda de callar antes de entregarlo al silencio del suplicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejar marchar, sentirnos incapaces de abordar a alguien que nos atrae o mantener un conflicto sin resolver, son algunas de las consecuencias del orgullo. Pero antes de seguir vale la pena detenernos un momento en su definición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según la Real Academia de la Lengua Española, la palabra orgullo proviene del catalán “orgull” o del francés “orgueil” y significa: arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, que a veces es disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En inglés la palabra pride (orgullo), deriva de proud (digno, valiente), por lo que el término posee una connotación positiva. En portugués la palabra “orgulho” es definida por el diccionario Aurelio de la siguiente manera: Sentimiento de dignidad personal, brío, altivez (…).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto en inglés como en portugués la connotación es más bien positiva; mientras que en castellano se asocia con la arrogancia, que tiene que ver con “dar por sentado”, esto es: “presumir”, de donde sale el término “presumido”. Luego: orgulloso es aquél que presume, que toma por cierto algo que no necesita poner a prueba. De ahí que originalmente esta palabra poseía una acepción negativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se considera que lo contrario al orgullo es la humildad, palabra que proviene del latín humus (tierra), se refiere a postrar a alguien en la tierra para que reconozca su inferioridad. Entonces, la palabra antónima más adecuada es “soberbia” porque proviene del latín “superbus”, significando: estar encima. Desde el punto de vista relacional, no es posible alguien encima si no está otro abajo, el concepto de soberbia requiere para su definición de alguien que es sometido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El uso y abuso de las palabras, las traducciones que van y vienen han ocasionado confusiones con el término “orgullo”, puesto que se ha asociado con la idea de la valoración de uno mismo, por ejemplo en la frase “te falta orgullo”, que es lo mismo que decir “tienes baja autoestima”. Pero también se lo usó para referirse al exceso de ego: “eres un orgulloso” para decir: “¿quién te crees que eres?”. La consecuencia es que la palabra “orgullo” puede usarse con doble sentido: como un piropo y como un insulto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por estas razones lingüísticas es preferible recurrir a la palabra “soberbia” que además está considerada como la definición de uno de los pecados capitales, considerado el peor de los siete porque de él se derivan los otros seis (lujuria, envidia, pereza, gula, ira y avaricia), su origen se lo achaca a Lucifer cuando quiso ser superior a Dios. Ese deseo lo hemos heredado, la negación del poder divino, el considerarnos más que cualquier otra cosa en el universo, ser vanidoso al creer que nos merecemos todo y prepotente al considerar que los demás son inferiores y deben apartarse para darnos lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La soberbia es la máscara de hierro del sufrimiento. Su origen es la ausencia de consuelo cuando experimentamos soledad después de un dolor. Por ejemplo, un niño ha sido maltratado en la escuela, al llegar a casa encuentra a sus padres discutiendo, el pequeño prefiere callar su problema para no causar un problema más y disimula su pena. Una niña ha sido insultada por el abuelo, corre hacia su madre, pero ésta está acongojada por algún problema personal, entonces, la hija disimula su dolor para evitarle uno más a mamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La soberbia nace a partir del dolor no expresado, es la disimulación que ofrece la idea de que está mal sufrir porque cuando se sufre nadie consuela. De ahí la idea que llorar es signo de debilidad, porque si no fuimos protegidos, lo más probable es que tampoco sepamos proteger.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miedo a la soledad no es sino el temor al desconsuelo, a la desprotección, a no tener alguien que reciba el dolor. La primera necesidad humana es ser protegidos, de ella se desprenderá posteriormente nuestra capacidad de amar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprendemos a buscar protección, la manera cómo lo hacemos determina nuestro estilo de apego. El apego seguro se refiere a la búsqueda de consuelo cuando nos sentimos desprotegidos y a la seguridad de que nos protegerán cuando estemos solos. El apego inseguro se refiere al temor de confiar o a la confusión ante la angustia porque no estamos seguros de que nos cuidarán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces la soberbia es el refugio de nuestro miedo ante la presencia del dolor; nos crea la ilusión de fortaleza porque con ella estamos ocultándonos de quien debería cuidarnos, ya sea porque así nosotros protegemos a quien nos debe proteger o porque a nadie le importa nuestro sufrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el segundo caso, la soberbia se funde con nuestra identidad. No existimos sino cuando somos el orgullo de quien nos debería cuidar. El niño es un trofeo de sus cuidadores, sólo existe si tiene éxito, entendido como la consecución de las expectativas de sus padres. Pero no existe cuando se muestra auténtico o tiene un problema. Sólo importa si se adapta a la imagen que esperan de él, negándose a sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La negación de sí a precio de existir para el otro a través de un ego falso que es legitimado por los cuidadores. La consecuencia es la soberbia transformada en personalidad, una forma de ser que impedirá los encuentros legítimos, un anatema en contra del amor que ha sido denominado “narcisismo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor requiere desnudez de cuerpo y alma: del eros al ágape. La pasión se transformará en romanticismo para desencadenar en el amor desinteresado. Las personas vanidosas se estancan en la pasión porque le temen a la intimidad y le huyen al compromiso. Como el erotismo se esfuma, la urgencia de intimidad expresada por la pareja se hace apabullante, el narcisista le huirá a la desnudez del alma porque no sabe proteger y desconoce lo que es ser protegido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pánico a la entrega es inmenso, la única vía conocida es enmascararse en el ego. La persona se buscará en el éxito, trabajará más, estudiará más o se embarcará en una nueva empresa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra manera de evitar la entrega es adormecer la conciencia para apartarse de la realidad, esto se consigue a través del alcohol, las drogas o las aventuras eróticas: la solución es cerrar los ojos ante la deslumbrante faz del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pasión puede derretir el hierro de la máscara, pero entonces su fuego quema la piel, la persona queda desprotegida, vulnerable ante el amor del otro, el vacío gime angustia, como lo dice Piedad Bonnet en sus versos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un depredador entraste en casa,&lt;br /&gt;rompiste los cristales,&lt;br /&gt;a piedra destruiste los espejos,&lt;br /&gt;pisaste el fuego que yo había encendido…&lt;br /&gt;Por mi ventana rota aún te veo.&lt;br /&gt;En mi hogar devastado se hizo trizas el día,&lt;br /&gt;pero en mi eterna noche aún arde el fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño desamparado queda al descubierto, su dolor palpita en sus ojos ensombrecidos por la remota pena. No entiende lo que pasa, el deseo se ha desbordado dejando un silencioso vacío, una extraña sensación de abandono que no tiene que ver con la relación de pareja, porque nada malo ha pasado en ella. Buscará en los más recónditos lugares alguna justificación para la angustia, provocará el rompimiento del vínculo y si lo consigue se hundirá aún más en la desazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La confusión debe resolverse a través de lo conocido: el éxito o la alteración de la realidad mientras se deja al amor desconcertado. Muchas veces lo he oído en pacientes desesperados: “¡la (lo) dejé marchar! No entiendo”. Alfonsina Storni escribió aturdida por un amor pasional que acabó inesperadamente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y te dejé marchar calladamente,&lt;br /&gt;a ti que amar sabías y eras bueno,&lt;br /&gt;y eras dulce, magnánimo y prudente.&lt;br /&gt;…Toda palabra en ruego fue poca,&lt;br /&gt;pero el dolor cerraba mis oídos…&lt;br /&gt;Ah, estaba el alma como dura roca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se entiende la razón de la ruptura, si todo estaba bien, o peor, el amor estaba en su máxima expresión. Justamente por eso, el soberbio no tolera la posibilidad de mostrarse a sí mismo, porque inevitablemente el erotismo se desbordará en el océano de la intimidad, donde no hay posibilidad de enmascaramiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor derrite la máscara de la soberbia, obliga a que la persona se confronte consigo misma, quien lo ama no tiene interés en el ego, importa el alma. Cuando se ama es inevitable la sensación de soledad y el requerimiento de protección. La soberbia tiene que apartarse para el ingreso de la pasión y la ternura; caso contrario, el amor no hace su nido en el corazón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-6812542666943546701?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/6812542666943546701/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=6812542666943546701' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/6812542666943546701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/6812542666943546701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2010/04/el-amor-y-la-soberbia.html' title='EL AMOR Y LA SOBERBIA'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-2273495663825819622</id><published>2010-02-15T18:23:00.001-08:00</published><updated>2010-02-15T18:23:54.449-08:00</updated><title type='text'>El síndrome del Chiru Chiru y Lorenza</title><content type='html'>Cuenta la leyenda colonial referida por el cura Emeterio Villarroel (1789) que una joven e imprudente mozuela llamada Lorenza Choquiamo se enamoró perdidamente de un ladronzuelo de mal vivir -aunque reivindicado por las idas y venidas de la historia como una especie de Robin Hood andino- de nombre Anselmo Belarmino y apodado el Chiru Chiru o Nina Nina. La consecuencia de aquel evento amoroso fue la tragedia: el padre de Lorenza acuchilló al  Chiru Chiru, quien a pesar de la milagrosa intervención de la Virgencita de la Candelaria, murió después de un legítimo arrepentimiento, los cronistas lo refieren a su mal vivir, pero queda la posibilidad, que se haya lamentado por haber dado lugar al amor con aquella moza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Síndrome del Chiru Chiru (SCHL) y Lorenza, hace referencia al enamoramiento dirigido a personas peligrosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La atracción erótica no discrimina el status de las personas, simplemente ocurre regida por la ley de la evolución que indica que debemos elegir a la persona que asegure la continuidad de nuestros genes. A la naturaleza no le importa que el sujeto del deseo sea un pobretón psicópata o un ricachón generoso, una bella limítrofe o una fea bondadosa, le interesa única y exclusivamente un macho dominante y una hembra fértil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pubertad activa la feniletilamina u hormona del deseo, muchachas y muchachos se lanzan a la búsqueda de parejas sexuales: Romeos y Julietas, haciendo alusión a la tragedia shakesperiana que hace referencia al romance de dos adolescentes pertenecientes a sendas familias rivalizadas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los amores ingenuos son marca indeleble de la fastuosidad hormonal de los primeros años durante la adolescencia. No importa la condición social, ni la historia personal, ni valores, ni nada de nada, interesa simplemente la predisposición al juego erótico generalmente sin coito, dando lugar a los malestares propios del falling in love (caer en el amor) que tan bien describe la frase inglesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las relaciones amorosas prematuras, son por lo tanto las más proclives a terminar convertidas en el SCHL. Los jóvenes que provienen de familias donde la expresión física del afecto es una excepción, experiencias intensas de duelo y de las familias donde los padres atraviesan una crisis conyugal, es más probable que establezcan vínculos de pareja afectivos como sustitutos de la carencia amorosa familiar. Cuando la necesidad afectiva es saciada por su pareja o el proceso de duelo concluye recién se percatan de quien es el objeto de su enamoramiento, puede ocurrir que el azar favorezca un buen vínculo, pero también se corre el riesgo de que la elección sea infortunada y la pareja resulte un ser humano maligno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El SCHL puede producirse como la rebelión de un (a) adolescente reprimida. La pregunta que se hace es ¿cómo vengarme de estos padres injustos? La respuesta: ¡enamorarme del Chiru Chiru! Traer a casa la antitesis de los valores familiares y además expresando que se lo ama, es como poner una bomba atómica, la familia entra en crisis, la adolescencia penetra en ella con toda su fuerza, pero puede ser innecesaria y dejar ruinas en vanos o a pesar de ella el sistema familiar mantener su rigidez y por ende no propiciar ningún cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El SCHL también se manifiesta cuando una personalidad maligna seduce a una persona ingenua. Los narcisistas malignos y los psicópatas (varones y mujeres) tienen la habilidad de mostrarse atractivos para adolescentes y jóvenes inexpertos. La película española “La vida de Nadie” muestra el proceso de conquista de un narcisista: se presenta como un bonachón dispuesto a ayudar a cambio de nada, ofrece aquello que la joven necesita hasta ocasionar la necesidad de retribución ante tanta generosidad, por lo que finalmente, fácilmente la presa cae en las garras del depredador. Si bien la película tiene un final feliz para la víctima, las historias en el mundo real suelen terminar muy mal para ellas, por ejemplo: descubrir que el encantador está casado y tiene hijos, quedar embarazada y percatarse que se tendrá que asumir la crianza del bebé en completa soledad, terminar en el hospital o en la morgue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una historia real del SCHL con una personalidad maligna fue la relación entre el asesino serial Charles Starkweather y la adolescente Caril Fugate. Charles asesinó a la madre de Caril porque no estaba de acuerdo con el romance y después mató al padrastro. Caril ayudó a su enamorado a limpiar la escena del crimen. Starkweather fue sentenciado en la silla eléctrica después de haber asesinado a 11 personas y Caril cumple cadena perpetua debido a su comlicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el SCHL puede darse fuera de una relación inmadura u otra patológica, puede simplemente ocurrir entre dos personas pertenecientes a mundos diferentes en los cuales su pareja jamás será aceptada. Ejemplos de este tipo de vínculos se dan cuando existen diferencias  étnicas, económicas, religiosas, generacionales, de orientación sexual, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué pueden hacer las personas que se dan cuenta de la incompatibilidad amorosa de los portadores del SCHL? ¡Nada! Es más, por lo general la intervención incrementa el deseo y fortifica el vínculo erótico de la pareja. El riesgo de que los amantes tomen decisiones siniestras se hace mayor cuando agentes externos intervienen tales como el suicidio, asesinato o el suicidio-asesinato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los portadores del SCHL se enajenan del mundo y se insertan en las profundidades de la pasión, anulan la racionalidad y la moralidad, sólo existen el uno para el otro en una simbiosis con un fuego aparentemente inagotable. Al cerrarse ante el mundo crean un sistema de creencias fundamentado en sus ilusiones eróticas donde todo es posible y aceptable, incluyendo el destruir a los demás tal como ocurrió con la patética relación de los delincuentes estadounidenses Bonnie Elizabeth Parker y Clyde Champion Barrow.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí es posible es prevenir el SCHL, cuatro son las áreas en las cuales los padres deben trabajar: el afecto físico, las alternativas vocacionales, la sexualidad y la conyugalidad armoniosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es imprescindible que nuestros hijos reciban caricias psicológicas y físicas, deben sentirse queridos por todos los flancos posibles, sin que ello signifique anular los límites, deben reconocerse amados y aceptar la necesidad de respetar a los padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde pequeños los hijos deben aprender a buscar sus potencialidades, esto se hace ampliándoles el mundo, fomentando la búsqueda de su realización, mostrándoles alternativas para que aprendan a elegir y comprendan que pueden elegir sin ser censurados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sexualidad debe insertarse dentro de la sensualidad, comprendida como la posibilidad de disfrutar de la vida con todos los sentidos, el placer no se limita a la genitalidad, sino que abarca toda la gama de sensaciones físicas agradables. Los hijos deben comprender, además que el amor es mucho más que el erotismo, el primero es fruto de la convivencia, el segundo es inmediato y efímero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más difícil se sitúa en el área conyugal de los padres, donde los hijos verán lo que es una relación de pareja que será la base de sus propias relaciones amorosas. Deben aprender que el amor no se reduce a la pasión, sino que los padres negocian sus diferencias y que la vida personal no se somete a la vida conyugal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El SCHL difícilmente concluye en una relación de pareja armoniosa, lo común es que la relación se rompa luego de una profunda crisis que deriva en la decepción de uno o ambos amantes. La psicoterapia individual es usual para reparar el daño psicológico sufrido en la víctima.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-2273495663825819622?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/2273495663825819622/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=2273495663825819622' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/2273495663825819622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/2273495663825819622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2010/02/el-sindrome-del-chiru-chiru-y-lorenza.html' title='El síndrome del Chiru Chiru y Lorenza'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-6188467123717074361</id><published>2009-11-09T08:40:00.000-08:00</published><updated>2009-11-09T08:41:06.135-08:00</updated><title type='text'>LAS ETAPAS DEL AMOR: EL REENCUENTRO</title><content type='html'>La lucha de poder se extenderá por toda la convivencia, sin embargo, los estilos de negociación exitosos serán utilizados cada vez que la pareja enfrente problemas. Cuando el estilo no sea eficaz, los cónyuges buscarán nuevas maneras de afrontar sus dificultades, por lo que la vida en común tenderá con más frecuencia a la estabilidad, por lo que la pareja tendrá tiempo para retomar su relación como amantes, a esta etapa la denominaré “el reencuentro”.&lt;br /&gt;La función de padres también atenta contra la relación de amantes, obliga a cuidar a los hijos y confrontar diferencias de educación con la pareja. Al término de la adolescencia de los hijos, lo más probable es que la pareja tenga menos funciones parentales y disponga de más tiempo para retomar la historia amorosa.&lt;br /&gt;Reencontrarse es volver a reconocerse en la vida del otro, ¿dónde nos quedamos?, terminó el paréntesis que impusieron el matrimonio y los hijos; también se aprendió a lidiar con las diferencias individuales y a negociar las desavenencias. Es tiempo de volver a mirarse a los ojos, de volverse a enamorar y de elaborar planes o quizás de comprender que no es posible continuar juntos.&lt;br /&gt;El volverse a enamorar ocurre de forma diferente a como ocurrió en la juventud, ahora la pareja reconoce sus diferencias y las respeta, identifica los intereses y el sentido de realización. El amor emerge como actitudes racionales dirigidas a estimular el logro de metas de la persona amada. Es como darse cuenta del tiempo perdido en el afán utópico de hacer de dos uno solo y tratar de resarcir las renuncias  personales que se hicieron para beneficiar al amor, a partir del apoyo para la realización de sueños independientes del vínculo amoroso. También surge la toma de conciencia de planes conjuntos postergados ya sea por la falta de recursos económicos o porque existían urgencias que debían ser atendidas. &lt;br /&gt;La pareja se da cuenta que el tiempo ha pasado, por lo que se puede activar la nostalgia y la tristeza, como dicen los versos de  Pablo Milanés:&lt;br /&gt;El tiempo pasa&lt;br /&gt;Nos vamos poniendo viejos&lt;br /&gt;Yo el amor&lt;br /&gt;No lo reflejo como ayer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cada conversación&lt;br /&gt;Cada beso cada abrazo&lt;br /&gt;Se impone siempre un pedazo&lt;br /&gt;De razón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos viviendo&lt;br /&gt;Viendo las horas&lt;br /&gt;Que van pasando&lt;br /&gt;Las viejas discusiones&lt;br /&gt;Se van perdiendo&lt;br /&gt;Entre las razones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque años atrás&lt;br /&gt;Tomar tu mano&lt;br /&gt;Robarte un beso&lt;br /&gt;Sin forzar el momento&lt;br /&gt;Hacía parte de una verdad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el tiempo pasa&lt;br /&gt;Nos vamos poniendo viejos&lt;br /&gt;Yo el amor&lt;br /&gt;No lo reflejo como ayer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cada conversación&lt;br /&gt;Cada beso cada abrazo&lt;br /&gt;Se impone siempre un pedazo&lt;br /&gt;De razón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo dices que sí&lt;br /&gt;A nada digo que no&lt;br /&gt;Para poder construir&lt;br /&gt;Esta tremenda armonía&lt;br /&gt;Que pone viejo los corazones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el tiempo pasa&lt;br /&gt;Nos vamos poniendo viejos&lt;br /&gt;Yo el amor&lt;br /&gt;No lo reflejo como ayer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cada conversación&lt;br /&gt;Cada beso cada abrazo&lt;br /&gt;Se impone siempre un pedazo&lt;br /&gt;De temor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tiempo para recordar y valorar lo construido. La pareja vuelve a mirar hacia la mirada del otro para volver a reconocerse, descubren que las expectativas afectivas infantiles no fueron satisfechas y que tampoco valieron la pena. Si existen nietos, la función de abuelos modifica las demandas que tuvieron como padres, puesto que también reconocen que el amor hacia los hijos entraña libertad.&lt;br /&gt;Sin embargo, existen parejas que no son capaces del nuevo encuentro, ya sea porque se mantienen colusionadas o porque no supieron resolver los conflictos conyugales de por lo que aún continúan en la lucha de poder. Algunas son capaces de mantener triangulados a los hijos adultos y aún involucrar en sus juegos a los nietos.&lt;br /&gt;Las familias “delegantes” utilizan a los abuelos para evadir la responsabilidad de crianza, y los abuelos asumen la función pseudoparental debido a la imposibilidad de reconocerse como pareja, perpetuando de esta manera los juegos conyugales.&lt;br /&gt;Cuando la pareja es capaz de profundizar el reconocimiento mutuo: mirar al otro y mirarse a sí mismo, paulatinamente se descubren y al hacerlo dejan de mirarse para mirar hacia fuera de la relación. El amor se rebalsa, trasciende a sí mismo. &lt;br /&gt;El amor que se trasciende promueve la acción conyugal dirigida hacia los demás, hacia el tercero desconocido. Por esto la “abuelidad” es un ejercicio de generosidad incondicional. El amor trascendido puede extenderse hacia los que necesitan, por lo cual la pareja empieza a forjar metas dirigidas hacia el bienestar social.&lt;br /&gt;La sexualidad se devela serena y tierna, la fogosidad de la pasión incluye a la calma del amor. La fusión del deseo con el afecto amoroso promueve que la vejez no sea la enemiga encarnizada del erotismo sino su cómplice. El placer sexual está en relación con la intimidad y la comunicación antes que en la disminución de la libido. La pareja se involucra en el juego de caricias (con o sin coito) incrementando la calidad del encuentro sexual en vez de concentrarse en  la intensidad y en la cantidad.&lt;br /&gt;Los amantes se concentran en disfrutar de lo que construyeron: familia, espacios vitales, comodidades, etc. Continúan planeando actividades conjuntas al mismo tiempo que deben enfrentar  la aparición de enfermedades y la proximidad de la muerte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-6188467123717074361?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/6188467123717074361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=6188467123717074361' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/6188467123717074361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/6188467123717074361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2009/11/las-etapas-del-amor-el-reencuentro.html' title='LAS ETAPAS DEL AMOR: EL REENCUENTRO'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-6080742514976510876</id><published>2009-09-28T06:59:00.001-07:00</published><updated>2009-09-28T07:02:10.137-07:00</updated><title type='text'>LAS ETAPAS DEL AMOR: LUCHA DE PODER</title><content type='html'>Después del “desencanto” los amantes quedan pasmados al reconocer que desconocen a su pareja; las ideas del amor romántico producen crisis debido a que se espera un amor eterno e incondicional. Sin embargo, el despertar es abrupto y conlleva la confrontación de las diferencias. &lt;br /&gt;Por lo general, la verificación de que se ha estado enamorado de un extraño ocurre durante el matrimonio, porque debido a la idealización del enamoramiento creemos que amamos cuando deseamos y pensamos que debemos casarnos en ese estado de alteración de la conciencia. Algunos matrimonios (los más apasionados) suelen confundir el desvanecimiento del deseo con el fracaso marital por lo que dan término muy temprano a la convivencia.&lt;br /&gt;Si el letargo del deseo no se produce, es la función de esposos la que despierta a los ensoñados amantes. El matrimonio exige la supervivencia de la pareja, deben activarse las potencialidades de cada uno para compartir la comida y el techo, además de aprender a adaptarse a las costumbres del otro.&lt;br /&gt;El dejar de mirarse a los ojos obliga a dirigirse hacia el entorno, si se sale de un vínculo simbiótico la colisión con la realidad cotidiana puede producir una crisis emocional devastadora, porque se presenta la soledad de forma intempestiva. La simbiosis se organiza alrededor del miedo al abandono,  los amantes sacrificaron muchas cosas de sí mismos para encadenarse al otro; el renunciar a espacios personales vitales obligó a que cada uno se despoje de relaciones con otros sistemas ajenos a la relación, principalmente con la familia de origen y las amistades.&lt;br /&gt;El desencanto en la simbiosis va acompañado de violencia por el afán de impedir la separación de los amantes y al no poseer recursos externos que puedan reducir las tensiones internas. Darse cuenta que el otro no es alguien que convenga para el desarrollo personal produce una intensa desazón que dirigirá las conductas hacia un solo fin: romper el vínculo. Si el otro aún se encuentra afianzado al pseudoamor, entonces los intentos de ruptura provocarán amenazas de violencia (suicidio, maltrato, asesinato, etc.) o directamente se pasará a las acciones que precipiten la culpa en la persona que intenta acabar la relación, de tal manera que atemorizado se mantenga afianzado a la insulsa relación.&lt;br /&gt;Cuando la pareja está colusionada, es decir, que no puede ser capaz de intimidad ni de alejamiento debido a que ambos esperan que el otro satisfaga necesidades infantiles, los problemas cotidianos de la convivencia se convertirán en armas de lucha en vez de ser afrontados y resueltos. La permanente insatisfacción afectiva que se hace presa de los amantes, ocasiona una insoportable angustia que suele recubrirse de irracionalidad al manifestar la absurda búsqueda de culpables en vez de soluciones. Por ejemplo, el esposo abatido por los celos encontrará justificaciones para su delirio ante cualquier planteamiento de problema cotidiano, cualquier cosa le recordará el miedo que tiene de ser abandonado.&lt;br /&gt;Tanto en la simbiosis como  en la colusión la posibilidad de establecer contratos equitativos para la supervivencia quedan restringidos por las necesidades inmaduras de los cónyuges. Si a esta imposibilidad de negociación se agregan las funciones parentales y maternales, los hijos serán convocados a la batalla encarnizada, triangulándolos en un combate desleal que jamás tendrá ganadores. &lt;br /&gt;El involucrar a los hijos en la lucha de poder de los amantes, conlleva a que los primeros tengan que sacrificar su vida para hacerse cargo del conflicto parental con la esperanza de que de esa manera puedan recuperar la protección y el cuidado que necesitan. &lt;br /&gt;La lucha de poder en la colusión deriva en violencia conyugal o en la organización de sistemas familiares patológicos. La violencia se expresará como producto de la incapacidad para llenar los vacíos dejados por las carencias infantiles que se exigen sean satisfechos por el cónyuge. La única manera que se percibe para reducir la incertidumbre interna es congelar las conductas del otro, impidiendo su crecimiento, es como prohibirle a la oruga que se convierta en mariposa. &lt;br /&gt;Se exige al otro que pague la deuda adquirida en la familia de origen. Al no conseguir los réditos esperados se convoca a un tercero para que se aliarlo en contra del cónyuge, produciéndose así la segunda consecuencia de la colusión: la organización de un sistema familiar patológico.&lt;br /&gt;En la triangulación, los problemas de supervivencia conyugal son rezagados por los síntomas de los hijos. Por ejemplo, cuando la esposa espera que el marido sea con su hija aquello que ella no tuvo con su padre y el marido espera de su esposa sea con él la madre que no tuvo, ambos pueden triangular a la hija de tal manera que la madre exigirá al esposo que sea un padre abnegado, el esposo esperará que la hija se aparte de la relación que él desea tener con su esposa-madre; la hija se sentirá doblemente expulsada: una madre que la arroja hacia el padre y un padre que trata de sacarla del medio. La hija puede desarrollar un síntoma para congelar el juego de sus progenitores, la anorexia sería un excelente recurso, puesto que hace que ambos se preocupen por ella, al mismo tiempo que los castiga.&lt;br /&gt;Cuando la pareja es funcional, se encuentra conformada por dos personas maduras, capaces de vivir el uno sin el otro, se han permitido realizar sus metas personales y cuentan con que el cónyuge legitimará su felicidad, la lucha de poder se presentará como un obstáculo que la pareja debe enfrentar para conseguir adaptarse a los problemas de la cotidianeidad.&lt;br /&gt;La lucha de poder implica la confrontación de necesidades incompatibles, uno desea algo que el otro no, por lo tanto cada quien se esfuerza para imponer su deseo. Es difícil convivir con un extraño porque cada uno tiene distintas formas de vida. No se trata de aceptarlo todo sin reclamo alguno, se debe discutir y buscar soluciones. La pareja está obligada a negociar. &lt;br /&gt;Entendemos por negociación a “la acción conjunta entre dos partes para beneficio potencial de cada una” (Ramírez, 2000). Para negociar se debe asumir que es la mejor opción para obtener un resultado mejor que si no se hubiese hecho ningún trato, en otras palabras: si no se negocia se pierde. La pareja debe ser una aliada para alcanzar algo mejor de lo que se tiene; para negociar es indispensable la cooperación, por tanto, ambos deben estar interesados en el resultado, al final de la negociación los participantes deben encontrarse satisfechos con el resultado.&lt;br /&gt;La presencia del amor predispone a la negociación, puesto que amar es legitimar al otro, la principal virtud de la negociación –escuchar- está presente, facilitando el diálogo y la actitud generosa.&lt;br /&gt;La lucha de poder insertada en el enamoramiento, difícilmente es concebida como una necesidad de adaptación. Los enamorados ignoran las diferencias, o bien las insertan como incordios sentimentales, tanto los problemas como las soluciones son consideradas como parte del quererse; por eso, ningún problema de adaptación es resuelto, al contrario, se mantienen, ya sea ignorándolos o planteándolos como pasajeros, esperando que la intensidad del amor produzca el milagro de las soluciones.&lt;br /&gt;Cuando la presencia de un conflicto es insostenible desde las emociones erotizadas, se produce la colisión, esta experiencia produce un impacto catastrófico, despertando intempestivamente a la persona enamorada. Por lo general, la relación se rompe o se torna patológica. &lt;br /&gt;Si la lucha de poder coincide con el desencanto, la pareja puede confundir la presencia de conflictos con la erradicación del amor. Muchas parejas suelen acudir a terapia en situaciones como la mencionada; uno o ambos cónyuges están convencidos de que la mejor solución es la separación, sin percatarse que es inevitable el afrontamiento de diferencias.&lt;br /&gt;El ciclo vital personal y el familiar determinan el surgimiento de nuevas disyuntivas que fuerzan a al enfrentamiento de nuevas necesidades de adaptación, por lo cual una y otra vez se debe reanudar la emergencia de negociaciones.&lt;br /&gt;Sager (1980) fue uno de los primeros en sugerir un sistema de evaluación e intervención en las áreas conflictivas de la convivencia conyugal. Este psicoterapeuta plantea la necesidad de trabajar en la elaboración de un “contrato matrimonial” que facilite la adaptación de los cónyuges. En mi experiencia clínica con parejas he visto que las áreas de mayor contienda en los matrimonios paceños que acudían a mi consultorio son las siguientes:&lt;br /&gt;a) Familias de origen. Si la esposa y/o el esposo aún no se han desvinculado y/o emancipado de sus padres se manifiesta el conflicto conyugal debido a que se confunden las prioridades amorosas, por un lado la necesidad de mantenerse ligado a los padres y por otro, la organización de una propia familia. Haley (2006) plantea que no es posible un vínculo conyugal cuando uno o ambos cónyuges aún siguen “siendo hijos”. Es frecuente en nuestro medio que la pareja se case sin haberse aún emancipado, por lo que los procesos de emancipación y desvinculación suelen ocurrir después del matrimonio. Un motivo de desencanto es descubrir que el cónyuge se encuentra ligado a su familia de origen. Decidir a favor del matrimonio en vez de las relaciones con la familia de origen no es una tarea sencilla, debido a los mitos sociales sobre el “amor a la madre” y la “familia unida”. &lt;br /&gt;b) Las amistades. Es un área de conflicto más frecuente para las esposas que para los esposos. Consecuencia de la ideología machista, los varones suelen mantener sus actividades juveniles con sus amigos, siéndoles difícil reconocer que el matrimonio exige que se renuncie a la vida de soltero. Las relaciones con los amigos se solapan con el consumo de alcohol y la posibilidad de entablar relaciones sexuales extramaritales. De ahí que la demanda oculta cuando la mujer exige al marido que reduzca el tiempo con sus amistades es la de evitar la posibilidad de infidelidad venérea.&lt;br /&gt;c) Crianza de los hijos. Se manifiesta de dos maneras, la primera, cuando los hijos son más importantes que la relación conyugal y la segunda cuando no hay acuerdos en cuanto a las normas de la crianza. El primer caso es consecuencia del mito de la “madre abnegada”, ocasionando que la esposa sacrifique sus vínculos de pareja y sus funciones se restrinjan al cuidado y protección de los hijos; esto puede generar celos encubiertos en el marido, quien ante el distanciamiento de la esposa puede ingresar a una crisis emocional, la cual hace más probable el surgimiento de la “infidelidad venérea”. El segundo caso está relacionado con los mandatos familiares, poniendo en tela de juicio la validez de los valores de cada uno de los miembros de la pareja, los mismos que se manifiestan en actitudes relacionadas por ejemplo, en la elección de escuela, la ayuda en las tareas, etc.&lt;br /&gt;d) Manejo del dinero. Los cambios en los roles de género han ocasionado la necesidad de establecer normas equitativas en la distribución y manejo del dinero. No existe una norma general que pueda satisfacer los estilos económicos de todos los matrimonios, cada uno de ellos establece una forma de organización económica. Algunos consideran que el dinero de la esposa y del esposo es un fondo común; otros distribuyen los pagos de los requisitos de mantenimiento del hogar y la educación de los hijos, dejando el resto a uso discrecional de cada uno de los cónyuges; en otros se define una bolsa para la familia y la pareja y el resto le pertenece a cada cónyuge; no falta el matrimonio tradicional que maneja la economía designando al marido como proveedor y a la esposa como administradora.&lt;br /&gt;e) Hábitos. No son raros los matrimonios interculturales en Bolivia, por ejemplo que el esposo sea cruceño y la esposa paceña, o que uno de ellos provenga del campo y el otro de la ciudad. A mayor diferencia cultural existirán más dificultades en la conciliación de hábitos. &lt;br /&gt;f) Sexualidad. Resulta sorprendente que en pleno siglo XXI aún existan parejas con problemas sexuales debido a la falta de información. La ignorancia sexual repercute en la vida erótica de la pareja, por ejemplo: maridos que consideran a sus esposas anorgásmicas cuando son ellos los que padecen de eyaculación precoz (Abal y Linares, 2005). La pareja confronta dificultades sexuales en relación a la frecuencia, los juegos previos, las posturas coitales, el uso de juguetes sexuales, uso de métodos anticonceptivos, realización de fantasías, etc.&lt;br /&gt;g) Realización personal. En una sociedad que ha facilitado la realización de los varones en desmedro de la de las mujeres, es frecuente que se presenten crisis en los esposos cuando enfrentan la decisión de emancipación de sus esposas. La experiencia puede ser insoportable para el marido, acostumbrado al modelo de subyugación de la mujer, peor aún cuando debe enfrentarse con un mundo que está equilibrando los derechos sexuales. Lorente (2009) propone que el postmodernismo ha traído consigo un “postmachismo” que se traduce en las nuevas estrategias masculinas para que nada cambie en relación al dominio masculino. &lt;br /&gt;La consecuencia infortunada de la incapacidad de negociación es el surgimiento de la violencia, tema que será abordado en otro capítulo. Sin embargo, vale la pena señalar que el proceso de confrontación de las diferencias conyugales produce inevitablemente sensaciones de enojo ante la frustración y la angustia, por lo que se hace indispensable que los miembros de la pareja tengan la capacidad de manejar la rabia para direccionarla hacia la asertividad, es decir que sean capaces de reclamar por sus derechos sin necesidad de herir al otro.&lt;br /&gt;Los conflictos pueden resolverse, postergarse, o empeorarse. Es evidente que la primera opción es la mejor, pero no siempre los impases pueden ser superados debido a diversos factores, entre ellos: la disponibilidad de recursos y la temporalidad. Algunas parejas prefieren la “procrastinación” -neologismo para referirnos a la postergación de las soluciones-, se niega el problema o se atiende otras situaciones evitando la confrontación del conflicto manteniéndolo incólume hasta que explote, destruyendo la relación o generando otros problemas a su alrededor. Finalmente, la pareja puede empeorar la situación cuando la solución se convierte en problema (Watzlawick, Weakland y Fish, 1986).&lt;br /&gt;La lucha de poder se presentará durante toda la vida conyugal, sin embargo, si la pareja ha sido capaz en el pasado de resolver sus conflictos, recurrirá a los estilos de negociación y afrontamiento de problemas que fueron efectivos. Aquellas parejas que se mantuvieron juntas a pesar de los conflictos irresueltos, ante nuevas dificultades utilizarán con mayor probabilidad las mismas alternativas equivocadas del pasado. Otras no podrán soportar la tensión ocasionada por la confrontación y preferirán abandonar el campo de batalla a través de la separación o el divorcio.&lt;br /&gt;La lucha de poder conyugal muestra que la idea romántica del amor eterno crisol de la paz y la felicidad está muy lejana de la realidad, puesto que es imposible que dos personas extrañas no tengan que poner en tela de juicio sus diferencias. La pelea es un ingrediente de la vida en pareja, pero también lo es el placer que produce el alcanzar un acuerdo que satisface a los dos compañeros, quienes al percatarse de su capacidad de conciliación, no pueden hacer otra cosa que intensificar su amor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Referencias&lt;br /&gt;Abal, Y., Linares, E.  (2005) Trastorno orgásmico femenino. En: Psiquiatría Noticias. Vol. 7 No 3.&lt;br /&gt;Haley, J.    1989     Trastornos de la emancipación juvenil y terapia familiar. Buenos Aires: Amorrortu&lt;br /&gt;Lorente, M. (2009) Los nuevos hombres nuevos. Barcelona: Planeta&lt;br /&gt;Ramírez, J.S.  (2000)  Negociar es bailar. La Paz: Santillana&lt;br /&gt;Sager,C.  1980    Contrato matrimonial y terapia de pareja. Bs.Aires: Amorrortu.&lt;br /&gt;Watzlawick, P., Weakland, J., Fisch, R. (1986)  Cambio.  Barcelona: Herder.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-6080742514976510876?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/6080742514976510876/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=6080742514976510876' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/6080742514976510876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/6080742514976510876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2009/09/las-etapas-del-amor-lucha-de-poder.html' title='LAS ETAPAS DEL AMOR: LUCHA DE PODER'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-4166909469327639258</id><published>2009-07-23T15:27:00.001-07:00</published><updated>2009-07-23T15:28:07.435-07:00</updated><title type='text'>LAS ETAPAS DEL AMOR: LA SIMBIOSIS</title><content type='html'>“Simbiosis” es un término de la biología, usado para referirse a la unión entre dos o más especies distintas para facilitar la supervivencia; por ejemplo, la anémona de mar y el cangrejo ermitaño: la primera ofrece protección debido a sus tentáculos venenosos y el segundo movilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea romántica del amor favorece el establecimiento de esta etapa como si se tratara de la meta que toda relación de pareja debería alcanzar. Dicha idea se patentiza en la concepción del amor como el encuentro entre dos medias naranjas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás la metáfora sea una pobre emulación del mito del andrógino relatado en “El Banquete” de Platón. Aristófanes cuenta que al inicio de los tiempos existían tres sexos: los varones, las mujeres y los andróginos. Estos últimos eran redondos, tenían cuatro brazos y cuatro piernas, dos rostros y los genitales masculinos estaban junto a los femeninos por lo que no procreaban como el resto de los mamíferos, sino que derramaban sus semillas en el suelo. Los andróginos eran arrogantes e intentaron subir al cielo para enfrentar a los dioses. Ante la afrenta Zeus decidió partirlos por la mitad. Apolo se compadeció de los pobres mutilados y curó sus heridas. Desde aquellos tiempos el Amor intenta unir las partes separadas, de tal manera que cuando se encuentran se funden para toda la vida haciendo que dos se conviertan en uno indivisible .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el último episodio de la séptima temporada de la serie Seinfeld, Jerry le comenta a su amigo Cosmo que encontró a su media naranja. Cosmo lo duda, por lo que Jerry le explica que la chica que conoció tenía exactamente sus mismos intereses, entonces el desgarbado amigo le dice: “¡te enamoraste de ti mismo!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ir al encuentro de nuestra media naranja es buscarnos a nosotros mismos en el otro, y si el otro no es como queremos vernos, lo debemos convertir en lo más parecido a nosotros. Se trata de personas que no escarmentaron con la desafortunada muerte de Narciso, aquel vanidoso que se lanzó al agua en el afán de amarse a sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Por supuesto que existen personas que encontraron su símil! Esas parejas excepcionales justifican el mito del andrógino y echan por tierra el suicidio de Narciso. Pero son excepciones, no la regla. La mayoría de las personas se vincula amorosamente con un desconocido. Durante la etapa de la conquista se puede recurrir a la seducción a través de la sugerencia de similitud, pero será recién en la convivencia cuando los cónyuges descubran sus diferencias y aprendan a negociarlas, a la par que compartirán actividades comunes y construirán nuevos espacios de relación. Nadie sabe de quien realmente se está enamorando hasta que se desencanta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La simbiosis amorosa se produce entre dos personas inmaduras. La inmadurez la defino como la incapacidad de valerse por sí mismo, desvincularse de la familia de origen y asumir responsabilidades sociales. Gikovate asocia la simbiosis al encuentro de dos seres incompletos, el amor en cambio, sólo es posible entre dos personas completas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es posible una relación amorosa cuando no tienen nada propio que entregarse el uno al otro, el juego del amor obliga a la reciprocidad, por lo que se hace indispensable el dar y recibir desde la pertenencia. Un amante adolescente depende de sus padres, no ha definido el sentido de su vida, en sí no tiene nada suyo a no ser su cuerpo. El vínculo entre dos adolescentes no es amoroso, es erótico. O en términos de Sternberg , sólo puede ser “encaprichamiento” [pasión] o “romántico” [pasión + intimidad]; pero no puede establecerse un amor pleno, porque no existe la posibilidad del compromiso. Por esas razones es que la simbiosis es una etapa típica de los romances juveniles, aunque no su exclusividad, porque puede ocurrir en cualquier momento de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La simbiosis se refiere al establecimiento de un vínculo de pareja interdependiente: el uno creo que no puede ser sin el otro. Caillé plantea que la suma en el amor es de 1 + 1 = 3, significando que una persona va al encuentro de otra y entre ambos construyen una nueva entidad denominada “nosotros”. En cambio, en la simbiosis lo que se da es: 1 + 1= 1, en el sentido de que una persona se aferra a la otra y la otra hace lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las frases que identifican a esta etapa entre otras, son las siguientes: “Sin ti no vivo”. “Te necesito”. “Nunca cambies”. “Jamás me dejes”. “Somos el uno para el otro”, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pareja evita reconocer al otro como es, impone la imagen que se ha construido de la persona y no permite que haya ninguna incongruencia. El otro en su afán de complacer para mantener la unidad se niega a sí mismo y se ajusta a las exigencias especulares del otro. Ambos se entregan a un juego de espejos infinitos hasta perderse a sí mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La simbiosis es el producto emergente de un sistema cerrado : nada entra ni nada sale. Se niega la individualidad, se restringe la libertad. Nada puede ser más importante que el otro, nada que no involucre a la pareja es permitido. El fundamento de la ligazón es el sacrificio y por la regla de la reciprocidad , si uno renuncia a algo el otro también debe hacerlo. La pareja se aísla del mundo exterior, se constriñe y la diferenciación se hace imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada uno está hipnotizado por el otro: “A menudo, los cónyuges se sienten individualmente atrapados en un diálogo vertiginoso en el que se profieren palabras dolorosas e hirientes y se estimulan estados de conciencia hipnóticos”. La pareja no puede salir del trance porque el hipnotizador también lo está. Se niega el dolor, se anulan las pérdidas, cada uno ha entregado la totalidad de su vida al otro y nada propio les queda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La atadura es imposible de cortar, cualquier intento conlleva a enfrentar la soledad en el mundo exterior, por lo tanto es mejor retornar al juego interminable. Cualquier intento por abandonarlo es descalificado por el otro, el terror al abandono se inserta ferozmente en el corazón de los amantes, dispuestos a cualquier cosa por mantener al otro. Ninguno de los dos puede autorrealizarse porque todo debe estar dispuesto hacia el mantenimiento del vínculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aislamiento ocasiona que no sea factible el ingreso de incertidumbre externa, porque lo de afuera no importa. Pero al cerrarse, el más mínimo desequilibrio interno produce conflicto, es por eso imprescindible la búsqueda interminable de la estabilidad perpetua. La consecuencia es que la relación erótica tarde o temprano dará lugar a una relación violenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tipos de simbiosis&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen dos tipos de simbiosis: simétrica y complementaria . La simbiosis simétrica ocurre cuando ambos miembros de la pareja intentan igualar su conducta recíproca: si uno da el otro debe devolver en la misma proporción y así sucesivamente generando progresiones simétricas. La simetría puede ser positiva cuando la entrega es beneficiosa para el otro, como en el caso de las caricias; es negativa cuando la donación es perjudicial, como ocurre con los golpes e insultos. A una caricia el otro responde con otra caricia, a un golpe el otro responde con otro golpe. Como no existen posibilidades de enriquecer el repertorio porque no hay salida del sistema, se oscila entre la simetría positiva y la negativa. Para continuar el juego los amantes deben provocar situaciones que permitan su continuidad. Es lo que pasa en el círculo de la violencia: maltrato, arrepentimiento, promesa de reparación, éxtasis, nuevo maltrato .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la simbiosis complementaria, uno domina y el otro es dominado, es una relación de un padre o madre hacia un hijo o hija. Uno sabe, el otro es ignorante; uno protege el otro es indefenso. La dependencia es de ambos, no puede existir el mandón sin la persona obediente. Para mantener el juego los amantes boicotean la posibilidad del cambio, cuando el que cumple el papel de dominado alcanza las exigencias del dominante, cualquiera de los dos busca una alternativa para continuar en el mismo estado de poder, ¡el cambio no es suficiente! También puede darse que intercambien los roles, el dominante se hace dominado y viceversa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los extremos patológicos de la simbiosis son el asesinato y el suicidio. El “asesinato pasional” ocurre en parejas simbióticas cuando uno de los amantes no tolera el desencanto, cuando el otro sale del trance hipnótico y quiere terminar la relación. También uno de los miembros de la pareja puede matar al otro cuando se ha quebrantado alguna de las reglas establecidas en la relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El suicidio puede ser de dos maneras, como un recurso de manipulación o como una salida ante la desesperación. Cuando uno de los dos decide salir de la simbiosis, el otro puede amenazar con suicidarse y ejecutar la amenaza ante el “abandono”. La otra opción se da cuando la persona se siente desamparada, engañada o abandonada por el otro, la sensación de soledad, el reconocer que se ha obsequiado la vida a alguien que no la merecía y la vergüenza hacia los que dijeron que la relación no valía la pena y no se les escuchó se hacen insoportables, por lo que la muerte se presenta como la mejor opción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Etiología de la simbiosis&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) Quienes provienen de familias hiperprotectoras . Una familia hiperprotectora es aquella en la que los adultos sustituyen continuamente a los hijos, hacen su vida más fácil, intentan eliminar todas las dificultades, llegando a hacer las cosas en su lugar. Se ha configurado un apego inseguro ansioso del tipo ambivalente , el niño/la niña han sido incapaces de desarrollar una afectividad segura, han sido asfixiados por sus cuidadores, no saben si los quieren cerca o lejos. En su desarrollo los cuidadores han sido incapaces de abandonar la idea de que son niños. La desvinculación es imposible, los hijos jamás podrán valerse por sí mismos La simbiosis se produce cuando encuentra una persona que lo reconoce como alguien que puede proteger. Se trata de un pseudo adulto porque ha construido una imagen de sí mismo a partir de la idealización de la madurez, es alguien que se presenta como un sabelotodo sin haber tenido experiencia con la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Quienes provienen de familias sacrificantes . Las familias sacrificantes se caracterizan por partir del principio según el cual para ser aceptado por el otro es necesario sacrificarse. Como resultado se produce la insatisfacción de los deseos personales y la continua condescendencia con las necesidades de los demás. Los hijos se han criado en un sistema afectivo de apego inseguro por evitación, han sido castigados cuando se atrevían a darse algún placer. El mandato familiar es que los padres se sacrifican por los hijos y éstos deberán hacerlo por sus padres. Es inaceptable la desvinculación de los hijos porque deben cuidar de sus padres. La simbiosis ocurre cuando la persona encuentra alguien que le ofrece la oportunidad de cambiar de objeto de sacrificio: en vez de sacrificarse por sus padres deberá sacrificarse por ella. Se configura una relación afectiva “sado-masoquista” porque para mantenerse juntos será necesaria la presencia del sufrimiento, uno se presentará como sanador y el otro como sufriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) Quienes pertenecen a una familia autoritaria. Una familia autoritaria se caracteriza porque los padres esperan que los hijos sean obedientes, para lograr tal fin se recurre al castigo y al maltrato . Los hijos crecen en un ambiente hostil que les produce miedo y desconfianza, con el tiempo el temor se convierte en furia contenida y necesidad de venganza. La afectividad ha sido formada en un estilo de apego inseguro por evitación, de ahí la necesidad de evitar la intimidad y fomentar la pasión desenfrenada que se patentiza en la violencia por la necesidad imperiosa de posesión. La desvinculación es aparente porque es difícil abandonar el resentimiento. Estas personas se hacen simbióticas con alguien que les permita alimentar la sensación de dominio y que posibilite la proyección de la venganza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;d) Quienes han sido desplazados. Aquellas personas que sufrieron el desplazamiento afectivo de sus padres hacia un/una hermano/hermana o el advenimiento intempestivo de una enfermedad crónica en alguno de los miembros de la familia, buscarán compensar su carencia con alguien que esté dispuesto a devolverles la atención y el cariño perdidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;e) Quienes han sufrido una pérdida irreparable. Tanto en el caso del duelo no resuelto , como en la pérdida ambigua , la persona que no encuentra en su familia los recursos para terminar el duelo o afrontar la ambivalencia ante una pérdida inminente, pueden establecer una relación simbiótica con alguien dispuesto al consuelo y a devolverle la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;f) Quienes no han tenido experiencias amorosas previas. Personas que no experimentaron las fases del amor y tampoco sufrieron pérdidas amorosas, cuando son presas del enamoramiento pueden fácilmente caer en la creencia de que encontraron al amor verdadero y alentar la atadura simbiótica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evolución de la simbiosis&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) El enamoramiento. Dos extraños se sienten atraídos sexualmente, luego ambos se involucran en un juego amoroso altamente erotizado. La inhibición del impulso sexual ocasiona estados alterados de la conciencia que fomentan la idea de estar frente a algún designio misterioso. El enamoramiento fugaz como empezó se desvanece, dando lugar al despertar y reconocer con quién la persona se involucró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) La simbiosis “normal”&lt;br /&gt;En los primeros amores juveniles es común el establecimiento de una etapa simbiótica caracterizada por la exacerbación de las pasiones. La relación de pareja se centra en la sexualidad hasta que surge la necesidad de diferenciarse del otro. Uno o ambos amantes reconocen que el vínculo los está privando del crecimiento personal por lo que van espaciando los encuentros o rompen abruptamente la relación. Una vez propiciado el distanciamiento recién pueden contemplar las ventajas y desventajas de su relación para decidir si la continúan o la detienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) Imposibilidad de aceptar el desencanto. Una vez que disminuye el deseo sexual, la pareja necesita reconocerse y evaluar la compatibilidad. Las relaciones amorosas normales pasan del enamoramiento al desencanto sin estancarse. Las parejas simbióticas evitan afrontar la diferencia entre la imagen ideal y la real , por lo que mantienen la idealización de la relación. Ante las muestras de que lo real difiere de lo ideal surgen los recursos de resistencia al cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;d) Mantenimiento de la simbiosis. Para evitar el cambio, la pareja se ve obligada a aislarse y a proponer juegos simétricos o complementarios infinitos. Se plantean reglas absurdas para evitar el encuentro basadas en la siguiente proposición: “evita que cambie y yo haré lo mismo contigo”. El resultado es una relación posesiva, el otro es un objeto que se debe preservar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) Celos. La necesidad de evitar el desprendimiento del otro conlleva a la producción de delirios celotípicos y conductas de control asumidas como reglas indispensables para mantener el “amor”. Cualquiera de afuera de vuelve una amenaza para la relación por lo que el cimiento del vínculo debe ser la “sinceridad” y la “fidelidad” absolutas. El contenido de la comunicación es la revisión de las reglas y la competencia sobre cual de los dos es más fiel y más sincero. Los celos son miedos al abandono y a ser reemplazado por otro, reflejan las características del apego inseguro de la infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;d) Violencia. Como es imposible la certeza, más aún la referida a los sentimientos del otro, las pruebas del amor son insuficientes para esclarecer la lealtad del amante. Las exigencias se incrementan, las reglas se hacen más rígidas, el mundo debe reducirse cada vez más para que sólo el uno sea el satisfactor del otro. La consecuencia es la transgresión de las normas porque el límite entre lo permitido y lo prohibido se ha ido haciendo más estrecho. Ante la contravención emana la desesperación y ésta activa la violencia como último recurso para mantener el sistema estable. La violencia se convertirá así en el problema que la pareja debe resolver sin darse cuenta que está llenando el vacío producido por la falta de individualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;e) El círculo vicioso de la violencia. Madanés escribió: “Cuanto más intenso es el amor, más cerca está de la violencia, en el sentido de posesión intrusiva” . El maltrato conlleva al arrepentimiento en el abusador y en la pareja simbiótica a la negación del dolor a través de dos posibles racionalizaciones: “me lo merezco” y/o “va a cambiar”. El asumir la responsabilidad por la maldad del otro y el alentar esperanzas de cambio evitan que sea posible reconocer que nadie tiene derecho de lastimarnos. Puede ocurrir también que los actos de violencia saquen del trance a la persona maltratada y que ésta intente romper el vínculo, pero al intentarlo se incrementa la agresión del otro por lo que la persona lastimada se mantiene en la relación por el miedo. Después del arrepentimiento se produce la promesa del “nunca más” y la reconciliación generalmente expresada de manera sexual. Cualquiera haya sido el problema que la violencia intentó resolver, éste no ha desaparecido, por lo que volverá a manifestarse la conducta opresora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;f) El matrimonio como solución. Algunas parejas simbióticas deciden casarse como consecuencia de dos posibilidades: la primera, confunden su estado simbiótico con el verdadero amor o la segunda, ven en el matrimonio la esperanza de salir del círculo vicioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;g) La colusión. Si la pareja simbiótica empieza a convivir, enfrentan inicialmente los problemas de adaptación frecuentes en la primera etapa del matrimonio, esto puede distraer durante un tiempo el estado de interdependencia, pero más tarde volverán a surgir los impasses producidos por la atadura. El matrimonio añade el compromiso lo que dificulta aún más la posibilidad de diferenciación entre los miembros de la pareja. Ambos esperan ver satisfechas sus necesidades infantiles con más ahínco que antes porque cumplieron el sueño de estar juntos para siempre . No podrán estar juntos ni separados. Algunas parejas verán en el divorcio la solución, pero éste se convertirá en una manera más de mantenerlos unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;h) La triangulación. La simbiosis sólo puede mantenerse si se introduce un tercero. Es así que el nacimiento de un hijo permite a los cónyuges asumir un nuevo rol: padres. Tarde o temprano, sin embargo volverá la angustia y se peleará para que el hijo se vuelva aliado de uno en contra del otro o para protegerse del otro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saliendo de una relación simbiótica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que sería mejor no involucrarse en una relación de interdependencia, pero como afirmó Wittgenstein: “quien está intranquilo por amor obtendrá poca ayuda de una explicación hipotética. Esto no lo tranquilizará.” El enamoramiento produce locura y estrechez mental, no puede ser que algo que se siente tan intenso sea una equivocación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible plantear el antídoto: madurez. Preguntarse, por ejemplo, ¿qué tengo que sea mío para ofrecerle al otro?, ¿he realizado mis sueños para compartirlos con esta persona? Queda claro que el amor sólo puede construirse cuando los amantes se han desvinculado de sus familias de origen y que además pueden valerse por sí mismos. ¡Esas personas difícilmente aceptarán una relación asfixiante!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si uno se encuentra dentro del juego de la simbiosis, ¿qué puede hacer? El pato se da cuenta que no es pez cuando necesita tomar aire. Así la persona simbiótica tendrá momentos en que necesite salir de la relación, cuando lo haga debe analizar su vida personal y cuánto le está costando renunciar a ella. ¿Vale la pena? ¿El amante tiene derecho a arrebatarle la vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien me ama me respeta y me alienta para que me realice, me apoya pero no me obliga. Me invita a conocer su camino pero no me fuerza a caminar con él. Deja que mis metas sean distintas a las suyas. Se alegra con mis cambios, se entusiasma con volverme a conocer. No tenemos miedo que la relación termine porque sabemos que puede ocurrir, por eso aprovechamos el estar juntos concientes de la posibilidad del adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras más pronto la persona sea capaz de distanciarse más probabilidades tendrá de sobrevivir. No se debe esperar a que ocurran actos violentos, pero si ocurren es señal suficiente de que el otro no está dispuesto a amar, porque amor es legitimar al otro como es y no intentar cambiarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si los intentos personales para salir de la simbiosis han fracasado y el individuo se da cuenta que la relación está enferma, puede ayudar el buscar un terapeuta experimentado en el manejo de parejas. Lo óptimo es iniciar una terapia conyugal, pero si no es posible, la persona desencantada podría comenzar una terapia individual.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-4166909469327639258?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/4166909469327639258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=4166909469327639258' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/4166909469327639258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/4166909469327639258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2009/07/las-etapas-del-amor-la-simbiosis.html' title='LAS ETAPAS DEL AMOR: LA SIMBIOSIS'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-3496770679220253393</id><published>2009-07-18T16:47:00.000-07:00</published><updated>2009-07-18T16:51:38.926-07:00</updated><title type='text'>AMOR Y SEXUALIDAD EN EL CLIMATERIO FEMENINO</title><content type='html'>Se debe entender como menopausia al cese de la mensturación, mientras que al climaterio como el proceso a largo plazo que incluye a la menopausia e involucra el declive gradual de la producción de estrógenos y con ello la pérdida reproductora (Rathus, Nevid y Fichner-Rathus, 2005).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La menopausia corresponde a la última menstruación identificándose una vez que han transcurrido doce meses de amenorrea (Prior 1998). Ocurre alrededor de los 48 a 51 años (Lozano, Radón y otros 2008). Sin embargo, en regiones altas se presenta a edad más temprana, aunque la sintomatología es similar (Gonzales y Carrillo 1994).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la lengua aymara se dice wila chhaqxaña para referirse a la menopausia, literalmente significa “perderse ya la sangre”, se trata de una etapa en la vida femenina que ocurre a los cincuenta años (Arnold, Yapita y Tito 1999). La mayoría de las investigaciones antropológicas acerca del desarrollo humano en la cultura aymara eluden el análisis del climaterio (v.g. Carter y Mamani 1989; Isbell 1997). Considerando que la maternidad es la cualidad más importante para la definición de la mujer en la cultura andina (Valderrama, R., Escalante, C. 1997; Crognier, Villena y Vargas, 2001 y 2002) es factible que la experiencia menopáusica sea difícil de asimilar en las mujeres aymaras.&lt;br /&gt;Mori y Decuop (2004) indican que los estudios sobre la menopausia se extendieron a partir de un artículo escrito por Robert Wilson en 1966 acerca de la disminución estrogénica y su influencia en el estado de ánimo. El advenimiento de la tecnología farmacéutica ha mitificado la menopausia debido al gran negocio que significa la venta de hormonas estabilizantes (Buchanan, Villagran y Ragan 2001). Las primeras objeciones a la configuración de la menopausia como una “enfermedad” provinieron de la feminista Greer (1971), puesto que un evento natural es enfocado como si se tratara de una “anormalidad” que amerita intervención médica (Vanwesenbeeck, Vennix, Van de Wiel, 2001)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el climaterio la disminución de estrógenos es concomitante a la manifestación de calores, insomnio y disminución del deseo sexual (López, Gutierrez, Quiróz, Malacara y Pérez, 2006; Hunter, Battersby, Whithehead, 2008). También durante esta etapa se incrementa el riesgo de afecciones neurológicas, como ser: apoplejía, epilepsia, enfermedad de Parkinson y demencia de Alzheimer (Henderson, 2007; Henderson, 2009).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo no existe coincidencia en los estudios que refieren la expresión de síntomas psicológicos: ansiedad, mayor vulnerabilidad al estrés, miedo, depresión, irritabilidad, angustia y sentimientos de soledad (García, Muñoz, Ross y Salazar 1982; Gutierrez, Urrutia y Cabieses, 2006).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ibarra, y sus colaboradores (2001) consideran que la depresión no necesariamente es resultante de los cambios hormonales, sino que la mujer durante el climaterio está enfrentando cambios vitales importantes como la emancipación de los hijos, crisis laborales y maritales. Illanes (2002) y Jokinen (2003) afirman que los cambios psicológicos no se pueden atribuir exclusivamente a la alteración serotoninérgica resultante de la disminución de estrógenos. Este punto de vista fue planteado en los primeros estudios acerca del tema (v.g. Neugarten 1965) donde se apreciaba que la preocupación sobre las consecuencias de la menopausia eran más inquietantes que los síntomas fisicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sarmiento y Gutierrez (2002) concluyen enfáticamente que los síntomas psicológicos durante el climaterio dependen de la actitud que la mujer tenga hacia la menopausia; estos investigadores identifican que los factores influyentes son: la experiencia menstrual, la feminidad y los rasgos de personalidad. Elavsky y Mc Auley (2007) confirman la importancia de los factores psicosociales en la manifestación o no de la depresión menopáusica Por su parte Holte y Mikkelsen (1991) plantearon que la experiencia menopáusica será negativa en las mujeres que durante la premenopausia hayan enfrentado acontecimientos vitales estresantes: muerte de los padres, viudez, enfermedad crónica e inactividad profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casas, Caulo y Couto (2003) consideran que los sudores nocturnos se asocian con el insomnio, lo que deriva en fatiga e irritabilidad, sin embargo, la dinámica familiar, las relaciones interpersonales y la satisfacción laboral son más importantes para el desarrollo de la depresión. En el estudio que llevaron a cabo en Santiago de Cuba, constataron que sólo el 41% de las mujeres climatéricas con nivel educativo superior manifestaban sentirse deprimidas. También encontraron que a mayor apoyo familiar son menos los síntomas psicológicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojeda y Bland (2006) observaron que las mujeres menopáusicas que tienen mayores probabilidades de desarrollar trastornos psicológicos son aquellas que presentan trastornos de personalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de las crisis vitales y los trastornos de personalidad, otro factor que influye en la expresión de alteraciones del humor y el comportamiento es la falta de conocimiento acerca del climaterio. Fernández, Ojeda, Padilla y De la Cruz (2007) observaron en una muestra mexicana de 4162 mujeres entre los 45 a 59 años que el 87% de ellas poseían poco conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bromberger y su equipo de investigación (2005) observaron que la irritabilidad, la ansiedad y la tristeza no es un fenómeno universal, sino que se relativiza con la cultura. Sommer, Avis, Meyer y otros (1999) establecieron que las mujeres africanas tienen mejor actitud hacia la menopausia que las asiáticas. Im (2005) encuentra que los calores, dolores de cabeza y aumento de peso eran los únicos síntomas comunes en cinco grupos de mujeres de distinta raíz étnica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jimenez y Marván (2005) en México y Mori y Decuop (2004) en Canadá establecen que las mujeres que trabajan tienen menos probabilidades de desarrollar síntomas psicológicos durante el climaterio en relación a las mujeres que no lo hacen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, es posible afirmar que la reivindicación femenina ha modificado el mito del climaterio (Ciornai 1999). Se plantea que ha sido la medicina la responsable de generar la imagen negativa de la mujer menopáusica (Buchanan, Villagran, Ragan, 2002), un ejemplo de ello es que últimamente existe una sobrevaloración de la delgadez femenina lo que conlleva al deterioro de la autoimagen en las mujeres menopáusicas (Filip y otros 2000).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayoría de los investigadores coincide en señalar que durante el climaterio se produce una reducción del deseo sexual. Kopera (1992) señaló la relación entre la disminución de estrógenos y las alteraciones del deseo sexual durante el climaterio. Nappi y colaboradores (2007) plantearon que uno de los factores que ocasiona la disminución del deseo es el dolor producido durante el coito (dispareunia) y las caricias clitorídeas debido a que se produce una alteración en la irrigación del clítoris&amp;shy;. Natoin, McClusky y Leranth (1998) señalan que las alteraciones en la sexualidad menopáusica se deben fundamentalmente a la alteración de las sensaciones vibratorias del clítoris y la vagina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las alteraciones del deseo en el climaterio se producen debido a la disminución de la testosterona, hormona esencialmente masculina que se hace indispensable para que se inicie la respuesta sexual femenina (Rako 1996). Sin embargo, Castelo-Branco (2003) señala que más de la mitad de las mujeres menopáusicas de la muestra de su investigación manifiestan además de la disminución del deseo, trastornos en la excitación, dispareunia y trastorno del orgasmo. Ibarra y colaboradores (2001) plantean que el 67% de las mujeres de su estudio expresan rechazo hacia las relaciones sexuales con sus parejas, siendo que el 89% de ellas tiene disminuido el deseo y 96% padecen de anaorgasmia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, otras investigaciones contradicen la universalidad de la presencia de disfunciones sexuales durante el climaterio, por ejemplo, Stanford y colaboradores (1987) hallaron que el 72% de las mujeres percibieron cambios en el interés sexual en los años cercanos a la menopausia; en el 48% de los casos la alteración fue disminución del interés sexual, en cambio 23% notaron un aumento del deseo y 20% de las mujeres encuestadas no notaron modificaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro estudio llevado a cabo en 2001 mujeres australianas con edades comprendidas entre 45 y 55 años se determinó que la mayoría de las mujeres de la muestra (62%) no informó sobre cambios en su interés sexual, mientras el 31% reportó un decremento (Dennerstein, Smith y Burger 1994). En Dinamarca, se observó que de 474 mujeres nacidas en 1936, entrevistadas a los 40, 45 y 51 años, el 70% no había experimentado cambio en su deseo sexual durante el climaterio. Fue interesante ver que la modificación en el deseo sexual en las mujeres de 51 años no se produjo con la menopausia. La conclusión a la que llegan estos investigadores es que las alteraciones de la respuesta sexual son producto de la interpretación que la mujer le da a su experiencia menopáusica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro tema de investigación se ha referido a la actividad sexual durante el climaterio, por ejemplo el Instituto Vasco de la Mujer (1993) señala que 42% de las mujeres de 50 años son inactivas sexuales, incrementándose el porcentaje a 73% a partir de los 60; en contraste, el 7% de los varones son inactivos sexuales a los 50 años y el 24% a partir de los 60. En Arizona se encuestaron a 2109 mujeres de 40 a 60 años de edad, encontrándose que el 60% se mantienen activas sexualmente. Además los investigadores observaron que la satisfacción sexual se relaciona con el contexto cultural, por ejemplo, las mujeres afroamericanas del estudio manifestaron que se sentían más satisfechas sexualmente en comparación a las de origen americano; la presencia de disfunciones sexuales fue más frecuente en las mujeres que no poseían título universitario (Addis y otros 2006). En Santiago de Chile un estudio realizado en una muestra compuesta por 1204 mujeres entre 44 a 64 años mostró que el 64% de ellas tenía actividad sexual (Aedo y otros 2006).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de los estudios señalados, se puede apreciar que la actividad sexual femenina durante el climaterio no necesariamente disminuye, depende de las características socioculturales del grupo al que se dirige el estudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El climaterio es una etapa de la vida femenina que produce una crisis en la identidad de la mujer. Sin embargo, la crisis puede ser interpretada como una oportunidad o como un peligro, tal como se sugiere en el ideograma chino para la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tendencia desde la década de los sesenta ha sido presentar a la menopausia como una anormalidad, de tal manera que se ha generado un negocio médico a partir de la mitificación de la menopausia. Por ejemplo, en 1994 se calculaba que 45000 mujeres estadounidenses estaban recibiendo sustitución hormonal, la misma cifra de histerectomías se llevaron a cabo en Australia, siendo que el 90% de las cirugías eran innecesarias (En: Aldana, 2008).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando cesa la menstruación la mujer se pregunta: “¿qué está pasando conmigo? ¿Qué enfrentaré? ¿Quién soy ahora?” Las respuestas a esas preguntas pueden tener un mayor impacto que el cambio hormonal. Su vida amorosa se puede afectar en función al tipo de amor que haya construido con su pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de los esposos maltratadores, la conyugalidad puede deteriorarse debido a la presencia de creencias que desvaloricen la identidad de la mujer, puesto que ella se habrá mantenido al lado del marido gracias a la presencia de hijos que la necesitaban. “Por ustedes he tenido que aguantar a su padre”, es la expresión que sintetiza la situación de la mujer maltratada. Cuando enfrenta la posibilidad de que los hijos se vayan de casa, no le queda más remedio que dirigir la mirada hacia su marido. Tiene tres opciones: primera, impedir que los hijos se vayan de casa; segunda, romper el matrimonio; tercera, sumergirse en la depresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer que ha construido su identidad a partir del servicio al marido, vivirá la menopausia sin grandes cambios, ella ya anuló el placer y toda posibilidad de realización personal. El sentido de su vida ha sido hacer feliz al esposo, los hijos se constituyeron en trofeos obtenidos en la victoria contra las adversidades que se presentaban para frenar la realización de las expectativas del esposo sobre los hijos. La frase “he dejado mi vida por ti” resume el sentir de este tipo de mujeres. Renunciaron y soportaron todo, esperan una recompensa divina por lo que generalmente se introducen de lleno en supersticiones religiosas cuando la realidad les muestra que fracasaron.&lt;br /&gt;La mujer que se quedó soltera porque asumió la responsabilidad de “cuidar” a sus padres, al enfrentar la menopausia reconocerá que su vida la ha regalado a otros y que el tiempo que le queda es muy corto para apropiarse de ella; además, es probable que sus progenitores mueran, por lo que experimentará un profundo vacío que le será muy difícil llenar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella que hizo del sentido de su vida el ser madre, cuando llega a la menopausia debe asimilar que no podrá traer nuevos hijos al mundo y contemplar cómo los que tiene se separan de ella para emanciparse. Para que la vida aún pueda ser vivida, se aferran de los hijos impidiéndoles la desvinculación, a través de hacerlos sentir culpables por dejarla, una frase común es: “no me pueden dejar después de que sacrifiqué mi vida por ustedes”. Sus alegrías se han limitado a los éxitos de su progenie, lo propio con el sufrimiento, ha estado supeditado a las desdichas de los hijos. Estas madres se convierten en las suegras que invaden la vida conyugal de sus hijos, descalificando a la nuera o al yerno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A decir de Marcela Lagarde (1993), estas cuatro mujeres [maltratadas, al servicio del marido, madres de sus padres y madres eternas] se tipifican como las “madresposas” que cometieron “micro suicidio”, en el sentido que renunciaron a sí mismas para vivir para los otros. El climaterio les obliga a mirarse y al no encontrar nada que las haya realizado sin depender de los demás se deprimen. Les ocurre lo que a los pajarillos que vivieron enjaulados: cuando se les abre la jaula prefieren mantenerse en ella porque ¡tienen miedo a volar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayoría de las hijas de las “madresposas” han luchado en contra del modelo de mujer que les ofrecieron. Los movimientos feministas son la expresión radical de la negación de la mujer como madre y esposa abnegada. La manifestación de la liberación ha ocasionado que los varones entremos en crisis. Acostumbrados a ser “atendidos” por nuestras madres y con un modelo de hombre proveedor ofrecido por nuestros padres, hemos sido incapaces de construir un modelo masculino que involucre aspectos femeninos como ser: la expresión de sentimientos y los quehaceres en el hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los varones de todas las culturas tienen la necesidad de probar continuamente su masculinidad, para ello, además de competir en actividades de fuerza, se ha utilizado a la mujer como trofeo (Gilmore 1994, pág.25). La rebelión de las mujeres ha sido insoportable para los varones machistas porque la emancipación femenina los dejaba a expensas de sus incapacidades de sobrevivencia en el hogar: los varones no han sido entrenados para ser madres ni amas de casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres en proceso de emancipación deben batallar contra los sentimientos de culpa ocasionados por los mandatos rígidos dirigidos a la manutención del rol de “madresposa”. La autorrealización está cargada de culpa porque se asocia al abandono de las tres funciones del mandato machista: ser madre, ser esposa y ser ama de casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las “madresposas” censuran tácitamente a las mujeres que trabajan, a las que son capaces de alcanzar el placer y a las que deciden realizar sus sueños exentos del servicio a los demás. Los esposos machistas boicotean los intentos de emancipación y autorrealización a través del maltrato y el chantaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las “madresposas” no podían romper sus matrimonios porque no eran autónomas económicamente, los maridos las chantajeaban con el dinero y con la tenencia de los hijos. Las mujeres en proceso de emancipación pueden dejar a sus esposos puesto que han logrado autonomía económica. Por ello es que el único recurso para el chantaje que les queda a los maridos machistas es la tenencia de los hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres en proceso de emancipación que no tuvieron más remedio que asumir el rol de “madresposas” viven la menopausia como señal de que se acerca el final de sus vidas y no lograron realizarse, por ello esperan que sus hijas logren lo que ellas no fueron capaces de alcanzar. El vínculo amoroso en su matrimonio estará carente de pasión e intimidad; la menopausia se convertirá en un pretexto para distanciarse de su pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ocurre la menopausia en las mujeres emancipadas, la pasión que sienten por realizar sus sueños hace con que prácticamente pase desapercibida porque el sentido de su vida es indiferente al anuncio del término de su fertilidad. Si se mantienen casadas, el esposo es alguien que apoya el desarrollo de sus logros, y probablemente se trate de un varón que abandonó la estructura mental machista por lo que será capaz de asumir funciones tradicionalmente femeninas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la mujer emancipada deja de menstruar su vida sexual se adaptará a los cambios. Con su pareja encontrarán alternativas eróticas para continuar disfrutando de sus encuentros sexuales. Se producirá una especie de “adolescencia adulta”, porque las modificaciones hormonales se ligarán con nuevas sensaciones: la sensualidad se hará más táctil y más serena. La renovación erótica y la desvinculación de los hijos promueven en la pareja el incremento de la intimidad, el volver a enamorarse y la forja de nuevos planes conyugales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la mujer rompió su matrimonio porque reconoció en su pareja alguien incapaz de acompañarla en el camino que la lleva a la autorrealización, cuando le sucede la menopausia, no se contemplará a sí misma como un ser humano incapacitado de amar, todo lo contrario, sentirá la necesidad de compartir su nuevo cuerpo y su nueva alma con alguien dispuesto a recibirlos. Es así que se abre la posibilidad de que pueda reescribir su historia de amor con nuevos ojos y con la madurez suficiente que le permitirá involucrarse plenamente en la experiencia de amar y ser amada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Referencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Addis, I., Van Den Eeden, S., Wassel-Fyr, Ch., Vittinghoff, E., Brown, J., Thom, D. (2006) Sexual Activity and Function in Middle-Aged and Older Women. En: Obstetrics and Gynecology. Vol. 107, nº4, págs.: 755–764.&lt;br /&gt;Aedo, S., Porceli, A., Irribarra, C. (2006) Calidad de vida relacionada con el climatério en una población chilena de mujeres saluidables. En: Revista Chilena de Obstetricia y Ginecología. Vol 71, nº 6, págs. 402-409&lt;br /&gt;Aldana, R. (2008) La mujer: jugoso negocio médico. En: Publicalpha.com. Disponible en: http://publicalpha.com/la-mujer-jugoso-negocio-medico/&lt;br /&gt;Arnold, D., Yapita, J., Tito, M. 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Por lo tanto, se trata de una forma de relacionamiento amoroso común entre la juventud actual que surge en respuesta a la necesidad de vivenciar experiencias placenteras sin que exista la posibilidad de intimidad afectiva ni compromiso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llama la atención la actitud moral ambivalente hacia el “prende”, el 20% de los muchachos y el 40% de las jóvenes consideran que es una práctica moralmente mala y el 80% de ambos sexos considera que “prenderse” con alguien teniendo una relación formal con otra persona es una muestra de infidelidad. Sin embargo apenas alrededor del 20% de los encuestados (tanto mujeres como varones) expresa haberse arrepentido alguna vez después de “prenderse”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para tener un “buen prende” es indispensable que ambos protagonistas del hecho estén de acuerdo en las siguientes reglas básicas:&lt;br /&gt;Serán “enamorados” únicamente durante el tiempo que dure el “prende”.&lt;br /&gt;Habrán caricias eróticas que no deberán concluir en el coito.&lt;br /&gt;No deberán entablar ningún tipo de intimidad afectiva.&lt;br /&gt;Se evitará el compromiso y el enamoramiento.&lt;br /&gt;Al encontrarse después del “prende” ninguno de los dos hará mención a lo acontecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo saber que el otro está dispuesto a “prenderse”? Nadie invita al otro a “prenderse” expresándolo de manera verbal. Se trata de un complejo juego no verbal en una escalada simétrica de insinuaciones que pueden ser aceptadas o no. Está claro que si una de las dos personas siente auténtica atracción por el otro no cederá a las instigaciones, porque se considera incorrecto establecer un vínculo amoroso genuino con alguien que está dispuesto a “prenderse”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Considero que  el “prende” se manifiesta como expresión de la insatisfacción de los jóvenes ante el amor romántico, el machismo y el compromiso amoroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor romántico ha sido incorporado en la cultura occidental con el advenimiento del amor cortesano en el siglo XI&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;, según el cual el ideal era la pasión exaltada a través del adulterio. Surge como un reclamo hacia la castidad matrimonial, pregonando la necesidad de la expresión libre del amor en relaciones extramaritales porque sólo de esa manera era posible la reciprocidad del placer, puesto que gracias a los mandatos cristianos la pasión había sido erradicada entre los esposos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La meta del matrimonio era fundamentalmente la procreación, y a pesar de ello a los ojos de la Iglesia Católica era preferible el celibato porque según San Pablo: “'Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa un hombre, fuera de su cuerpo queda; pero el que fornica, peca contra su propio cuerpo” (1 Cor. , 6, 18). Se trata de insistir en que el cuerpo es nada más que un receptáculo del Espíritu Santo y como tal una incomodidad. Tal insistencia condenó el placer en todas sus manifestaciones pero principalmente al placer sexual relacionado forzosamente con el pecado original.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las corrientes más ortodoxas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt; de la Iglesia Católica preferirían que los varones fueran eunucos&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt; siguiendo la línea de San Pablo, al que no le queda más remedio que aceptar el matrimonio a pesar de sus objeciones: “En cuanto a lo que me habéis escrito, bien le está al hombre abstenerse de mujer. No obstante, por razón de la impureza, tenga cada hombre su mujer, y cada mujer su marido” (1 Cor. 7,2-1), pero acaba de esta manera: “Por tanto, el que se casa con su novia, obra bien. Y el que no se casa, obra mejor” (1 Cor.7, 38).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así el concepto de amor se forjó dentro de la doctrina “anhedónica” del pensamiento cristiano, extirpándole cualquier atisbo de placer. La actividad sexual estaba prohibida antes del matrimonio y durante debía ceñirse dentro de la función procreativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que la concepción tradicional del matrimonio conlleva valores machistas explicitados por San Pablo: “A la mujer no le consiento enseñar ni arrogarse autoridad sobre el varón, sino que ha de estarse tranquila en su casa” (I Tim 2,12). Bastaba nacer mujer para que el destino sea el cautiverio. Fueron condicionadas para pensar que el sentido de su vid era estar en función del otro: “Si trabajo, si me someto, si hago cosas por el otro, si le doy mis bienes, si me doy, será mío, y yo, seré”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;. La condición de “madresposa” le definió el cuerpo para concebir, amamantar y ser objeto de placer del varón. La mujer negó su posibilidad de goce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La exigencia de perpetuidad amorosa impuesta al matrimonio se ha convertido en el crisol de los conflictos de pareja y el advenimiento del divorcio como alternativa de solución a un problema creado por la cultura tradicionalista. ¿Cómo es posible el amor eterno en una relación ajena al placer? ¿Cómo amar al que me oprime?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según el INE&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt; el 2005 se registraron 22.000 matrimonios en todo el territorio nacional, mientras que en 1991 fueron 40.861. Estos datos muestran la disminución de parejas que deciden casarse. A la par que disminuyen las parejas que se casan, se incrementan las que se divorcian (11% de las mujeres bolivianas son separadas o divorciadas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los padres de los actuales jóvenes han pertenecido a la generación donde las mujeres lucharon por su emancipación, forjándose así una identidad femenina exenta del referente masculino. En el matrimonio de los abuelos se vivía la hegemonía masculina y la erradicación del placer, situación que la siguiente generación intentó modificar sin tener referentes. La consecuencia fue que el matrimonio colapsó debido a que los varones no estaban entrenados para enfrentar las consecuencias de la equidad de género. Como efecto de la lucha de poder entre los géneros se incrementó la violencia del varón hacia la mujer llegándose a datos extremos: 67,6 % de las mujeres bolivianas han sido víctimas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres bolivianas en todos los estratos sociales abandonaron el rol “paulista” de “madresposas” para buscar su identidad apartadas de la sombra masculina; los varones fueron presa de una crisis en su identidad debido a las exigencias femeninas: las mujeres desean varones que puedan atender el hogar, cuidar de los niños y ofrecer ternura. Sin parámetros en sus progenitores, los varones incrementaron sus conductas machistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La familia patriarcal empezó su transacción hacia una familia democrática, sin embargo, el cambio ofreció una madre con doble jornada laboral (dentro y fuera de la casa) y un padre ausente (huyendo del hogar). Los hijos se decepcionaron del matrimonio y de la familia tradicional, no desean repetir la historia de sus padres por lo que están promoviendo la convivencia sin compromiso y la tenencia de hijos sin necesidad del matrimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los padres de los jóvenes actuales dan énfasis al futuro antes que al presente, contrariando a los abuelos, quienes preferían el pasado. Los jóvenes no comprenden la visión hacia el mañana de sus padres porque han gestado una generación “hic et nunc” (aquí y ahora), en la que lo más importante es disfrutar del momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un estudio acerca de las actitudes hacia el amor&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt; se identificó el amor tipo “Eros” como predominante tanto en varones como en mujeres universitarios bolivianos. El amor “Eros” se refiere al amor apasionado y romántico, caracterizado por la atracción física y la pasión. En cuanto a los componentes del amor, mujeres y varones priorizan la pasión, mientras que la intimidad es un poco más importante para ellas que para ellos, en relación al compromiso, los varones tienden a señalarlo como más importante que en el caso de las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “prende” intenta producir la misma revolución que ocasionó el amor cortesano ante la abolición del amor en la elección de pareja. Sin embargo, el “prende” no se erige como una alternativa  ante el matrimonio, sino como una alternativa erótica y lúdica ante la formalidad de la relación amorosa antes del matrimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “prende” se instala como una forma de rebelión ante las formas de relación establecidas por la generación anterior. Por un lado cuestiona al amor romántico al plantear la posibilidad del placer sin amor, por otro, se rebela contra la hegemonía masculina al permitir el disfrute  en la mujer cuando se involucra en iguales condiciones que su eventual pareja en el juego erótico, también enfatiza la importancia de vivir el presente: carpe diem quam minimum credula postero: vive el momento, no confíes en mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuáles son los riesgos del “prende”? Justamente que fracase en sus intenciones revolucionarias:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fracaso en su intención de desprestigiar al amor romántico. Ocurre cuando uno de los dos “prendidos” olvida la regla principal: ¡no te involucres afectivamente! Puede ocurrir como error al interpretar las señales del otro y pensar que se trata de una relación seria, o puede incurrirse en el “prende” cuando se desea “algo más”, o finalmente no tener la madurez suficiente para evitar el vínculo amoroso.&lt;br /&gt;Fracaso en la intención de reivindicar a la mujer. Cuando el varón utiliza la experiencia como un recurso para sacar provecho sexual sin importarle los sentimientos de ella, comportándose como un violador.&lt;br /&gt;Fracaso ante el machismo. Los varones rechazan a las mujeres que se han “prendido” por considerarlas putas, mientras que entre ellos se valora como “macho” al que se “prende” con la mayoría de chicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es interesante observar que las formas de relacionamiento amoroso remiten obligatoriamente a una reflexión sobre el sistema de valores de la cultura donde se realizan. En nuestro caso en particular, debe llamarnos la atención la crisis de valores de los adultos que ha ocasionado una juventud decepcionada de sus padres y que desesperadamente busca alternativas que les permita sobrevivir en medio del caos político y social que han heredado. Se hace urgente el diálogo generacional, los adultos tienen mucho que aprender de los jóvenes y viceversa, es imprescindible abandonar los prejuicios que tienen unos y otros para fomentar la creación de un espacio común que permita la convivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los jóvenes piden orientación pero ésta no es posible si desconocemos su mundo, sus intereses y valores. Nada logramos al cerrar los ojos y negar la existencia de cosmovisiones extrañas a nuestra lógica, debemos abrir los ojos, reconocer los errores que cometimos y alentar a nuestros hijos para que encuentren mejores derroteros hacia la felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Se llevó a cabo una investigación al respecto en una universidad paceña, considerando una muestra de 311 jóvenes (194 mujeres y 117 varones). El 90% de la muestra señaló que el “prende” no comprende al coito, un porcentaje similar considera que no implica enamoramiento.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Branden, N. (2000)  La psicología del amor romántico. Barcelona: Paidós (Págs. 39-41)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Por ejemplo los miembros del Opus Dei, ver: http://www.opusdei.org.bo/art.php?p=29001&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Basados en esta frase del Evangelio: “Hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos hechos por los hombres, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda” (Mt 19,12).&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Legarde, M. (1993)  Los cautiverios de las mujeres: madresposas, monjas, putas, presas y locas. México DF: Universidad Nacional Autónoma de México. Pág. 17.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Instituto Nacional de Estadística (Bolivia). Disponible en: http://www.ine.gov.bo/indice/visualizador.aspx?ah=PC3100201.HTM&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; INE (2004) Encuesta Nacional de Demografía y salud. Bolivia: ORC Macro/Measure&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Cooper, V., Pinto, B.  (2007)  Actitudes ante el amor y la teoría de Sternberg. Un estudio correlacional en jóvenes universitarios de 18 a 24 años de edad. La Paz: Universidad Católica Boliviana (Tesis de grado para la Licenciatura en Psicología). Artículo disponible en Revista electrónica “Ajayu” Año 2008 Volumen VI No. 2. Disponible en: http://www.ucb.edu.bo/Publicaciones/Ajayu/caratula.htm&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-5852445049064955395?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/5852445049064955395/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=5852445049064955395' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/5852445049064955395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/5852445049064955395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2009/06/las-vicisitudes-del-prende.html' title='LAS VICISITUDES DEL PRENDE'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-6423882058059226359</id><published>2009-05-02T18:56:00.000-07:00</published><updated>2009-05-04T14:15:28.584-07:00</updated><title type='text'>EMPATÍA Y LENGUAJE EN  HIPNOSIS Y PSICOTERAPIA</title><content type='html'>&lt;em&gt;Pronunciar una palabra es como ejecutar una nota en el teclado de la imaginación.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Wittgenstein&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto en la terapia sistémica como en la hipnosis clínica es indispensable la capacidad del terapeuta para sintonizarse en los procesos cognitivos del paciente: estilos cognitivos, emociones, lógica, elaboración de significados. El terapeuta debe atender a los siguientes aspectos del lenguaje del paciente: proxemia, prosodia, paralenguaje facial, gesticulación, representación perceptiva, lógica del discurso, estilo cognitivo, rasgos de personalidad y formas de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) Proxemia: hace referencia a la distancia para la comunicación, las fronteras o los límites del contacto físico. Algunas personas se sienten incómodas cuando el interlocutor está muy cerca de ellas, mientras que otras al contrario, se sienten incómodas con la distancia. Están quienes prefieren que se les mire a los ojos mientras se conversa con ellas mientras que a otras les ocasiona ansiedad. Existen individuos que necesitan ser tocados mientras se conversa con ellos y por otra parte están los que prefieren no serlo. Por eso es aconsejable durante el primer encuentro, dejar que sea el paciente quien tome la iniciativa del saludo, éste se convertirá en un referente de sus fronteras corporales: si acerca su cuerpo al cuerpo del terapeuta, el terapeuta deberá acercar el suyo; si el paciente extiende la mano para estrechar la del psicólogo, éste deberá extender la suya; si el paciente solamente saluda con una inclinación de cabeza sin ninguna señal de acercamiento, el terapeuta debe responder al saludo de la misma manera.&lt;br /&gt;Sin embargo, están las personas que responden a la acción física del terapeuta y no toman la iniciativa, en ese caso, se debe ser cauteloso y partir de cierta distancia que provoque la respuesta del paciente para continuar con la secuencia de acercamiento o alejamiento.&lt;br /&gt;También puede ocurrir que conozcamos a personas que al inicio de la relación prefieren la distancia, pero en la medida que se incrementa la confianza provocarán mayor acercamiento físico. El terapeuta debe estar atento a esos cambios de actitud corporal para responder según la expectativa proxémica del paciente.&lt;br /&gt;Podemos leer erróneamente las señales de demanda de cercanía/distanciamiento e invadir el espacio físico del paciente, éste reaccionará con disgusto mirando a otro lado, frunciendo el seño; retrocederá si nos acercamos mucho o se acercará si nos hemos alejado demasiado.&lt;br /&gt;Durante la relación los límites de contacto varían, por ejemplo: es común que los varones cuando están conmovidos emocionalmente soliciten distanciamiento físico, las mujeres al contrario requerirán cercanía. Los terapeutas varones pueden equivocarse al responder del modo masculino ante la expresión del dolor femenino, alejándose físicamente, lo propio les puede ocurrir a las terapeutas mujeres con los pacientes varones que rompen en llanto, acercándose. Eso no quiere decir que todos los varones y todas las mujeres tengan la misma proxemia ante sus explosiones de tristeza.&lt;br /&gt;Para la inducción del trance hipnótico es necesario que en el periodo introductorio, el hipnotizado pida permiso para tocar al paciente durante la hipnosis: “en algún momento del trance me gustará ayudarle tocando su brazo o mano, ¿esto a usted le incomodará de alguna manera?” si la persona dice que le será incómodo se respetará su decisión y se le asegurará que de ninguna manera se la tocará durante el trance.&lt;br /&gt;En relación a la mirada, es fácil determinar la forma como la persona la prefiere, lo mejor es mirar a los ojos desde el inicio de la conversación, si la persona inclina la mirada o manifiesta algún gesto de incomodidad, entonces retiramos delicadamente la mirada de sus ojos, si no, continuaremos con la mirada en sus ojos. Si las señales son confusas, lo mejor será preguntar con delicadeza de la siguiente manera: “existen personas a las que les incomoda que se les mire a los ojos mientras se conversa, ¿a usted le pasa lo mismo?” Deberemos respetar la decisión de la persona.&lt;br /&gt;El llanto modifica la proxemia, habrá quienes se distancien y aparten la mirada y los que se acerquen y busquen nuestra mirada. La demanda del consuelo varía desde el silencio al abrazo e inclusive la solicitud no verbal de un pañuelo. En terapia individual el terapeuta debe respetar la solicitud de consuelo y satisfacerla. En terapia de pareja y familiar suele ser un error que sea el terapeuta quien consuele, lo mejor es solicitar a los familiares para que ellos lo hagan. En la terapia grupal debe ser el grupo el encargado del quitapesares.&lt;br /&gt;La despedida marcará el tipo de frontera física entre el paciente y el terapeuta, se mantendrá el nivel de distancia inicial a pesar de la confianza creada o se romperán las barreras iniciales o se ampliarán las distancias debido a la desconfianza.&lt;br /&gt;Es importante que los terapeutas hayan aprendido a flexibilizar sus límites de contacto para producir los grados de empatía necesarios en sus relaciones con los pacientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) La prosodia. Hace referencia a los fenómenos no verbales (paraverbales) que emergen con la palabra: acentuación, entonación y ritmo. La intensidad (volumen) de la voz es dependiente del modo cómo respiramos, por ello debemos sintonizar nuestra respiración con la respiración del paciente.&lt;br /&gt;Las personas que no aprendieron a respirar adecuadamente lo hacen sin la participación plena del diafragma concentrando la inspiración y espiración en la región torácica; las que respiran bien, promueven la participación del diafragma y el abdomen. Las personas ansiosas hablan sin darse pausa para respirar, por lo que pronto la voz se les entrecorta, obligándolas a llevar a cabo inspiraciones repentinas, mientras que las depresivas alargan las frases y entrecortan las palabras a la par que extienden la espiración. Es interesante observar que imitando la respiración ansiosa o depresiva se activan esas emociones.&lt;br /&gt;La intensidad y el ritmo de la voz se ven afectados por las emociones, la ira ocasiona que se aumente el volumen y se acelere el ritmo, al contrario, la tristeza hace que se baje la intensidad y disminuya el ritmo.&lt;br /&gt;Konstantin Ivanovich Platonov (1899-1951) fue el primero en demostrar que la voz influye en la provocación de emociones, por eso la voz del hipnotizador juega un papel importantísimo en el proceso hipnótico. Se debe sintonizar inicialmente la voz con la voz del paciente y paulatinamente disminuir el ritmo mientras se modula el tono de voz hacia tonos cada vez más graves. La entonación grave se relaciona con estados profundos de relajación y la aguda con el despertar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) Paralenguaje facial. Es el uso de las expresiones del rostro que acompañan la comunicación. Son cuatro: emblemas, auto manipulación, ilustradores y reguladores.&lt;br /&gt;- Emblemas: son los gestos simbólicos de la cara que se manifiestan como frases, por ejemplo, una sonrisa puede decir que la persona está de acuerdo con nuestros argumentos, un guiño puede expresar complicidad, etc. Las mujeres decodifican mejor que los varones los emblemas del rostro, por lo que los varones suelen creer que ellas “leen nuestros pensamientos”. Es imprescindible que el terapeuta aprenda a leer los emblemas en los rostros de los pacientes, si existe confusión, lo mejor es manifestar lo que creemos que el emblema quiere decirnos pidiendo la confirmación o la refutación de nuestra información.&lt;br /&gt;- Auto-manipulación: se pueden usar de partes del rostro para manipularlo, por ejemplo, morderse los labios, cerrar o abrir los ojos, lamerse los labios, frotarse las fosas nasales con el labio superior, etc. Como también recurrir al uso de los miembros superiores o inferiores, por ejemplo, rascarse la cabeza, acariciarse la oreja, mecer las piernas etc.&lt;br /&gt;La auto-manipulación surge generalmente en presencia de la ansiedad. El terapeuta debe estar atento al antecedente y al consecuente de la auto-manipulación, porque ésta se constituye en una señal de la presencia de alguna emoción perturbadora asociada al tema que se está tratando. Puede ser, por ejemplo, que una persona se toque la oreja cada vez que habla de sí mismo, otra puede hacer lo mismo cuando está mintiendo. Las personas que usan lentes utilizan ese objeto como recurso para puntuar el tipo de información que dan: mentiras, frases tácitas, inseguridad, etc.&lt;br /&gt;- Ilustradores: son los movimientos faciales que proporcionan un contexto de viveza a las palabras, existen tres ilustradores fundamentales: los que hacen hincapié en las palabras que se dicen, por ejemplo levantar las cejas antes de manifestar una frase de admiración; los que sustituyen a las palabras, como en el caso de mover las cejas hacia abajo mientras se cierran los ojos para indicar que nuestro interlocutor se calle; por último sustituyen la señalización espacial, como mover la cabeza para indicar un lugar. Milton Erickon ha sido el maestro en el uso de los ilustradores como inductores de trance hipnótico.&lt;br /&gt;-Reguladores: son señales dadas con las expresiones faciales para marcar los turnos de la comunicación, demostrar que hemos comprendido o no un mensaje, indicamos que queremos hablar o que hemos terminado de hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;d) Gesticulaciones: son los movimientos del cuerpo que sirven como medio de comunicación. Raras son las personas que no utilizan las manos cuando hablan, algunas lo hacen sobremanera otras poco. Es interesante observar que la mano derecha acompaña las frases lógico-conceptuales y la izquierda las analógicas. Por ejemplo, cuando buscamos una palabra por lo general giramos la mano derecha hacia delante y hacia atrás, y si procuramos una emoción lo hacemos con la mano izquierda.&lt;br /&gt;Como tenemos menos conciencia de las piernas, éstas suelen delatar nuestro nerviosismo. Por ejemplo, cuando las expresiones de nuestro interlocutor nos hacen enojar, es común que agitemos nuestros pies.&lt;br /&gt;Las personas ansiosas tienden a sentarse al borde de la silla, las tristes se desparraman en ella, es como que la ansiedad achicara el espacio y la depresión lo extendiera.&lt;br /&gt;Como en los otros casos, el terapeuta debe acompañar las expresiones verbales del paciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;e) Representación perceptiva. Es la forma cómo la persona integra la información para darle significado. Existen cuatro formas de representación perceptiva: visual, auditiva, corporal y lógica. Le presento las descripciones del cuadro “relojes blandos” de Salvador Dalí para poder ejemplificar cada una de las representaciones. (Puede verlo en: &lt;a href="http://www.geocities.com/neferett/artdali.html"&gt;http://www.geocities.com/neferett/artdali.html&lt;/a&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Visual: “me impresiona la combinación de colores, veo al fondo el brillo del agua, me sugiere el mar. A primera vista observo una especie de rostro…es una ilusión óptica porque si se mira bien se puede ver el ojo y el pico de un pato…el pinto ha querido aclarar la idea de lo que es el tiempo, su perspectiva abstracta me muestra los misterios oscuros de la temporalidad”&lt;br /&gt;-Auditivo: “es difícil comprender lo que Dalí nos ha querido decir con esta pintura…comprendo que trata sobre el tiempo…parece que el tictac de los relojes se hubiera callado y el mar suena lejano…estoy a tono con mucha paz porque nos habla de armonía…me llama la atención el silencio de los relojes…”&lt;br /&gt;-Corporal: “hay que sentir este cuadro con el corazón en la mano…Dalí fue muy sensible al dolor humano…es el caso de esta obra que nos sumerge en sensaciones encontradas…frío y calor…los relojes están desparramándose sobre la quietud del paisaje…experimento la levedad del tiempo que cae sobre la efímera realidad”&lt;br /&gt;- Lógico-conceptual: “es innegable que Dalí fue un pintor extraordinario, en este ejemplo de su trabajo se patentiza su genialidad, era temático con los grandes temas de la humanidad…el tiempo, Dios, el espacio…su técnica es única…hasta los detalles tienen significado”&lt;br /&gt;Si bien es cierto, que son pocas las personas que decodifican la realidad con la exclusividad de un sentido, lo es también que le damos preferencia a alguno de ellos. Para inducir al trance el terapeuta obtendrá mejores resultados si recurre a las representaciones perceptivas del paciente, el efecto de las sugestiones será más efectivo si procede de la misma manera. En terapia el paciente se sentirá más a gusto con un terapeuta que sabe decodificar la realidad de la misma manera como él lo hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;f) Lógica del discurso. Fundamentados en la hipótesis de Whorf: la expresión lingüística determina la forma en cómo la persona conceptualiza, memoriza y clasifica la "realidad", podemos establecer que la organización sintáctica de la frase indica la manera cómo la persona piensa. Existen dos tipos básicos de razonamiento, el inductivo y el deductivo; en el primero la persona analiza los problemas identificando los detalles importantes y asociándolos con otros para elaborar una solución; en el segundo, la persona parte de una hipótesis general que luego espera confirmar a través del análisis de las relaciones entre los elementos del problema; en el primer caso se ve primero el árbol luego el bosque, en el segundo se ve primero el bosque y después el árbol.&lt;br /&gt;Cuando le pedimos a una persona que describa un cuadro, puede hacerlo partiendo de los detalles (inductiva) o dando una apreciación general del cuadro (deductiva).&lt;br /&gt;Para facilitar la empatía, el terapeuta debe organizar su propio discurso siguiendo la lógica expresada en la organización de la narración del paciente. Por ejemplo, si pretendemos relajar al paciente usando imágenes y detectamos que su razonamiento es inductivo, empezaremos describiendo los detalles del paisaje; si en cambio, la persona razona de manera deductiva procederemos a señalar los aspectos generales del paisaje.&lt;br /&gt;Si ambos se relajan con el paisaje de una playa podemos decir en el primer caso: “[…] escucha el sonido de las olas … siente la brisa acariciando cada una de las partes de tu cuerpo… contempla las conchitas que están desparramadas en la arena… tú estás caminando despacio sobre la suave arena… dejando marcadas delicadas huellas de tus pies descalzos sobre ella… que pronto serán lavadas por el agua del mar… y sentirás que cada uno de los músculos de tu cuerpo se relajan profundamente… siente la sensación de calor que asciende por tus pies[…]”.&lt;br /&gt;Si la persona utiliza predominantemente el razonamiento deductivo, para relajarla diremos: “[…] imagina un paisaje en el mar…un paisaje apacible de una playa serena…cubierta por un cielo azul que es acariciado por nubes blancas, muy blancas…tú estás en la playa...en un lugar desde donde puedes vislumbrar todo el paisaje…la brisa es tibia…todo tu cuerpo está relajado…todos tus músculos …[…]”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;g) Estilo cognitivo. Es la forma cómo se organiza la realidad a nivel perceptivo y conceptual. Herman Witkin (1916-1979) describió dos estilos cognitivos: el independiente y el dependiente de campo.&lt;br /&gt;Las personas con estilo cognitivo independiente de campo, organizan su realidad y toman decisiones tomando distancia de su medio social, tiene confianza en sus construcciones personales, resuelve los problemas sin desprender la información del contexto o dándole una forma personal. Las de estilo cognitivo dependiente, orientan la realidad a partir del contexto, necesitan referentes externos para resolver problemas.&lt;br /&gt;Las personas dependientes de campo deben ser hipnotizadas con inducciones directas y las sugestiones que se les haga tienen que ser convencionales; al contrario, las personas con estilo cognitivo independiente de campo responderán a las inducciones indirectas y a las sugestiones que lo hagan protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;h) Rasgos de personalidad. Recurriendo a la teoría de los rasgos de Eysenck, entenderemos que la personalidad una organización estable del carácter, temperamento e intelecto y físico de una persona, que determina su adaptación única al ambiente. En ese sentido, existe un rasgo fundamental en todas las personas: extraversión-introversión.&lt;br /&gt;La personalidad extravertida se caracteriza por la predominancia de actividades sociales, buscan la estimulación, tienden a la impulsividad y a correr riesgos. La introvertida prefiere la soledad y poca estimulación, controlan la expresión de sus emociones y evitan correr riesgos.&lt;br /&gt;Para la inducción al trance a las extravertidas hay que relajarlas con estímulos externos y sugestionarlas con actividades con personas; a las introvertidas con estímulos internos y con actividades solitarias.&lt;br /&gt;Las introvertidas son más difíciles de inhibir por lo que demoran en tener experiencias de trance profundo, mientras que las extravertidas tardan en ingresar en trance pero rápidamente acceden al trance profundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;i) Formas de vida. Es la atribución que le damos a nuestra experiencia a partir de nuestras actividades cotidianas. Wittgenstein consideró que la forma de vida establece los juegos de lenguaje y éstos a su vez organizan el mundo. El terapeuta debe interiorizarse del mundo en el que vive el paciente, comprender la valoración que le da a sus cosas y respetarla siempre y cuando se circunscriba en actividades éticas. Una vez que conozcamos su forma de vida, podremos utilizar su lenguaje.&lt;br /&gt;Si vamos a hipnotizar a un fanático del fútbol con representación perceptiva visual podemos inducir el trance de la siguiente manera: “imagine que se encuentra sentado cómodamente en una butaca del estadio Hernando Siles…no hay nadie, usted está solo contemplando el verde césped de la cancha…se siente muy contento porque está en un lugar privilegiado para poder ver el partido de su equipo favorito…”&lt;br /&gt;En cambio si hipnotizáramos a un pianista profesional con representación perceptiva corporal podemos inducir el trance de otra manera: “usted se siente tranquilo como debe sentirse un piano que sus espera los dedos ágiles de un pianista deslizándose sobre ellas… hay un silencio sereno alrededor de la sala donde descansa el piano…”&lt;br /&gt;Un niño con el rostro quemado al que le gusta Batman puede ser inducido al trance de la siguiente manera: “…tienes puesta la máscara de Batman, te protege del dolor, los puñetazos del Guasón rebotan en ella…, nada puede lastimar tu carita…siente cuán suave es la máscara que está sobre tu rostro…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terapeutas e hipnoterapeutas deben aprender necesariamente a hablar en el lenguaje del paciente, lo que nos obliga a flexibilizar nuestros esquemas mentales, juicios de valor y recursos discursivos. Es incuestionable que la confianza no se fundamentará en las técnicas descriptas en este artículo, sino que serán fruto de la autenticidad del terapeuta y de su legítimo interés por el sufrimiento de sus pacientes. Si existe esa predisposición las técnicas serán un simple complemento sino caerán en el vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibliografía fundamental&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ailes, R., Kraushar, J. (2001) Tú eres el mensaje: la comunicación a través de los gestos, la imagen y las palabras. Barcelona: Paidós.&lt;br /&gt;Carbajal, L. (2008) Hablar con el cuerpo. Barcelona: Comanegra.&lt;br /&gt;Carrión, S. (2001) PNL. Programación neurolingüistica. Madrid: Ediciones Laia.&lt;br /&gt;Cuellar, M. (2008) Expresión y comunicación corporal. Sevilla:Wanceulen&lt;br /&gt;Eysenck, H.J. (1971) Estudio científico de la personalidad. Buenos Aires: Paidós.&lt;br /&gt;Fridlund, A. (1999) Expresión facial humana. Una visión evolucionista. Bilbao: Desclée de Brouwer.&lt;br /&gt;Hidalgo, A., Quilis, M. (2002) Fonética y fonología españolas. Valencia: Tirant lo Blanch.&lt;br /&gt;Luria, R. (1982) El papel del lenguaje en el desarrollo de la conducta. La Habana: Pueblo y Educación&lt;br /&gt;Platonov, K. I. (1958) La palabra como factor fisológico y terapéutico. Moscú: Ediciones en lenguas extranjeras.&lt;br /&gt;Procter, H. (2001) Escritos esenciales de Milton H. Erickson. Vol 1: Hipnosis y psicología. Barcelona: Paidós.&lt;br /&gt;Rogers, C. (1984) Orientación psicológica y psicoterapia. Madrid: Narcea, S.A.&lt;br /&gt;Vigostky, L. S. (1981) Pensamiento y lenguaje. La Habana. Ed. Revolucionaria.&lt;br /&gt;Witkin, H., Olman, P. (1967) Cognitive Style. International Journal of Neurology. Vol. 6. Págs. 119-137&lt;br /&gt;Wittgenstein, L. (1968) Philosophical Investigations. Nueva York: Macmillan Publishing. Vol. 23. Págs. 11-12.&lt;br /&gt;Yapko, M. (2008) Lo esencial de la hipnosis. Barcelona: Paidós.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-6423882058059226359?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/6423882058059226359/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=6423882058059226359' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/6423882058059226359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/6423882058059226359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2009/05/empatia-y-lenguaje-en-hipnosis-y.html' title='EMPATÍA Y LENGUAJE EN  HIPNOSIS Y PSICOTERAPIA'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-1481100193657670891</id><published>2009-04-19T19:26:00.001-07:00</published><updated>2009-04-19T19:26:46.901-07:00</updated><title type='text'>LAS ETAPAS DEL AMOR II: EL DESENCANTO O EL ROMPIMIENTO DE LOS ESPEJOS</title><content type='html'>La ley del fuego es consumirse.&lt;br /&gt;Michel Quoist&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el artículo anterior (El enamoramiento: estrés del deseo) he explicado la inhibición del deseo sexual que da lugar al proceso fisiológico del enamoramiento. Además de producirse los intrincados cambios bioquímicos en nuestro organismo, se producen a nivel cognitivo una serie de constructos que dan lugar a los juegos psíquicos de la atracción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El concepto de constructo cognitivo proviene de la filosofía de Kant (1724-1804): consideraba que la realidad era aprehendida a partir de la construcción de esquemas mentales, los cuales son las referencias de la realidad. No es necesaria la presencia real del objeto, sino que se le da sentido a partir de la existencia de esquemas mentales predeterminados. En ese sentido, son dos las fuentes del conocimiento: la primera es la recepción simple del objeto, la segunda es su representación a partir de la organización que le da el pensamiento&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los postulados kantianos retornan al pensamiento idealista de Platón según el cual la realidad es inaprensible porque no podemos conocer la esencia de las ideas. En “La República” el filósofo griego recurre a una historia: delante de una caverna están unos prisioneros que no pueden moverse porque se encuentran encadenados. La caverna es iluminada por una fogata, entre el fuego y los reos existe un camino cercado por un muro donde se reflejan los objetos que manipulan los hombres que están dentro de la cueva. Platón reflexiona de esta manera: “¿crees que esos hombres han visto de sí mismos o de otros algo que no sean las sombras proyectadas por el fuego en la caverna, exactamente enfrente de ellos…Si, pues, tuviesen que dialogar unos con otros, ¿no crees que convendrían en dar a las sombras que ven los nombres de las cosas?”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piaget (1896-1980) desarrolla la Psicología Genética a partir del postulado de que la realidad es una construcción de la mente. Según el biólogo suizo organizamos la realidad a partir de tres procesos cognitivos: la acomodación, la asimilación y la adaptación. Cuando detectamos un estímulo nuevo necesitamos acomodarlo a una representación previa, es decir lo comparamos con nuestra experiencia, luego lo adaptamos para darle sentido y finalmente lo asimilamos al interiorizarlo como un concepto&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El psicólogo cognitivo George Kelly (1905-1967) aplica la concepción de la construcción de lo real a partir de esquemas mentales al estudio de la personalidad, para ello acuña el término “constructo personal”, definido como la organización de la realidad a partir de similitudes y diferencias entre el objeto percibido y la hipótesis elaborada desde la experiencia. Por eso un hecho puede ser interpretado de distintas maneras dependiendo del constructo personal de los observadores&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe evidencia en el campo neuropsicológico que confirma las teorías constructivistas de Piaget y Kelly. Por ejemplo, en el campo de la percepción visual se ha establecido que vemos aquello que es reconocido por los mapas visuales corticales, es por eso que podemos afirmar que el color y el movimiento de los objetos son construidos por la corteza cerebral.  Zeki (1995)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt; denominó a esos esquemas corticales “mapas construccionales”. La construcción del color de un área del cerebro debe comparar información que procede al mismo tiempo de varias zonas del campo visual, lo propio pasa con la percepción de la forma: se relacionan unas partes adyacentes con otras para definir la estructura de un objeto y luego poderlo identificar como un estímulo visual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el estudio del dolor Vilayanur Ramachandran logró explicar el fenómeno de los “miembros fantasmas”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt; al llevar a cabo experimentos ingeniosos que demostraron que en el cerebro continúa existiendo la representación de la parte amputada como si ésta aún estuviera presente&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;. A partir de esos estudios, el neurocientífico hindú concluyó: “nuestro propio cuerpo es un fantasma…construido por nuestro cerebro a su conveniencia”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nos enamoramos, los cambios biológicos son impetuosos y por lo tanto ocasionan un alto nivel de incertidumbre. El cerebro humano le debe dar lógica a todo lo que percibe, Aleksandr Luria demostró que la región anterior del lóbulo frontal es la zona más importante para organizar el mundo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;, cuando se lesiona altera la capacidad de organización de la actividad psíquica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivimos en la ilusión de la certidumbre, el cerebro nos engaña para evitar el caos, todo debe ser organizado. Por ejemplo, las manchas del test de Rorschach no significan nada, pero cuando el psicólogo pide que el paciente diga lo que ve en ellas, la persona empieza a darle sentido a cada una de ellas, después el psicólogo otorga significado a las percepciones del paciente, convirtiéndose en un juego del sentido de lo que no tiene sentido: las interpretaciones del paciente en primer lugar y las interpretaciones de las interpretaciones del paciente por parte del psicólogo en segundo lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gazzaniga planteó que nuestro cerebro sabe antes que nos demos cuenta de lo que hemos percibido pero nos crea la ilusión de que las cosas pasan durante el tiempo real y no antes de la participación de nuestra conciencia&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;. Los argumentos de Gazzaniga dan la razón a los descubrimientos de Joseph LeDoux&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt; sobre la doble vía de recepción de los estímulos emocionales. Según este psicofisiólogo, existen dos caminos por los cuales recorre el impulso nervioso que fue activado por un estímulo que irá a desencadenar una respuesta emocional: el primero impacta sobre el tálamo sensorial el cual inmediatamente precipita la actividad del núcleo amigdalino, éste comandará la segregación de noradrenalina para que los músculos reaccionen precipitando conductas de huida; el segundo es más largo, del tálamo sensorial el impulso nervioso se dirigirá a la corteza cerebral para que ésta reciba, analice, organice y de sentido al estímulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las emociones son señales de preparación para la acción ante situaciones que implican riesgo para nuestra supervivencia&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;. El deseo sexual es una emoción que a diferencia de las otras (miedo, rabia, etc.) no es activada por un evento amenazante, sino que se produce ante una estimulación que ocasiona el impulso de responder genitalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las hembras de nuestra especie a diferencia de la mayoría mamíferas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt; no manifiestan un periodo de celo, estando dispuestas a la cópula siempre y cuando se active su deseo, lo cual es probable que se relacione con la alta mortalidad infantil debido a las dificultades del parto y las contingencias nefastas para los bebés en la naturaleza&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;[14]&lt;/a&gt;. Al parecer el sistema neural de activación del deseo es distinto en varones y en mujeres, en ellos el deseo es principalmente activado por estímulos externos, en ellas la activación proviene de los cambios fisiológicos internos.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn15" name="_ftnref15"&gt;[15]&lt;/a&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn16" name="_ftnref16"&gt;[16]&lt;/a&gt; En ambos sexos, la excitación conlleva un estado alterado del organismo, por lo que la corteza cerebral se encarga de darle sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En relación a la primera forma de excitación –externa-, Pipitone y Gallup (2007) descubrieron que la voz femenina es distinta en función al momento de su ciclo menstrual, resultando más atractiva para los varones durante la etapa fértil, las mujeres que alteran su ciclo a través de pastillas anticonceptivas no manifiestan la variación sonora de su voz&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn17" name="_ftnref17"&gt;[17]&lt;/a&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rupp y Wallen&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn18" name="_ftnref18"&gt;[18]&lt;/a&gt; estudiaron las diferencias de la excitación sexual a partir de estímulos visuales en varones y mujeres. Encontraron que los hombres parecen  ser más influidos por imágenes sexuales independientemente del estado de su organismo y de sus creencias; mientras que en las mujeres la respuesta varía dependiendo  de su estado fisiológico y de las actitudes hacia las fotografías eróticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de la excitación visual y auditiva, varias investigaciones muestran la importancia del olfato en los seres humanos en la atracción sexual&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn19" name="_ftnref19"&gt;[19]&lt;/a&gt;. Por ejemplo, el estudio de Penn, Grammer y Oberzaucher demostraron que cuando una mujer segrega la hormona copulina&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn20" name="_ftnref20"&gt;[20]&lt;/a&gt;, los niveles de testosterona aumentan en su pareja sexual masculina a la par que segrega  androstenona&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn21" name="_ftnref21"&gt;[21]&lt;/a&gt; que produce un olor que aleja a las mujeres que no están ovulando y atrae a las que sí lo están&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn22" name="_ftnref22"&gt;[22]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la activación del deseo por cambios hormonales internos, Katherine Hirschenhauser analizó el contenido de testosterona en la saliva de veintisiete varones todos los días durante tres meses, también se les solicitó información sobre su actividad sexual, la intensidad de la misma y si la llevaban a cabo con su pareja habitual. En todos los hombres examinados, se presentaron subidas y bajadas de los niveles testosterona, principalmente en aquellos que con su pareja buscaban un embarazo: el incremento de la testosterona coincidía con los periodos de actividad sexual intensa&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn23" name="_ftnref23"&gt;[23]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte James  Pfaus y Lisa Scepkowski se les dio a oler copulina impregnada en hisopos de algodón a un grupo de voluntarios, mientras que a otro grupo se les hizo oler una sustancia con olor parecido. El resultado fue que los hombres que habían olido la copulina tuvieron un incremento de  100 y el 150 por ciento de testosterona. La conclusión es que las mujeres segregan la feromona copulina en sus fluidos vaginales que activan la producción de testosterona en su pareja&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn24" name="_ftnref24"&gt;[24]&lt;/a&gt;. Otros estudios conllevan a sustentar la hipótesis según la cual la atracción sexual es consecuencia de la activación de ciertas áreas cerebrales a partir de la precipitación de sustancias emitidas por la persona o por la propia segregación interna de hormonas asociadas a los cambios biológicos del ciclo reproductivo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn25" name="_ftnref25"&gt;[25]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La atracción sexual dura máximo dos años según el estudio de Donatella Marazziti&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn26" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn26" name="_ftnref26"&gt;[26]&lt;/a&gt; sobre el contenido de neurotrofinas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn27" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn27" name="_ftnref27"&gt;[27]&lt;/a&gt; en la sangre de un grupo de voluntarios quienes previamente fueron clasificados según una escala de amor. Marazziti observó que con el pasar de los años las hormonas del deseo dan lugar a mayor secreción de la “hormona de la ternura”, la oxitocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proceso de encantamiento se inicia con la activación biológica del deseo que genera un estado alterado del organismo, el impulso de cópula no es satisfecho por lo que la persona busca una explicación racional, usualmente asumirá que los sentimientos que lo afectan se asocian con la persona con la que se coincidió durante la explosión de las sustancias “afrodisíacas” en su organismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día son comunes los “enamoramientos” a través de la Internet, han surgido como una forma post moderna de amor Platónico&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn28" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn28" name="_ftnref28"&gt;[28]&lt;/a&gt; . Cornwell y  Lundgren compararon las relaciones entre personas que establecieron un vínculo amoroso a través del chat y parejas que se relacionaron en un espacio “real”. Encontraron que las parejas “informáticas” establecían menor compromiso en comparación con las otras; además identificaron más engaños sobre las características de personalidad y en los datos de actividades en las primeras que en las segundas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn29" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn29" name="_ftnref29"&gt;[29]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daneback, Månsson y Ross&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn30" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn30" name="_ftnref30"&gt;[30]&lt;/a&gt; investigaron a1458 usuarios suecos  que emplearon la Internet con intenciones de establecer relaciones sexuales. 35% varones y 40% mujeres informaron que tuvieron encuentros sexuales con las personas que conocieron a través de la Internet. Los investigadores no encontraron relación entre los encuentros sexuales con personas que se conocieron por Internet con infecciones sexuales ni tampoco con historias de maltrato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alesandra Dela Coleta y sus colaboradores &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn31" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn31" name="_ftnref31"&gt;[31]&lt;/a&gt;estudiaron las expectativas amorosas de 58 parejas brasileñas que establecieron vínculos amorosos a través de la Internet, encontraron que la mayoría de ellas tarde o temprano exigieron el encuentro cara a cara, no identificaron diferencias entre las características del enamoramiento posterior en comparación con parejas que establecieron su relación amorosa en el contexto real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no existen diferencias entre las parejas que se conocieron “realmente” con aquellas que utilizaron el recurso de la Internet entonces ¿por qué algunas parejas logran tener éxito en su relación y otras no? Todo tiene que ver con el afrontamiento del desencanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retornemos a la caverna de Platón. El filósofo termina su reflexión de la siguiente manera: “Considera pues la situación de los prisioneros, una vez liberados de las cadenas y de su insensatez…cuando alguno de ellos quedase desligado y se le obligase a levantarse súbitamente, a torcer el cuello, y con el centelleo de la luz se vería imposibilitado de distinguir los objetos cuyas sombras percibía con anterioridad. ¿Qué podría contestar ese hombre si alguien dijese que entonces sólo veía nimiedades?... ¿No piensas que le alcanzaría gran dificultad y que vería las cosas vistas anteriormente como más verdaderas que las que ahora se muestran?&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn32" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn32" name="_ftnref32"&gt;[32]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tarde o temprano las personas fascinadas por el enamoramiento tendrán que reconocerse mutuamente y decidir si vale o no la pena seguir juntas. Al igual que el prisionero desatado en la historia de la caverna, dejará de ver la sombra de quien se enamoró para reconocerla de frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las personas enamoradas sufren los efectos de la “disonancia cognitiva”, teoría desarrollada por Leon Festinger (1919-1989)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn33" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn33" name="_ftnref33"&gt;[33]&lt;/a&gt;. Según este psicólogo social, no toleramos la incongruencia entre nuestras creencias y los hechos, cuando ocurre, se produce una crisis emocional que se busca resolver a través de racionalizaciones. El mejor ejemplo es la fábula de Esopo “La zorra y las uvas”: una zorra hambrienta se topó con una parra, trató de alcanzar las uvas saltando hacia ellas, una y otra vez, exhausta abandonó la tarea, mientras se decía a sí misma “ni modo…estaban demasiado verdes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la incertidumbre causada por el deseo, buscamos referentes afectivos para disminuirla; requerimos un esquema mental para comparar la nueva experiencia. Hendrix&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn34" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn34" name="_ftnref34"&gt;[34]&lt;/a&gt; opina que confundimos a nuestra pareja con los referentes afectivos de la infancia. Durante el juego de seducción ambos enamorados presentarán al otro una imagen que reduzca el caos del éxtasis sexual para atraerse. A la imagen que presentamos para  “atrapar” al otro es la “imago”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imago es un modelo que responde a las experiencias infantiles positivas, aquello que nos hizo bien y que pensamos que será agradable para el otro, una combinación de los rasgos masculinos y/o femeninos de las personas que nos quisieron o de aquello que nos hubiera gustado recibir de ellos. Esperamos también que la otra persona tenga los atributos necesarios para satisfacer nuestras expectativas de relación afectiva. Durante los primeros encuentros, los enamorados harán de todo para conquistar al otro, ambos tratarán de controlar aquellas facetas de su personalidad que consideran repulsivas y alentarán las que piensan que son fascinantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno de los enamorados sabe con precisión si el otro realmente está atraído por las imágenes que se le muestran, por ejemplo, uno puede estar seguro que el otro se siente atraído por la delicadeza mientras oculta su torpeza, y el otro estar más atento a la inteligencia. Se trata de un juego de imágenes, como el encuentro de dos espejos, puesto que según Hendrix cada quien proyecta en el otro sus propias necesidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estudio sobre el apego adulto está dando la razón a la teoría de Hendrix. Bartholomew&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn35" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn35" name="_ftnref35"&gt;[35]&lt;/a&gt; considera que el enamoramiento necesariamente activa el estilo de apego infantil&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn36" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn36" name="_ftnref36"&gt;[36]&lt;/a&gt;. Feeney y Noller&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn37" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn37" name="_ftnref37"&gt;[37]&lt;/a&gt; establecen que el apego seguro de la infancia augura una buena relación de pareja, mientras que el apego ansioso y el ambivalente se relacionan con la patología conyugal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) Apego seguro: se desarrolla en un niño o niña que ha tenido relaciones cálidas con sus cuidadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su vida amorosa construye imágenes más coincidentes con la realidad de su pareja. Son capaces de sentir confianza y de provocar intimidad, además de fomentar el compromiso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se desencantan reconocen su error y rompen la relación. Si el otro coincide con sus expectativas pero ellos no con las de su pareja, sufren el dolor del amor no correspondido pero finalmente dejan partir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Apego ansioso: las personas que desarrollaron apego ansioso durante su infancia son los tuvieron cuidadores distantes y con tendencia al rechazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prefieren relaciones de pareja distantes, desconfían de las intenciones del otro, evitan cualquier posibilidad de depender y construyen su relación en función a sí mismos sin considerar las necesidades del otro. Juegan con los sentimientos de sus parejas, tienden a las relaciones eventuales sin considerar su relación formal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más importante en su vida amorosa es mantener la distancia, temen perder la autonomía por lo que hacen pocas revelaciones íntimas. Se desencantan cuando el otro trata de conocerlos, por ello sus relaciones son breves y sin apasionamiento. Rompen la relación cuando el otro se encuentra más involucrado en el afán de amarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No entienden que su pareja puede desencantarse de ellos, por lo que recurren a la violencia para hacerles entrar en “razón”. Muchos no llegan al desencanto porque no tienen referentes de amor legítimo en sus vidas, así que no se enamoran, sino que simplemente responden a los mandatos del deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) Apego ambivalente: ocurre en niños que tienen cuidadores injustos, algunas veces son cálidos otras distantes, pueden ser castigados y premiados por la misma conducta, quienes los cuidan son personas ansiosas o angustiadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vida amorosa se caracteriza por intensos enamoramientos, idealizan con facilidad a la persona, establecen la convivencia con premura sin darle tiempo al desencanto. Son posesivos y celosos porque no poseen seguridad emocional. Les cuesta mucho sentirse satisfechos con lo que reciben, piensan que dan demasiado y reciben muy poco a cambio. Son extremos en sus sentimientos, pasan del amor al odio con facilidad porque no toleran que el otro no se ajuste a sus exigencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desencanto es una experiencia devastadora para este tipo de personas, no pueden aceptar que el otro sea distinto a la imagen que construyeron, por lo que se aferran a su ilusión romántica. El amor no correspondido es una experiencia que no pueden asimilar, porque no son capaces de ponerse en el lugar del otro sin apartarse de sí mismos. Se exigen a sí mismos amar al otro aunque no coincida con la realidad y exigen ser amados por el otro aunque la evidencia demuestre que no son la persona esperada por el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los espejos deben romperse para que se produzca el encuentro y se defina la continuidad de la relación a partir de propuestas puestas en común y planes para el futuro. El desencanto en lugar de ser una experiencia nefasta es un requerimiento para la construcción del amor. Las sombras no pueden ser abrazadas, es imprescindible abrir los ojos para que los amantes puedan contemplar sus almas y decidir si quieren compartir sus vidas sin entorpecerlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La película Shrek&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn38" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn38" name="_ftnref38"&gt;[38]&lt;/a&gt; muestra el final feliz de la etapa del desencanto: el ogro Shrek estaba enamorado de la princesa Fiona que de día era humana y de noche se transformaba en ogra. Fiona era víctima de un hechizo que sólo podía romperlo un beso de amor, el ogro la besa y ella queda convertida en ogra para siempre, lo cual hace felices a ambos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el desencanto hay dos alternativas saludables y una patológica. Las saludables se relacionan con el afrontamiento que el otro no es la imagen que hemos elaborado, no es una figura de nuestro pasado, es alguien independiente de nuestros deseos. Si estamos dispuestos aceptamos a la persona como es y si no terminamos la relación. La relación patológica conlleva la magnificación de la imagen en detrimento de lo que el otro es, podemos encapricharnos negando las diferencias de valores e intereses e insistir en mantener el falso vínculo o si el otro decide romperlo, manipular para evitar su alejamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Kant, E. (1781/1983) Crítica de la razón pura. (Selección y comentarios de Vial, J.) Santiago de Chile: Editorial Universitaria.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Platón (¿390-385 A,C.?/2000) La República. (Traducción: Márquez, F.) Madrid: Edimat. (Pág. 272)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Piaget, J.(1957/1982) La construcción de lo real en el niño. Buenos Aires: Nueva Visión&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; En: Botella, L., Feixas, G. (1998). La teoría de los constructos personales: Aplicaciones a la práctica psicológica. Barcelona: Laertes.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Zeki, S. (1995) Una visión del cerebro. Barcelona: Ariel&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Cuando una persona sufre una amputación suele manifestar sensaciones (dolor, escozor, movimiento, etc.) que le llegan del lugar donde antes estaba la parte del cuerpo ahora faltante.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Ramachandran, V.S., Blaskeslee, S.  (1999) Phantoms in the Brain: Probing the Mysteries of the Human Mind. Nueva York: Harper Perennial&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Ramachandran, V. en: Doidge, N. (2008) El cerebro se cambia a sí mismo. Madrid: Aguilar. (Pág. 193).&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Luria, A.R. (1979) El cerebro humano y los procesos psíquicos. Barcelona: Fontanella&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Gazzaniga, M.  (1998)  El pasado de la mente. Santiago de Chile: Andrés Bello.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; LeDoux, J.  (1999) El cerebro emocional. Madrid: Ariel/Planeta.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Vila, J.  (19909  Activación y conducta. En: Palafox, S., Vila, J.  (1990) Motivación y emoción. Granada : Alhambra :Universidad. Págs. 1-45-&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;[13]&lt;/a&gt; Las hembras de los bonobos tampoco entran en celo, al igual que las humanas están prestas para la cópula en cualquier momento. Ver: De Waal, F.  (1997) Bonobo: The Forgotten Ape. Califormia: University of California Press.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref14" name="_ftn14"&gt;[14]&lt;/a&gt; Goodall, J. (1986) En la senda del hombre. Barcelona: Salvat&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref15" name="_ftn15"&gt;[15]&lt;/a&gt; White, J., Nicholas,T., Gritton, J., Truong, L., Davidson, E., Jorgensen, E. (2007) The Sensory Circuitry for Sexual Attraction in C. elegans Males. En: Current Biology Vol 17, Nº 12. Págs. 1847-1857-&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref16" name="_ftn16"&gt;[16]&lt;/a&gt; Es importante señalar que la división entre estimulación externa e interna es una apreciación simplificada de los complejos procesos de organización de la actividad sexual humana, puesto que no se trata de un organismo pasivo ante el contexto ambiental y fisiológico.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref17" name="_ftn17"&gt;[17]&lt;/a&gt; Pipitone, R., Gallup, J. (2007) Women’s voice attractiveness varies across the menstrual cycle. En: Evolution and behaviour.Vol. 29, Nº 4. Págs. 268-274&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref18" name="_ftn18"&gt;[18]&lt;/a&gt; Rupp, H., Wallen, K. (2008) Sex Differences in Response to Visual Sexual Stimuli: A Review. En: Archives of Sexual Behavior. Vol. 37, Nº 2. Págs. 206-218.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref19" name="_ftn19"&gt;[19]&lt;/a&gt; Grammer, K., Fink, B., Neave, N. (2008) Human pheromones and sexual attraction. En: European Journal of Obstetrics &amp;amp; Gynecology and Reproductive Biology. Vol. 118, Nº2. Págs. 135-142.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref20" name="_ftn20"&gt;[20]&lt;/a&gt; La copulina es una hormona femenina segregada durante la ovulación (el periodo fértil de la mujer), Astrid Jutte la ha identificado como una potente feromona humana. Para profundizar ver: Borgarelli, P. (2007) Aporte para el conocimiento anatomo-funcional del órgano vomeronasal humano y su probable relación con la conducta socio-sexual. En: Revista Alcmeon, Vol. 14, Nº1. Disponible en: http://alcmeon.com.ar/14/53/borgtotal.pdf&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref21" name="_ftn21"&gt;[21]&lt;/a&gt; Androstenona: feromona humana que al ser expelida produce en la mujer la sensación que se encuentra delante de un hombre dominante (macho alfa) ocasionando la activación del deseo; en cambio, cuando es percibida por otros varones, la sensación es que se está en presencia de un competidor. Información disponible en: http://www.feromonas.org/index.html?lang=es&amp;amp;target=d13.html&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref22" name="_ftn22"&gt;[22]&lt;/a&gt; Penn, D.,  Oberzaucher, E., Grammer, K., Fischer, G.  Soini, H., Wiesler, D.  Novotny, M.,  DixonS., Xu, Y.  Brereton, R. Individual and gender fingerprints in human body odour. En: Interface. Journal of the Royal Society. Vol. 4, Nº 13. Págs. 331-340.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref23" name="_ftn23"&gt;[23]&lt;/a&gt; Hirschenhauser, K., Oliveira, R. (2005)   Social modulation of androgens in male vertebrates: meta-analyses of the challenge hypothesis. En: Animal Behaviour. Vol. 71, Nº 2. Págs. 265-277&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref24" name="_ftn24"&gt;[24]&lt;/a&gt; Pfaus, G., Scepkowski, L.A.  (2005)  The biologic basis of libido. En: Current Sexual Health Reports. Vol. 2, Nº4. Págs. 95-100&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref25" name="_ftn25"&gt;[25]&lt;/a&gt; Por ejemplo ver: Pfaus, G., Scepkowski, L.A., Georgescu, M. Neuroendocrine factors in sexual desire and motivation. Disponible en: http://csbn.concordia.ca/Faculty/Pfaus/docs/Scepkowski,Georgescu,Pfaus%20(2006).pdf&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn26" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref26" name="_ftn26"&gt;[26]&lt;/a&gt; Marazziti, D.  (2005) The neurobiology of love. En: Current Psychiatry Reviews.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn27" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref27" name="_ftn27"&gt;[27]&lt;/a&gt; Las neurotrofinas son proteínas que sirven para proteger a las neuronas y permitir el desarrollo de conexiones óptimas entre ellas.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn28" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref28" name="_ftn28"&gt;[28]&lt;/a&gt; Seiden, H. (2004) Creating Passion: An Internet love story. En: Journal of Applied Psychoanalytic Studies. Vol. 3, Nº1. Págs. 187-195&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn29" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref29" name="_ftn29"&gt;[29]&lt;/a&gt; Cornwell, B.,  Lundgren, D.  (2001) Love on the Internet: involvement and misrepresentation in romantic relationships in cyberspace vs. realspace. En: Computers in Human Behavior Vol. 17, Nº. 2. Págs. 197-211.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn30" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref30" name="_ftn30"&gt;[30]&lt;/a&gt; Daneback, K., Månsson, S.,  Ross, M.  (2007) Using the Internet to Find Offline Sex Partners. En: Cyber Psychology and Behavior. Vol. 10, Nº1. Págs. 100-107.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn31" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref31" name="_ftn31"&gt;[31]&lt;/a&gt; Dela Coleta, A., Dela Coleta, M., Guimarães, J. (2008) O amor pode ser virtual? O relacionamento amoroso pela Internet. En: Estudios de Psicologia. Vol. 13, Nº 2. Págs. 277-285.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn32" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref32" name="_ftn32"&gt;[32]&lt;/a&gt; Platón, ob.cit. (Pág. 272)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn33" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref33" name="_ftn33"&gt;[33]&lt;/a&gt; Festinger, L. (1957) A theory of cognitive dissonance. Illinois: Row.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn34" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref34" name="_ftn34"&gt;[34]&lt;/a&gt; Hendrix, H. (1997) Conseguir el amor de su vida. Buenos Aires: Obelisco.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn35" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref35" name="_ftn35"&gt;[35]&lt;/a&gt; Bartholomew, K. (1990) Avoidance of intimacy: an attachment perspective. En: Journal and Personmal Relationships. Vol.7. Págs. 147-178.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn36" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref36" name="_ftn36"&gt;[36]&lt;/a&gt; La teoría del apego (Attachment) fue desarrollada por John Bowlby (1907-1990). El apego se refiere a la forma cómo el niño desarrolla el vínculo afectivo con sus cuidadores. Par profundizar ver: Bowlby, J. (1984) Attachment and loss (Vol. 1) Harmondsworth: Penguin&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn37" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref37" name="_ftn37"&gt;[37]&lt;/a&gt; Feeney, J., Noller, P.  (2001)  Apego adulto. Bilbao: Desclée.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn38" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref38" name="_ftn38"&gt;[38]&lt;/a&gt; Shrek: película de dibujos animados por sistema digital dirigida por Andrew Adamson y Vicky Janson; basada en el libro de William Steig.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-1481100193657670891?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/1481100193657670891/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=1481100193657670891' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1481100193657670891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1481100193657670891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2009/04/las-etapas-del-amor-ii-el-desencanto-o.html' title='LAS ETAPAS DEL AMOR II: EL DESENCANTO O EL ROMPIMIENTO DE LOS ESPEJOS'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-1885451102615640562</id><published>2009-04-19T19:23:00.000-07:00</published><updated>2009-04-19T19:24:41.409-07:00</updated><title type='text'>LAS ETAPAS DEL AMOR II:</title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-1885451102615640562?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/1885451102615640562/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=1885451102615640562' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1885451102615640562'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1885451102615640562'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2009/04/las-etapas-del-amor-ii.html' title='LAS ETAPAS DEL AMOR II:'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-5943148190433424764</id><published>2009-04-14T06:09:00.001-07:00</published><updated>2009-04-14T06:10:38.917-07:00</updated><title type='text'>LAS ETAPAS DEL AMOR: I EL ENAMORAMIENTO O EL ESTRÉS DEL DESEO</title><content type='html'>Dorothy Tennov&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; en 1979 investigó el enamoramiento en cuatrocientas personas (varones y mujeres) en la Universidad de Bridgeport en Connecticut (Estados Unidos de América) identificando por primera vez desde una perspectiva científica los síntomas del enamoramiento: temblores, palidecer o ruborizarse, sentimientos de incomodidad, tartamudeo y pérdida del control de las emociones. Quedó demostrado posteriormente que esas reacciones son universales. ¿Por qué ocurren esas alteraciones físicas cuando nos sentimos atraídos por otro ser humano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La naturaleza dotó a los seres vivos con un programa genético que les permitiera adaptarse y sobrevivir a las amenazas del entorno, el ser humano no fue una excepción. Fuimos determinados para ser presas y no depredadores, nuestras condiciones físicas nos hacían tan vulnerables como cualquier otro animal de la sabana africana. Somos una especie que ha sobrevivido gracias a la inusual habilidad de organizarnos en grupo y no por los limitados recursos defensivos de nuestro cuerpo. Por ejemplo, la velocidad máxima que alcanzamos es de treinta kilómetros por hora, un guepardo durante la caza llega a una velocidad mínima de ochenta kilómetros por hora, la gacela logra setenta kilómetros por hora, huelga decir quién sería la víctima de las garras del felino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como éramos muy frágiles ante los depredadores, hemos desarrollado un sistema emocional de alerta excepcional. El miedo por ejemplo, es la consecuencia de la segregación de epinefrinas que excitan al sistema muscular preparándonos para la huida. Gracias a la adrenalina, ante la visión de dos guepardos hambrientos podíamos acelerar nuestra corrida hasta treinta y siete kilómetros por hora, o nos quedábamos paralizados como la zarigüeya con la esperanza que los guepardos sean gourmets sofisticados que desechen cadáveres. ¡Lo más probable era que seamos devorados!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día tenemos pocas experiencias donde nuestra vida está en riesgo por peligros naturales, sin embargo, la carga genética continúa intacta, pues los genes no se han enterado que hemos superado nuestra vulnerabilidad natural.  Continuamos segregando las mismas sustancias químicas que eran indispensables para sobrevivir, ningún león nos persigue pero nuestro organismo se colma de activadores del sistema nervioso cuando tenemos que enfrentar un examen académico. Los estímulos han cambiado, pero las respuestas emocionales siguen siendo las mismas porque los esquemas genéticos son inmutables: nuestro organismo es ciego, responde a la estimulación de las hormonas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estrés es consecuencia de nuestra “degeneración” genética&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;. Nos sometemos a una situación social inocua para nuestra supervivencia natural (ejemplos: llegar a tiempo a la oficina, estudiar para un examen, hacer fila para tomar el minibús, etc.), nuestro organismo interpreta la señal como peligrosa y empieza a segregar adrenalina para que escapemos de la situación. Como no huimos, la emisión de adrenalina se incrementa saturándose, por lo que liberamos dopamina para proteger a nuestras neuronas.  Nuestros músculos se tensionan, el corazón incrementa sus palpitaciones, transpiramos e incrementamos el ritmo respiratorio: estamos en un estado de alerta para evitar al estímulo amenazante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no nos retiramos ni atacamos a la amenaza, nuestro cuerpo puede colapsar, por eso activamos la producción cortisol (hidrocortisona) desde las glándulas suprarrenales para activar las vías metabólicas, y así aumentar la concentración de glucosa, lípidos y aminoácidos, todo con el fin de enviar energía a los músculos, evitando un infarto cardíaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hans Selye describió el Síndrome de Adaptación General en 1936 y propuso el término inglés “stress” para referirse a la tensión muscular que se presenta en personas que deben enfrentar situaciones amenazantes de las cuales no pueden escapar.  Encontró coincidencias en el comportamiento de empresarios jóvenes que sufrían de dolencias cardíacas denominándolo Conducta A. En 1980 Lázarus y Folkman&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt; explicaron al estrés&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt; como consecuencia de la interpretación cognitiva desadaptada de la realidad, es decir: no es consecuencia del estímulo, sino de la atribución que las personas le dan. Se trata de una reacción fisiológica generada por la percepción catastrófica de eventos sociales en los cuales la amenaza no es la muerte física sino la “muerte social”, en el sentido de que tememos ser rechazados por el grupo o fracasar en el logro de alguna meta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe concluir que el estrés es un invento moderno que puede llevarnos a la tumba puesto que la exposición permanente a situaciones estresantes conlleva la excesiva producción de cortisol que acabará convirtiéndose en un destructor de tejidos y músculos, llevándonos al riesgo de padecer trastornos cardíacos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que el miedo, el deseo sexual está determinado por nuestros genes: ante la oportunidad de cópula nuestro organismo ordena la activación de la respuesta sexual. En la mayoría de los mamíferos la atracción sexual se da por la recepción de las feromonas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;, la misma que se recepciona en el órgano vomeronasal (OVN), también denominado órgano de Jakobson, sus receptores se localizan en el epitelio sensorial del órgano olfatorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1891 Potiquet identificó el  OVN en el ser humano, sin embargo el descubrimiento pasó desapercibido hasta que en 1991 García-Velasco llevó a cabo una detallada descripción del órgano y analizó su desarrollo desde la gestación. En 1986 Winnifred Cutler demostró por primera vez la existencia de feromonas en los humanos al exponer a un grupo de mujeres a la sudoración axilar de varones, observó que se alteraba el ciclo menstrual. Ivanka Savik&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt; en el 2005 llegó a la conclusión de que en los seres humanos la proteína afrodisina (identificada en hamsters) es una feromona que precipita el deseo sexual en homosexuales. Savic determinó que existen dos tipos de feromonas en los seres humanos, la feromona masculina AND y la femenina EST.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de la recepción olfativa de la EST, el deseo sexual masculino está relacionado con la estimulación visual. Una vez detectados los estímulos eróticos, se produce la activación del área preóptica medial y el núcleo ventromedial del hipotálamo de donde parten “órdenes” a las glándulas suprarrenales para que emitan feniletilamina&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;. La secreción de feniletilamina precipita la intervención del área septal y del complejo núcleo estriado-sustancia nigra de los ganglios de la base, produciendo dopamina para proteger las conexiones nerviosas dada la ingente estimulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la par que se produce la sensación de “ardor sexual” por la combinación de dopamina y feniletilamina, en el cerebro masculino al excitarse los núcleos supraópticos, el organismo se informa de un desequilibrio en la acumulación de líquidos, por lo que las neuronas de la amígdala medial y el núcleo del lecho de la estría terminal  precipitan la producción de vasopresina&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;, la que será determinante para la erección del pene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dabbs (2001) estableció que durante la activación sexual masculina, interviene el núcleo amigdalino emitiendo grandes cantidades de testosterona&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;. La presencia de testosterona es indicadora de la conducta depredadora, razón por la que Dabbs considera que el amor masculino está asociado a la violencia. La función de la predisposición al ataque se ha referido a la necesidad de pelear con otros machos por la posesión de la hembra y también para retenerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Buss (1996), el varón en la naturaleza tenía que demostrar a las hembras que era el más fuerte, por lo que hacía alarde de sus virtudes físicas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;. Por su parte Fisher (2007), considera que los machos humanos iban detrás de las hembras que les aseguraban la reproducción de sus genes, por lo tanto, mientras más mujeres eran fecundadas, mayor era la probabilidad de tener hijos. Los planteamientos de Buss y Fisher sugieren que la sexualidad masculina estuvo regida por la tendencia a tener varias parejas, en otras palabras: ¡los varones somos infieles innatos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La activación del deseo sexual femenino depende de la excitación del núcleo ventro medial del hipotálamo y el núcleo supraquiasmático. La respuesta sexual femenina se inicia gracias a  la secreción de estradiol&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt; y testosterona&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;, es interesante observar que se da un incremento de ambas hormonas durante la etapa de la ovulación, predisponiendo a la mujer para el “ardor sexual”. La estimulación del OVN por la AND masculina promueve la alteración fisiológica en la mujer, sin embargo, a diferencia del varón que es fundamentalmente viso-sexual, la sexualidad femenina se inicia con el deseo provocado por múltiples sensaciones, por lo que es factible decir que la mujer es poliseonsorial-sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La feniletilamina produce la emisión de dopamina tanto en el cerebro masculino como femenino, sin embargo, en la mujer se manifiesta la presencia de oxitocina&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt; durante su respuesta sexual, principalmente en el orgasmo. La oxitocina es precipitada por la acción de los núcleos supraóptico y paraventicular del hipotámo sobre la región posterior de la hipófisis La oxitocina es la hormona de la ternura y la protección, además de la actividad sexual, se libera cuando la mujer amanta a su bebé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llama la atención que la oxitocina provoque la estimulación de las regiones cerebrales encargadas del placer sexual (área septal, amígdala y núcleo ventromedial del hipotálamo). Esa regulación interna de la sexualidad femenina explicaría la necesidad que la mujer tiene de sentirse amada antes de responder sexualmente, tal como lo enunciaron Masters y Johnson en su célebre frase: “el varón primero desea, después ama; la mujer primero ama, después desea”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;[14]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Fisher y Buss, la mujer en la naturaleza buscaba al macho alfa&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn15" name="_ftnref15"&gt;[15]&lt;/a&gt; para asegurarse de que su progenie sea la más fuerte. La hembra humana al sentirse atraída sexualmente por el más fuerte, hizo que los machos compitiesen entre ellos, de ahí que para la identidad masculina sea importante demostrarse como el más prestigioso y capaz de otorgar protección a la hembra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La producción de tantos neurotransmisores estimulantes en el varón y la mujer, determina que el sistema nervioso deba protegerse a través de la exudación de b-endorfina&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn16" name="_ftnref16"&gt;[16]&lt;/a&gt; precipitada por la estimulación del tálamo, hipotálamo, amígdala y locus coeruleus. Esta sustancia produce dos fenómenos subjetivos: la sensación de tranquilidad y de “volar”, tal cual ocurre con las drogas alucinógenas y sedativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deseo sexual produce un estado alterado de la conciencia, inhibe la posibilidad de discernimiento porque tiene una finalidad fundamental para la supervivencia: ¡procrear!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enamoramiento surge como consecuencia de la inhibición del deseo. Ante el estímulo erótico el sistema nervioso activa al endocrino para preparar la cópula, pero las regiones prefrontales inhiben el impulso, por lo que la producción de feniletilamina, vasopresina, testosterona, estrógenos y oxitocina se incrementa, produciéndose mayor exudación dopaminérgica hasta la secreción de endorfinas. La alteración en la homeostasis de nuestro organismo determina un desequilibrio en la serotonina&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn17" name="_ftnref17"&gt;[17]&lt;/a&gt;, lo mismo ocurre con la acetilcolina&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn18" name="_ftnref18"&gt;[18]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no se da lugar al mandato de cópula, la persona tiene varios síntomas de la depresión asociados al descenso de la serotonina: falta de interés en las actividades cotidianas, insomnio, pérdida de apetito, fatiga, disminución de la capacidad de concentración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así mismo desarrolla patrones similares al trastorno obsesivo compulsivo debido al incremento colinérgico: pensamientos e imágenes recurrentes relacionados con la persona deseada, conductas compulsivas e irracionales como deshojar margaritas, escribir el nombre de la persona que se quiere en diversos lugares, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presencia desmesurada de dopamina y acetilcolina, es también común en las toxicomanías. Llama la atención que las personas enamoradas se comporten de la misma manera que las adictas a las drogas, presentando los síntomas del síndrome de abstinencia y de tolerancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La abstinencia se refiere a la crisis de angustia que sobreviene cuando no se ha consumido la dosis necesaria de droga. La persona enamorada pasa por la misma experiencia, si no ve a la persona que desea o por lo menos no logra una breve comunicación (como por ejemplo recibir un correo electrónico), ingresa en un grave estado de desesperación hasta que logra finalmente encontrarse con ella. El encuentro, al igual que una inyección de heroína en el heroinómano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que en la drogadicción, la persona enamorada desarrolla la tolerancia, es decir, requiere cada vez más la presencia de la persona deseada, es una necesidad insaciable. El estado psicológico depresivo, obsesivo y adictivo es expresado notablemente por los siguientes versos de Fernando Pessoa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amar es pensar.&lt;br /&gt;Y yo casi me olvido de sentir sólo pensando en ella.&lt;br /&gt;No sé bien lo que quiero, incluso de ella, y no&lt;br /&gt;pienso más que en ella.&lt;br /&gt;Tengo una gran distracción animada.&lt;br /&gt;Cuando deseo encontrarla&lt;br /&gt;casi prefiero no encontrarla,&lt;br /&gt;Para no tener que dejarla luego.&lt;br /&gt;No sé bien lo que quiero, ni quiero saber lo que&lt;br /&gt;quiero. Quiero tan solo&lt;br /&gt;Pensar en ella.&lt;br /&gt;Nada le pido a nadie, ni a ella, sino pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La separación de los enamorados ocasiona dolor. La presencia de la sustancia P&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn19" name="_ftnref19"&gt;[19]&lt;/a&gt; se ha identificado en pacientes drogadictos y en los enamorados. Blum y Comings&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn20" name="_ftnref20"&gt;[20]&lt;/a&gt; acuñan el término “síndrome de déficit de recompensa” para referirse a que la adicción se relaciona con la huida al dolor y no con la búsqueda de placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Rodríguez&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn21" name="_ftnref21"&gt;[21]&lt;/a&gt;, la presencia de la sustancia P en adictos a las drogas y sectas, también se patentiza en los enamorados. En el enamoramiento es la ausencia de la persona querida la que ocasiona la activación de la sustancia P. La necesidad del otro se relaciona con la segregación de endorfinas que inhibirán la acción dolorosa de la sustancia P.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dolor de los enamorados puede ser tan intenso que en algunos casos se produce la muerte debido a la cardiomiopatía de Takotsubo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn22" name="_ftnref22"&gt;[22]&lt;/a&gt;. Según Martin Corwie del  Hospital Brompton, en Londres, las personas que sufren la pérdida de un ser amado tienen mayor riesgo de morirse después de seis meses de la pérdida. Frances O’Connor denominó “pena compleja” al síndrome del corazón roto que se asocia con la cardiomiopatía de Takotsubo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn23" name="_ftnref23"&gt;[23]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Liebowirz y Klein identificaron personas adictas al enamoramiento&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn24" name="_ftnref24"&gt;[24]&lt;/a&gt;, estas personas viven pendientes de enamorarse, por lo general escogen parejas incompatibles, por lo que muy pronto la relación se rompe y buscan inmediatamente una nueva pareja. Fisher considera que la “adicción al enamoramiento” es producto de la intrincada química de la atracción&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn25" name="_ftnref25"&gt;[25]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enamoramiento normal tiene una duración breve, oscila entre semanas a un año. Existe relación entre la edad y el tiempo de duración del enamoramiento: a menor edad menos dura el idilio pero es más intenso el apasionamiento. Llega un momento en que el “ardor sexual” disminuye hasta desaparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, los enamoramientos de larga data suelen estar asociados a la hipersexualidad o adicción sexual y a la codependencia o adicción al amor. La hipersexualidad&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn26" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn26" name="_ftnref26"&gt;[26]&lt;/a&gt; es la exacerbación del deseo sexual, más común en varones que en mujeres, se trata de personas que han convertido a la actividad sexual en el sentido de sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La codependencia fue popularizada por Melody Beattie&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn27" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn27" name="_ftnref27"&gt;[27]&lt;/a&gt; y por Robin Norwood&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn28" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn28" name="_ftnref28"&gt;[28]&lt;/a&gt;, ambas se refieren a la relación que algunas mujeres establecen con varones inmaduros, usualmente adictos al alcohol o a otras drogas, son maltratadas y viven esperando que su pareja cambie a partir del exagerado “amor” que les prodigan. La Asociación Americana de Psiquiatría aún no ha considerado al síndrome como un trastorno que se pueda diferenciar de otros, por lo que no lo ha incluido en la versión revisada del Manual Estadístico de Trastornos Mentales (DSM IV-R).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto la hipersexualidad como la codependencia son ejemplos de la patologización de la etapa del enamoramiento, quizás los primeros se hacen adictos a los estimulantes químicos que se producen durante el deseo sexual, y las segundas lo sean a la oxitocina que propicia la necesidad de protección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los varones tienden más que las mujeres a confundir el apasionamiento con el amor, de ahí que muchos se casan enamorados y esperan una vida conyugal con intensa actividad sexual; las mujeres, en cambio, tienen más tendencia a confundir la intimidad con el amor, por lo que suelen casarse esperando un compañero antes que un amante sexual&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn29" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn29" name="_ftnref29"&gt;[29]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El surgimiento del amor cortesano originado en el Sur de Francia durante el siglo XI, puso énfasis en el deseo sexual como principal ingrediente del amor, antes, las parejas se formaban por conveniencia social&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn30" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn30" name="_ftnref30"&gt;[30]&lt;/a&gt;. En la cultura rural aymara, aún se desconoce al enamoramiento como el recurso de elección de pareja, recurriéndose a las convenciones comunitarias que valoran sobre todo la laboriosidad del varón y de la mujer&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn31" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn31" name="_ftnref31"&gt;[31]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La globalización ha generalizado la importancia del enamoramiento para la elección de pareja en la mayoría de las culturas. Es el principal motivo por el cual las personas deciden contraer matrimonio. Los padres esperan que sus hijos e hijas se casen enamorados, incurriendo en la irracionalidad de que el sentimiento definirá el éxito matrimonial&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn32" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn32" name="_ftnref32"&gt;[32]&lt;/a&gt;. El estar enamorado nos dice que hemos reconocido en el otro un adecuado receptáculo para nuestros genes, pero no nos dice si esa persona es la óptima para la convivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los trastornos de personalidad más peligrosos son los más atractivos sexualmente. Para las mujeres los psicópatas y para los varones las personalidades, de ahí que las personas hipernormales tengan mayores probabilidades de establecer vínculos pseudoamorosos con personas que adolecen de los mencionados trastornos de personalidad&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn33" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn33" name="_ftnref33"&gt;[33]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos enamoramos de cualquiera que nos produzca la sensación de ansia sexual, aunque no la reconozcamos como tal debido a la degeneración cultural que han sufrido nuestras emociones básicas. ¡No sabemos de quién nos estamos enamorando! Se trata de alguien desconocido. Nos dejamos llevar por la ilusión de que la emoción es suficiente prueba de reconocimiento del amor verdadero. Somos seducidos por el otro y lo seducimos con lo que no somos, sino con lo que pensamos puede serle atractivo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn34" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn34" name="_ftnref34"&gt;[34]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es probable que aún seamos personas irresponsables socialmente cuando experimentamos la intensidad del enamoramiento; puede ser que ante su presencia se sume la necesidad de desvinculación familiar por lo que fácilmente la pareja apasionada decida casarse. La probabilidad de que el otro sea compatible con nuestros valores e intereses se reduce al mínimo durante la etapa del enamoramiento, porque a mayor inmadurez más intensas son las emociones sexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fisher&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn35" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn35" name="_ftnref35"&gt;[35]&lt;/a&gt; demuestra estadísticamente que el riesgo de infidelidad masculina se incrementa durante el cuarto año de matrimonio, deduce que es debido a la necesidad biológica de repartir genes en distintas hembras. ¿Cómo asegurar la posibilidad de un matrimonio exitoso? ¿Cómo alentar la monogamia? El enamoramiento no es el recurso para la felicidad matrimonial ni para la fidelidad conyugal. Todo lo contrario, si la pareja se concentra en avivar la pasión descuidará la intimidad y pondrá en riesgo el compromiso. Los que tienen un temperamento sexual ardiente rápidamente perderán el interés por su cónyuge y buscarán aventuras extramatrimoniales para mantener viva la sensación del deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las personas más estúpidas confundirán el descenso del deseo con la desaparición del amor y propondrán el rompimiento del vínculo; sin percatarse que el ser humano ha superado las necesidades básicas para priorizar los valores trascendentales que serán los que configuren la creación del lazo amoroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor no es cuestión del automatismo del sistema nervioso autónomo regido por las exigencias genéticas, en todo caso, el amor es definido por las regiones prefrontales de la corteza cerebral, las cuales están dirigidas por los condicionantes morales de la cultura. El enamoramiento no es producto de una elección conciente, simplemente se da, cualquiera se puede enamorar: Hitler se enamoró de Eva Braun, Gandhi lo hizo de Katurba. La diferencia está en que el primero nunca supo amar, mientras que el matrimonio de Gandhi es un ejemplo histórico de la eternidad del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enamoramiento vuelve a activarse durante el matrimonio, sobre todo cuando los esposos han aprendido a ser creativos y no dejar que la cotidianeidad produzca rutinarios estados de aburrimiento. El volverse a enamorar de la misma persona permite que el matrimonio se renueve permanentemente, coincidiendo con los versos de Gabriela Mistral:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y amar… es amargo ejercicio;&lt;br /&gt;Un mantener los párpados de lágrimas mojados,&lt;br /&gt;Un refrescar de besos las trenzas del cilicio&lt;br /&gt;Conservando, bajo ellas, los ojos extasiados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Tennov, D.  (1979) Love and Limerance: the experience of being in love. Nueva York: Stein &amp;amp; Day.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Jaime Barylko nos consideraba una especie “degenerada” porque íbamos en contra de nuestra naturaleza genética. Ver: Barylko, J. (1999) En busca de uno mismo. Buenos Aires: Emecé.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Lazarus, A., Folkman, S.  (1984) Estrés y procesos cognitivos.  Madrid: Martínez Roca&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Estrés: forma de escritura aceptada por la Real Academia de la Lengua Española.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Son sustancias olorosas que exudan las hembras cuando están en la etapa del estro o celo. El aroma de las feromonas provocan la excitación sexual en los machos.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Savic, I. (2005) en: Borgarelli, M.  (2007)  Aporte para el conocimiento anatomo-funcional del órgano vomeronasal humano y su probable relación con la conducta socio-sexual. En: Alcmeon. Revista Argentina de Clínica Neuropsiquiátrica. Año 16, Vol. 14, Nº1. Págs. 5- 48.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; La feniletilamina es una amina aromática (C8H11N), es una hormona activadora del sistema nervioso al igual que las anfetaminas. Klein y Lebowitz, del Instituto Psiquiátrico de Nueva York la asociaron al enamoramiento, puesto que comprobaron que se produce ante las miradas de conquista.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; La vasopresina es una hormona peptídica antidiurética, es decir, disminuye la eliminación de agua. Su presencia en el organismo produce vasocontricciones, las cuales conllevan a la erección del pene.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Dabbs, J. (2001)  Héroes, amantes y villanos. La influecia de la testosterona en el comportamiento humano. México: MCGraw-Hill&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Buss, D. (1996)  La evolución del deseo. Madrid: Alianza Editorial&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; El estradiol es una hormona del grupo de los estrógenos&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Rako S. (1996) La hormona del Deseo-Cómo mantener la libido femenina más allá de la menopausia- Girona: Tikal&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;[13]&lt;/a&gt; La oxitocina es una hormona péptida compuesta por nueve aminoácidos, difiere de la vasopresina por sólo dos aminoácidos.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref14" name="_ftn14"&gt;[14]&lt;/a&gt; Masters, J., Johnson, V. (1980) El vínculo del placer. México: Grijalbo.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref15" name="_ftn15"&gt;[15]&lt;/a&gt; En etología se denomina macho alfa al líder de un grupo animal. Es el macho más fuerte cuya función es la de proteger al grupo, su principal beneficio es que se asegura de que las crías le pertenecen, por ello evita que los otros machos copulen con las hembras.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref16" name="_ftn16"&gt;[16]&lt;/a&gt; La b-endorfina es un polipéptido asociado con la inhibición del dolor, su constitución es similar a los opiáceos.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref17" name="_ftn17"&gt;[17]&lt;/a&gt; La serotonina o 5-hidroxitriptamina (5-HT), es un neurotransmisor inhibidor del sistema nervioso, su disminución se relaciona con la depresión.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref18" name="_ftn18"&gt;[18]&lt;/a&gt; El primer neurotransmisor descubierto fue la acetilcolina; es la encargada de la transmisión nerviosa preganglionar a la postganglionar en el sistema nervioso autónomo. Se sabe que está relacionada con la memoria y el aprendizaje. Su excesiva producción se asocia con el trastorno obsesivo compulsivo.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref19" name="_ftn19"&gt;[19]&lt;/a&gt; La sustancia P es el primer neuropéptido activo considerado como neurotransmisor. Su función es la de contraer los músculos, también está relacionada con la sensación de dolor crónico, las endorfinas la inhiben. Ver: Ornstein, R., Sobel, D. The healing brain: breakthough discoveries. Nueva York: Simon &amp;amp; Schuster.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref20" name="_ftn20"&gt;[20]&lt;/a&gt; Blum, K., Comings, D. y otros. (1996)  Reward deficiency syndrome. American Scientist. Nº84&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref21" name="_ftn21"&gt;[21]&lt;/a&gt; Rodríguez, P.  (2000) Adicción a las sectas. Pautas para el análisis, prevención y tratamiento. Barcelona: Sine Qua Non.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref22" name="_ftn22"&gt;[22]&lt;/a&gt; Recer, P.  (2003) Broken heart can hurt the brain as much as a physical injury. En: The Milwaukee Journal Sentinel. Nº 10. Una colección de artículos sobre “el corazón roto” está disponible en: http://www.highbeam.com/doc/1P2-6239637.html&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref23" name="_ftn23"&gt;[23]&lt;/a&gt; Regnante, R.,   Zuzek, R.,  Weinsier, S.,. Latif, R.,   Linsky, R.,  Ahmed, H.,  Sadiq, I.   (2009) Clinical Characteristics and Four-Year Outcomes of Patients in the Rhode Island Takotsubo Cardiomyopathy Registry. American Journal of Cardiology. Vol. 103, Nº 7, Pags. 1015-1019&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref24" name="_ftn24"&gt;[24]&lt;/a&gt; Liebowitz, M.R.  (1983) The chemistry of love. Boston: Little Brown.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref25" name="_ftn25"&gt;[25]&lt;/a&gt; Fisher, H. ob.cit.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn26" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref26" name="_ftn26"&gt;[26]&lt;/a&gt; Ver: Adictos sexuales anónimos. Disponible en: http://www.sexaa.org/espanol/index.htm&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn27" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref27" name="_ftn27"&gt;[27]&lt;/a&gt; Por ejemplo: Beattie, M. (1998) Libérate de la codependencia. Madrid: Sirio.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn28" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref28" name="_ftn28"&gt;[28]&lt;/a&gt; Norwood, R. (2003) Las mujeres que aman demasiado. Madrid: Vergara.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn29" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref29" name="_ftn29"&gt;[29]&lt;/a&gt; Sternberg, R.  (1998) El triángulo del amor. Barcelona: Paidós.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn30" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref30" name="_ftn30"&gt;[30]&lt;/a&gt; Branden, N.  (2000) La psicología del amor romántico. Barcelona: Paidós.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn31" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref31" name="_ftn31"&gt;[31]&lt;/a&gt; Pinto, B. (2008) Amor y personalidad en universitarios de origen aymara del departamento de La Paz. Tesis doctoral: Universidad de Granada. (No publicada).&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn32" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref32" name="_ftn32"&gt;[32]&lt;/a&gt; Beck, A.  (1988)  Love is never enough. Nueva York: Harper &amp;amp; Row.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn33" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref33" name="_ftn33"&gt;[33]&lt;/a&gt; Para profundizar: Pinto, B. (2005) Por que no sé amarte de otra manera: estructura individual, familiar y conyugal de los trastornos de la personalidad. La Paz: UCB/SOIPA&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn34" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref34" name="_ftn34"&gt;[34]&lt;/a&gt; Hendrix, H.  (1997) Conseguir el amor de su vida. Buenos Aires: Obelisco.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn35" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref35" name="_ftn35"&gt;[35]&lt;/a&gt; Fisher, H. ob.cit.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-5943148190433424764?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/5943148190433424764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=5943148190433424764' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/5943148190433424764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/5943148190433424764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2009/04/las-etapas-del-amor-i-el-enamoramiento.html' title='LAS ETAPAS DEL AMOR: I EL ENAMORAMIENTO O EL ESTRÉS DEL DESEO'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-4309594964379735198</id><published>2009-04-04T07:30:00.000-07:00</published><updated>2009-04-04T07:31:08.512-07:00</updated><title type='text'>CELOS Y AMOR</title><content type='html'>&lt;em&gt;¿Hay celos?, luego hay amor&lt;br /&gt;¿Hay amor? Luego habrá celos.&lt;br /&gt;Sor Juana Inés de la Cruz&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más alejados de la verdad que los versos de Sor Juanita. Los celos no tienen nada que ver con el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amar es alegrarnos con la felicidad del otro porque el otro tiene algo que nosotros no; envidiar es alegrarnos con la infelicidad del otro porque deseamos lo que el otro tiene y nosotros no. Por eso la envidia es antónima del amor. El amor tiene que ver con la generosidad y la humildad, la envidia con el egoísmo y el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los celos es no querer compartir lo que nosotros tenemos. Celar es poseer, tener y controlar para no perder lo que con tanto esfuerzo hemos conseguido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mala idea la de usar la palabra “celo” para definir al egoísmo. Etimológicamente la palabra “celo” proviene del latín zēlus, ardor, celo, y este del griego ζῆλος, derivado de ζεῖν: hervir. Por eso se utiliza la palabra para definir el estado de ardor sexual de los mamíferos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás la persona que nombró a este tipo de violencia conyugal con la palabra “celo” pensó que la pasión que sentía por su pareja era un deseo erótico, cuando en realidad se trata de un impulso violento de retener al otro. Ya lo dije: celar es una manera de ejercer poder sobre una víctima, por lo tanto es violencia. Quien ama no obliga, libera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra “celos” es un eufemismo para la palabra “miedo”, porque quien cela tiene miedo de que la persona que quiere lo deje. Entonces, es mejor decir: “tengo una pareja miedosa” que decir: “tengo una pareja celosa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las personas celosas pueden ser de tres tipos: el celoso infantil, el celoso envidioso y el celoso patológico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los celos infantiles se presentan en personas que tienen miedo a ser abandonadas. No conciben que alguien los ame porque se sienten inferiores al resto, cuando finalmente alguien accede a quererlos se preguntan: “¿cómo alguien maravilloso puede querer a alguien tan poca cosa?”. Por lo tanto estos celos son un complejo emocional cuyo eje es la baja autoestima. El celoso infantil vive en una continua paradoja: busca alguien que lo ame pero cuando lo encuentra ¡no lo puede creer! Por lo tanto está seguro que tarde o temprano lo abandonarán. Estos celos suelen tener su origen en las relaciones con los padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los celos envidiosos surgen en personas que consideran que se ama únicamente a aquellas personas que tienen los atributos que ellos no tienen. En otras palabras: pídale que haga una lista de las personas que considera que podrían “robarle” a su pareja, una vez hecha la lista que reemplace “tengo miedo que alguien así te robe” por “me gustaría ser alguien así”. La persona se lleva una sorpresa: a los que teme es a los que envidia. El temor en este caso es que una vez más en su vida alguien reciba los beneficios que por justicia a él le correspondían. Son celos cuyo origen por lo general se encuentra en la rivalidad fraterna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que pueden darse los celos infantiles-envidiosos, una maléfica combinación de dos miedos infantiles que promueven conductas de control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los celos patológicos son los peores, pueden ser retroactivos cuando se cela por el pasado de la pareja o rencorosos cuando se los usa para justificar una situación de abuso psicológico. Son más destructivos que los anteriores porque no se relacionan con el miedo, sino con la venganza que se encuentra dentro de un odio inmenso. Por lo general se odia lo que no se acepta de uno, por ejemplo: un celoso patológico puede censurar la sensualidad de su pareja porque no la tolera en sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los celos se manifiestan en la negación del otro, se exige que la pareja deje de ser lo que es a nombre del amor. Por ejemplo: “si me amas dejarás de vestirte de esa manera”, “si me amas dejarás de verte con tus amigos”, etc. En cambio el amor legitima, acepta al otro como es, obliga a tolerar las diferencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La persona celosa es violenta, reprime, obliga, golpea. Causa miedo. La persona celada entra en una continua ambivalencia, si dice la verdad será sancionada, si miente lo será también. Ante esa ambigüedad terminará paralizada, ingresando a un círculo de violencia que puede terminar con el maltrato o la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sor Juana, usted estaba equivocada. Donde hay amor no hay celos. Los celos son una señal de la inexistencia del amor. La persona responsable de los celos es la persona celosa, la otra es una víctima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un error creer que la conducta de la víctima es la que activa los celos, no es así y aunque lo fuera no se justifica la violencia. Los celosos expertos son capaces de hacer pensar que la persona celosa es la responsable de sus celos, cualquier cosa que tenga lógica puede parecer verdadera, como las personas celosas son expertas en hacer asociaciones lógicas, sus argumentos pueden ser convincentes. La víctima convencida de su culpabilidad trata de modificar su conducta, ingresando a un círculo vicioso de violencia del cual le será muy difícil salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los celos en definitiva no son un problema conyugal, son un problema de la persona celosa. No son un problema de pareja porque donde hay celos no puede instalarse una relación amorosa, no existe pareja, no se construye el “nosotros”, sólo está presente el ego de la persona celosa que exige ser alimentado por la obediencia del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo tratar el problema de los celos? Primero: reconocer que es un problema emocional del portador de los celos y que es la única persona responsable de los mismos. Segundo: identificar el motivo del miedo. Tercero: reconocer que es un miedo infantil que no puede ni debe ser resuelto por la persona a quien se intenta amar. Cuarto: aprender a manejar la incertidumbre que produce el amor, evitando así tener arranques de violencia. Quinto: reconocer a la persona que se intenta amar, valorarla como es y evaluar si es alguien con quien tenemos intereses y valores comunes. Si la respuesta es no, dejar partir. Si la respuesta es sí, aprender a amarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La víctima debe darse cuenta que al ser celada está siendo lastimada, por lo tanto no es amada sino poseída. Nadie tiene derecho de tratarnos de esa manera, impidiendo que podamos ser lo que podemos ser. Si alguien nos ama debe aceptarnos y valorar nuestras aspiraciones para apoyarlas en vez de coartarlas. Quien cela no cuida ni protege, no está preocupado por el otro, sólo le interesa su bienestar personal. ¿Alguien así es digno de nuestro amor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La persona celada debe reconocer que con su amor no cambiará los celos del otro, porque el cambio no es su responsabilidad. El amor es el encuentro de dos personas maduras, no de una madre o un padre con un niño/a  miedoso/a. En el amor no existe manipulación de nuestras esencias, no entran en juego nuestros valores fundamentales, nadie que nos ame puede pedirnos que renunciemos a nuestra realización personal, quien nos ama nos apoya para que seamos mejores personas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-4309594964379735198?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/4309594964379735198/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=4309594964379735198' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/4309594964379735198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/4309594964379735198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2009/04/celos-y-amor.html' title='CELOS Y AMOR'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-1331129211380323905</id><published>2009-03-30T05:43:00.000-07:00</published><updated>2009-03-30T05:44:41.366-07:00</updated><title type='text'>El juego del amor (segunda parte): RECIPROCIDAD AMOROSA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;¿Eres tú o soy yo a quien hacemos feliz?&lt;br /&gt;Rainer Maria Rilke&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pareja es el sistema social más pequeño. Se compone de dos elementos en permanente interacción para evitar el incremento de la entropía. Por eso es un sistema frágil, está expuesto al ingreso de entropía externa y a su provocación interna. El recurso que utiliza la pareja para estabilizar su sistema es la reciprocidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Von Bertalanffy (1968) estableció que la reciprocidad es el proceso por el cual una parte del sistema cambia y éste a su vez interactúa con las partes del sistema haciéndolas también cambiar&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;. El continuo proceso de intercambio permite la estabilidad del sistema, en el caso de la pareja es el único recurso interno que poseen sus miembros para evitar la gestación de niveles entrópicos imposibles de reducir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el área de la antropología cultural, Temple (1986)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; considera a la reciprocidad como un intercambio de “dones”. Según este investigador la reciprocidad es contraria a la prestación, en la cual la persona entrega algo para satisfacer un interés propio, mientras que en el caso de la reciprocidad lo que interesa es el bienestar del otro. La ganancia se establece en la construcción de la relación entre los donantes&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reciprocidad debe responder a dos reglas fundamentales: debe darse sólo a quien necesita&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;, no debe darse más de lo que el otro pueda devolver&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En relación a la primera regla: cuando se da a quien no necesita, se produce el resentimiento, porque es una acción injuriosa para el que recibe, ¡no puede devolver! Algunas relaciones conyugales se establecen por gratitud y no por amor, la persona agradecida no tiene más remedio que mantenerse con quien no ama para de esa manera equilibrar un sistema donde no es posible la reciprocidad, uno de los dos dio demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda regla, podríamos llamarla la regla de la “yapita”: para que el sistema continúe activo produciendo pequeñas entropías que pueden ser reducidas, se debe entregar con un poco más, de tal forma que el otro pueda devolver lo que le dimos con ese pequeño interés. Cuando se entrega cabal, el sistema se estabiliza y no puede crecer. Es necesaria la pequeña deuda para producir movimiento en la relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vínculo amoroso se forja como una danza, el paso de uno dirige al paso del otro. Se trata de un baile en que ambos danzarines obtienen beneficios potenciales para cada uno&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;. La danza amorosa se produce gracias a los intercambios recíprocamente positivos: halagos, caricias, apoyo, actividades lúdicas, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La psicoterapia conductual de pareja se centra fundamentalmente en el establecimiento de conductas que refuercen el comportamiento positivo del cónyuge. La reciprocidad positiva lleva necesariamente a la satisfacción conyugal a través de un círculo vicioso de gratificaciones&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La funcionalidad conyugal se produce en un sistema parcialmente abierto que permita el crecimiento personal de sus miembros. El producto de la reciprocidad es una entropía interna que requiere ser reducida a partir de nuevos productos de intercambio, si los amantes no son capaces de enriquecerse a sí mismos, tarde o temprano dejarán de tener dones para continuar con el intercambio. Si solo uno de ellos crece y el otro no, es probable que el vínculo se desequilibre produciéndose la recepción de uno solo rompiendo la primera regla de la reciprocidad. Si ninguno de los dos se enriquece el sistema se estabiliza impidiendo el crecimiento de la relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La afirmación de Gikovate “el amor se construye entre dos seres completos”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;, echa por tierra la idea de que amamos a nuestra “media naranja”. No es posible el amor entre medias naranjas porque no tienen nada distinto que ofrecer al otro. El amor obliga a que ambos miembros de la pareja tengan siempre algo que dar que al otro le falta pero en la medida justa: ni más ni menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el sistema amoroso es cerrado, no es posible la salida de ninguno de los miembros, ni la entrada de nuevos elementos, entonces se agota la posibilidad de dar y recibir. En un sistema conyugal cerrado es muy probable la emergencia de la violencia como recurso homeostático, la reciprocidad positiva da lugar a la negativa, dañándose a las personas que componen la relación. Los juegos de poder son producto de ese tipo de configuración conyugal, los celos y el control producen el miedo que reemplaza al amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pareja como sistema abierto impide el enriquecimiento del vínculo porque será menos valorado que la realización personal. El modelo del “matrimonio abierto” como una alternativa a la vida conyugal tradicional no sostiene una relación amorosa, tal vez logre la satisfacción personal pero impide la construcción del amor. El amor exige libertad y compromiso: libertad para el crecimiento personal y compromiso para la construcción del “nosotros”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el vínculo amoroso es producto de la persistencia recíproca del intercambio y la autorrealización de cada uno de sus miembros, es frecuente el asombro ante las permanentes novedades de la relación y de los cambios personales. El “nosotros” no absorbe a las personas ni es descuidado por ellas, sus cimientos descansan en la confianza mutua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese clima de confianza los esposos pueden dejar de ser hijos y pueden ser padres, la pareja ha sido construida a través del mecanismo de la reciprocidad positiva que se torna una costumbre en la relación. Pueden ser padres sin dejar de ser pareja, y podrán dejar partir a los hijos porque se sostendrá la relación conyugal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La construcción conyugal no es eterna, puede terminar con el divorcio o puede ocurrir la muerte de uno de los amantes, pero al haberse desarrollado la individualidad en el seno del amor, las personas pueden seguir sus vidas sin necesitar al otro. Sin embargo, cuando las personas se involucran en el desarrollo de los vínculos recíprocos la sensación que se tiene es la de infinitud, porque no existe límite al dar y recibir, cada poco que se entrega obliga a su devolución que es vivida como un nuevo recibimiento que debe ser devuelto, y así hasta el infinito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La interrupción repentina de la mutualidad amorosa deriva en una desazón equiparable a la depresión: ¿qué hago con tanto que todavía tengo para dar?, ¿qué hago con lo que he recibido? La ruptura amorosa es vivida como un duelo sin objeto o una pérdida ambigua porque la única persona que puede entender el dolor es la persona que nos deja.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Von Bertalanffy, L.  (1968/1998)  Teoría General de Sistemas. México: Fondo de Cultura Económica.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Temple, D. (1986) La dialéctica del don. Ensayo sobre la economía de las comunidades indígenas. La Paz: Hisbol, AUMM, R y C.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Temple, D., Layme, F., Michaux, J., Gonzales, M. Blanco, E.  (2003) Las estructuras elementales de la reciprocidad.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Ibid&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Weber, G.  (2004)  Felicidad dual. Bert Hellinger y su psicoterapia sistémica. Barcelona: Herder.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Ramírez, J. S.  (2000) Negociar es bailar. Conceptos y guías para la negociación eficaz. La Paz: Santillana/Aguilar&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Gilbert,M, Shmukler,D. (2000) Terapia breve de parejas. Un enfoque integrador. México: Manual Moderno&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Gikovate, F.  (1996) Uma nova visão do amor: São Paulo  MG editores.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-1331129211380323905?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/1331129211380323905/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=1331129211380323905' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1331129211380323905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1331129211380323905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2009/03/el-juego-del-amor-segunda-parte.html' title='El juego del amor (segunda parte): RECIPROCIDAD AMOROSA'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-9067025723057683916</id><published>2009-03-21T16:58:00.000-07:00</published><updated>2009-03-21T17:02:17.810-07:00</updated><title type='text'>EL AMOR NO CORRESPONDIDO</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Por: Dr. Bismarck Pinto Tapia&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Universidad Católica Boliviana "San Pablo" &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"¡Le ordeno a usted que me quiera!"&lt;br /&gt;Francisco Franco&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor es una experiencia que necesariamente duele. Amar es jugarnos completos por el otro desconocido. Es un gran riesgo. El extraño puede o no corresponder a nuestro amor, si lo hace estaremos en la obligación de mantener un vínculo recíproco, si no tendremos que recuperar los trozos de nuestra alma que quedan esparcidos en el terreno del juego amoroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando amamos de verdad debemos asumir que la amada tiene derecho a querernos o no querernos, se trata de su responsabilidad, no de la nuestra. Si nos ama, bien, sino debemos dejar marchar. Amar es desear la felicidad del otro a pesar de nosotros, de ahí que si el amante no es feliz al lado nuestro, porque lo amamos, lo dejamos partir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La capacidad de afrontar un amor no correspondido se relaciona con nuestra historia de apego: si en nuestra infancia hemos obtenido seguridad emocional gracias a la protección adecuada de nuestros cuidadores, entonces seremos capaces de soportar las separaciones afectivas, en cambio, si nuestra historia de protección tiene que ver con la ansiedad o negligencia,  será más difícil soportarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien el estilo de apego recibido es un factor importante en la forma cómo las personas establecen sus vínculos amorosos, también lo son las experiencias de pareja previas. Por ejemplo, el haber tenido una relación tortuosa, donde la persona fue víctima del control y la posesión, en la siguiente relación lo más probable es que se evite la intimidad por miedo a repetir la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dejar partir es un requisito de toda vinculación afectiva madura, implícitamente todo encuentro incluye la posibilidad de despedida. Una historia que refleja dicha relación intrínseca del amor es la que relata Antoine de Saint Exupèry en el Principito:&lt;br /&gt;“Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se aproximó la hora de la partida:&lt;br /&gt;- Ah! - dijo el zorro... - Voy a llorar.&lt;br /&gt;- Es tu culpa – dijo el principito -, yo no te deseaba ningún mal pero tú quisiste que te domesticara.&lt;br /&gt;- Claro – dijo el zorro.&lt;br /&gt;- ¡Pero vas a llorar! – dijo el principito.&lt;br /&gt;- Claro – dijo el zorro.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ingenuidad del Principito se manifiesta en su incredulidad de que algo tan bonito como crear lazos termine de manera dolorosa, el Zorro, entonces le hace comprender el por qué  la rosa que el pequeño príncipe dejó en su planeta es única en el mundo:&lt;br /&gt;“Es el tiempo que has perdido en tu rosa lo que hace a tu rosa tan importante”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no hubiéramos amado a la persona que ahora nos deja, no nos dolería su alejamiento. Amar a alguien es como hacer una inversión a ciegas: lo damos todo por un desconocido. Puede pasar que luego nos sintamos a gusto con esa persona, pero esa persona puede o no sentirse a gusto con nosotros. Lo más grave es cuando consideramos a esa persona el hombre o la mujer de nuestra vida, pero no somos lo mismo para ella. El dolor es inevitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas personas evitan entregarse plenamente por miedo a la intimidad, son principitos y princesitas que prefieren huir de los vínculos porque no toleran la idea de la separación. Inevitablemente los encuentros van seguidos de despedidas. Aún cuando el amor es correspondido, debemos desprendernos de las imágenes de las que nos enamoramos para dar la bienvenida a la nueva persona que se encuentra debajo de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor nos devela, nos arranca las máscaras que llevamos pegadas a la piel, nos muestra quiénes somos y quién está con nosotros. Puede ocurrir el encanto o el desencanto, los que no necesariamente son recíprocos: uno se encanta y el otro se desencanta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo ideal es que ambos se encanten o ambos se desencanten, en el primer caso acordarán seguir construyendo la relación, en el segundo: la romperán. ¿Qué se hace cuando uno está hechizado y el otro desencantado? Es ahí que el amor exige la madurez de los amantes, ambos deberían aceptar la decepción, el primero dejar partir y el segundo decir adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, algunas personas son incapaces de soportar la decepción, quieren ser amados aunque no lo sean. Entonces surge la manipulación a través de diversas estrategias: genera culpa a través de amenazas de suicidio o de cualquier acto auto punitivo, produce miedo amenazando de muerte a la persona o a gente querida, actúa con violencia, chantajea con secretos que conoce, crea intrigas entre amigos y/o familiares, etcétera. Si tienen hijos, se los involucra en el problema para evitar la separación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas personas que se dan cuenta que su consorte no es lo que quieren para su vida pueden negarse a sí mismas su descubrimiento para evitar lastimar al otro o para mantener las apariencias, buscan pretextos para continuar juntos o alientan falsas esperanzas, sin reconocer que el cambio no depende de ellas, no entienden que el amor no es un instrumento para cambiar al otro y se embarcan en una misión paradójica: ya no lo aman porque no lo aceptan ni toleran, pero quieren a través del “amor” convertirlo en lo que les hubiera gustado que sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amar obliga a la aceptación total del otro, incluyendo virtudes y defectos. Si hay amor existe libertad y la persona amada cambia porque quiere, no porque es amada. El amante debe aprender a querer lo nuevo que aparece o a tolerarlo; si no puede, debe reconocer que no es capaz de amar las nuevas cosas del otro y si éstas son inconciliables con los valores de la persona, lo mejor será decir adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La confianza y la tolerancia son dos pilares indispensables para continuar una relación de pareja. No es posible estar seguros del amor del otro, por eso es indispensable confiar. Es un error reemplazar la confianza por el control porque el poder reemplazará rápidamente al amor y luego se producirá la violencia. Otro error es insistir en que el otro cambie y dedicarse a verificar las mudanzas solicitando a la vez sinceridad incondicional, lo que se generará será un juego de persecución definiendo una relación materno/ paterno – filial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un amor bien sucedido no necesariamente define una relación eterna. Es posible que en el camino se produzca el desencanto debido a los cambios en uno y en el otro, también lo es que alguno o ambos dejen de quererse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres riesgos nefastos que corren los amantes son: dejar de amarnos, dejar de amarte o que dejes de amarme. Lamentablemente si existe amor indefectiblemente se enfrentan esos peligros. El amor ofrece incertidumbre, es el poder el que da certeza. Si no se afronta el desamor, éste puede convertirse en odio y en lucha de poder. Poseer al otro a través del miedo o la culpa permite evitar la despedida y por lo tanto un nuevo encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poder evita el reencuentro con el amante y así conseguir la renovación de la relación. Pero también  impide la posibilidad de estrechar lazos con otra persona, porque es imprescindible cerrar las cosas pendientes con quien se estuvo antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, existe el riesgo benéfico: que al desencantarse se encanten aún más de lo que estaban antes al descubrir nuevas cosas en el otro, produciéndose así una renovación del vínculo amoroso anterior. El amor lo exige: sin libertad no es posible amar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-9067025723057683916?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/9067025723057683916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=9067025723057683916' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/9067025723057683916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/9067025723057683916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2009/03/el-amor-no-correspondido.html' title='EL AMOR NO CORRESPONDIDO'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-2724863566733340695</id><published>2009-01-14T15:14:00.000-08:00</published><updated>2009-01-14T15:17:03.389-08:00</updated><title type='text'>Amor y cambio</title><content type='html'>Cuando Heráclito planteó que no podemos bañarnos dos veces en el mismo río,  rompió la organización de la realidad en nuestro cerebro, el cual está acostumbrado a detener los procesos: nos obligaba a ver el río como una fotografía. El cerebro nos engaña y nos fuerza a caer en sus trampas, es un órgano que nos predispone, por eso no tolera las modificaciones del entorno, si ocurren hace cosas para que no las apreciemos.&lt;br /&gt;Cuando una persona sufre una lesión cerebral que altera su percepción, podemos comprender la función que cumple aquella región lastimada cuando está intacta, es así que Paul Broca (1824-1880) definió a la tercera circunvolución frontal del hemisferio izquierdo como la zona del lenguaje. Hoy sabemos que los procesos neurológicos involucrados en la producción lingüística son mucho más complejos de lo que se pensaba el anatomista decimonónico. Lo que ocurre es que el cerebro humano se estudia a sí mismo y proyecta su forma de organizar la realidad. También lo podemos ver desde la óptica de Wittgenstein: el mundo no tiene lógica, la lógica está en nuestro cerebro&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Un ejemplo de cómo la neuropsicología nos ayuda a descubrir los trucos neuronales es la agnosia para el movimiento (akinetoagnosia), ocurre después de una lesión en la zona V5 de la región parietal, produce la incapacidad de ver la dinámica de las cosas, la persona percibe la acción como si estuviera constituida por fotografías independientes. Lo que significa que para percibir el movimiento, nuestro cerebro debe replicar el truco del cinematógrafo, hacer que una imagen se suceda rápidamente a la siguiente.&lt;br /&gt;En síntesis: nuestro cerebro está hecho para crear certidumbre, no tolera el caos, todo debe ordenarse, mejor si se establece en secuencias causales&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;. En el fascinante libro: “Kant y el ornitorrinco”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;, Umberto Eco incursionó en las paradojas del conocimiento a partir de la broma de Dios al crear a ese animalito antipático para el cerebro: el ornitorrinco. ¿Qué es?, ¿un ave porque pone huevos y tiene patas palmípedas?, ¿un anfibio porque vive en el agua y la tierra?, ¿un mamífero porque sus crías maman de las tetillas de su madre? Al final los cerebros de los zoólogos concluyeron: ¡mamífero! Bueno, al bichito no le importa a qué clase zoológica pertenece y sigue nadando en las aguas de los ríos australianos.&lt;br /&gt;Explique a un niño que Plutón dejó de ser un planeta porque 2500 científicos lo decidieron el 2006&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt; y si pregunta por qué, manifiéstele que es muy pequeño para entender.&lt;br /&gt;El cerebro no tolera la irracionalidad, enloquece ante el desorden.&lt;br /&gt;Por su parte, el amor se constituye en el daimon que revolotea alrededor de Dionisos para enfadar a Febo y a los demás dioses de la racionalidad. El cerebro intenta reducir al amor a uno de sus constituyentes básicos: el deseo, porque sí comprende su función: la reproducción. No entiende que la persona continúe relacionándose con su pareja a pesar de que ya no existe la presencia de feniletilamina que ordena la cópula.&lt;br /&gt;El amor es irreverente con la biología, el cerebro intenta darle sentido: ¿es depresión?, ¿es obsesión?, ¿es adicción? Los amantes son víctimas de la desenfrenada búsqueda de estabilidad orgánica, algunos son abatidos por ella: están los que creen que ya no aman porque no desean, están los que tienen miedo a la pérdida y se vuelven posesivos&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;El cambio es lo contrario a la persistencia, es hacer algo distinto y no más de lo mismo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;, es ser capaz de decidir no importando las circunstancias. Somos esclavos de un órgano conservador, lo fácil es rendirnos a sus pies, mejor dicho a sus axones y negar nuestra libertad a pesar de los mandatos genéticos.&lt;br /&gt;Cuando alguien nos dice que nos ama y reconoce en nosotros aspectos que desconocíamos, nuestro cerebro se ve en la obligación de revisar sus esquemas cognitivos, ¡otro cerebro está pretendiendo corregirlo! El cerebro se esfuerza para crear la ilusión de un yo inconmovible y perfecto&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;, nuestra autoimagen y autoestima se establece gracias a las disonancias cognitivas que se crean entre el esquema yoico del cerebro y las experiencias del sujeto. En fin… el cerebro sabe con certeza, el amor pone en duda sus construcciones.&lt;br /&gt;Las personas que rodean a los amantes les dicen que los notan cambiados, no son los mismos, sus cerebros están confundidos, no soportan la nueva imagen; pero los enamorados están tan embadurnados de oxitocina, feniletilamina y testosterona&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt; que las neuronas no tienen espacio para modificar su estructura química.&lt;br /&gt;Al amar cambiamos para conquistar al otro, modificamos esquemas rígidos sobre el mundo y sobre nosotros mismos sin más argumento persuasivo que la necesidad de agradar. Nos involucramos en el mundo del otro, y al hacerlo asumimos nuevas actitudes y aprendemos nuevos comportamientos que pueden convertirse en parte de nuestro repertorio conductual. Cuando la intensidad del deseo es grande o cuando el afecto se convierte en pasión, la persona puede cambiar sus valores, transformar sus creencias e inclusive darle un nuevo sentido a su vida.&lt;br /&gt;He visto varias parejas que consolidaron su relación en un matrimonio a pesar de que antes de conocerse no coincidían en valores religiosos ni morales. Por ejemplo, Juana&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;*&lt;/a&gt;, una mujer casada de treinta y tantos años, asiste por primera vez a la consulta psicológica porque estaba deprimida después de haber descubierto que su esposo sostenía una relación extramarital. En las sesiones individuales y en las conyugales, Juana expresó una postura moral rígida en relación al adulterio y manifestó actitudes puritanas hacia la sexualidad. Después de la terapia de pareja, Juana y su esposo decidieron continuar juntos a pesar de tener creencias distintas en relación a la vida conyugal.&lt;br /&gt;Pasaron tres años y Juana volvió a buscar ayuda psicológica porque había iniciado una relación extraconyugal con una persona diez años menor que ella con quien mantenía relaciones sexuales sadomasoquistas y estaba pensando divorciarse. Juana había cambiado su moral, la actual no tenía nada que ver con  los discursos acerca de la sexualidad puritana ni sobre sus ideas sobre la fidelidad matrimonial que vertió años antes, reconoció el cambio de su filosofía y lo atribuyo simplemente ¡a que se había enamorado!&lt;br /&gt;El amor se implanta como una entropía que ocasiona una hecatombe en el sistema de creencias de los amantes; por ello, tanto el sistema nervioso como el cognitivo se esfuerzan para dar sentido a lo que no tiene sentido. Los reguladores externos no funcionan, los amantes están sordos ante las argumentaciones de los que preocupados observan los cambios en la persona; tampoco los controles internos son efectivos, el amante ignora sus propias consideraciones racionales acerca de su relación irracional.&lt;br /&gt;Francesco Alberoni ha denominado a la etapa del enamoramiento como un “estado naciente de un movimiento colectivo de dos”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[9]&lt;/a&gt;. Es naciente porque se presenta como una novedad en la experiencia del individuo, tanto a nivel orgánico como psicológico; es un movimiento colectivo porque se produce una revolución en los sistemas individuales y sociales de los amantes. Por eso es coherente la consideración que Wilhelm Reich hacía en relación al orgasmo: ¡al capitalismo no le conviene!&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[10]&lt;/a&gt; El amor cuestiona lo establecido, de ahí que el fundamentalismo es el peor enemigo del amor y del deseo, por ello Mencken definió al puritanismo como “el miedo obsesionante de que alguien, en algún lugar, pueda ser feliz”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[11]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Las religiones han intentado otorgarle reglas al amor, prohibiendo esto o aquello, han convertido en pecado lo que ocasiona placer, ¡condenaron al amor en nombre del amor!&lt;br /&gt;Ni a la política ni a la religión les conviene la existencia de los amantes, porque ellos siempre cuestionaran al Estado y a Dios. El amor es gratuito, furtivo y naturalmente creativo. Nada importa más que el amado cuando se está con él, el mundo se reduce a dos enredando sus cuerpos y almas, mirándose para descubrirse, hablando en silencio para decirse, tocándose para cerciorarse de que no el otro existe en las propias sensaciones. Abandonamos nuestro yo y todo lo qué él arrastra consigo: las fútiles pertenencias del mundo. El cerebro cansado se rinde ante la evidencia, inhibe sus funciones corticales para dar permiso a las zonas subcorticales, dejamos de pensar mientras nos inundamos de sentimientos. Al despertar no seremos los mismos, aunque volvamos a la cotidianeidad, habremos cambiado, traeremos en nosotros los vestigios de la experiencia con el ser amado, y cuando volvamos a encontrarlo será otro para volver a comenzar una y otra vez en  el encuentro infinito de dos almas que sólo saben que existen en las miradas silenciosas del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Wittgenstein, L.  1922/1997  Tractatus Logico-Philosophicus. Madrid: Alianza.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Punset, E. 2006  El alma está en el cerebro. Madrid: Punto de lectura.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Eco, U. 1999 Kant y el ornitorrinco. Barcelona: Lumen&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Página electrónica oficial de la NASA: &lt;a href="http://www.nasa.gov/worldbook/pluto_worldbook.html"&gt;http://www.nasa.gov/worldbook/pluto_worldbook.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Para mayor información sobre las formas de amar en casos de trastornos de personalidad revisar: Pinto, B. 2005 Porque no sé amarte de otra manera. Estructura individual, conyugal y familiar de los trastornos de personalidad. La Paz: Universidad Católica Boliviana “San Pablo”&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Watzlawick, P., Weakland, J., Fisch, R.  1986   Cambio. Barcelona: Herder.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Gazzaniga, M.  1998  El pasado de la mente. Barcelona: Andrés Bello&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Fisher, H.  2007  Anatomía del amor. Historia natural de la monogamia, el adulterio y el divorcio. Barcelona: Anagrama.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;*&lt;/a&gt; Tanto el nombre como algunos datos son ficticios, con la finalidad de proteger la confidencialidad en la que se obtuvo la información.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[9]&lt;/a&gt; Alberoni, F.  2005  Enamoramiento y amor. Barcelona: Gedisa.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[10]&lt;/a&gt; Reich, W.  1977 La función del orgasmo. Buenos Aires: Paidós.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[11]&lt;/a&gt; Mencken, H.L.  Citado en: http://www.sindioses.org/frasesracionalistas.html&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-2724863566733340695?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/2724863566733340695/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=2724863566733340695' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/2724863566733340695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/2724863566733340695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2009/01/amor-y-cambio.html' title='Amor y cambio'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-8562015933707826111</id><published>2008-07-16T09:52:00.001-07:00</published><updated>2008-07-16T09:53:42.932-07:00</updated><title type='text'>Colusión conyugal y desvinculación familiar.</title><content type='html'>El concepto de colusión fue acuñado por Jürg Willi para referirse al “inconsciente común” en la relación conyugal&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;. Según este autor, la colusión es la presencia de un juego de pareja donde los conflictos se repiten constantemente en una sucesión relacional de acercamiento y alejamiento. La pareja no soporta la intimidad pero tampoco soporta la separación, de ahí que cuando se encuentran cercanos el uno del otro se sienten asfixiados y se alejan; cuando están lejos no toleran la soledad y vuelven a buscarse.&lt;br /&gt;La colusión se establece como un reclamo de afectos infantiles entre ambos cónyuges, lo que conlleva a una irreal construcción de la imagen del otro, puesto que la misma es un constructo personal&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; que toma como referencia a las experiencias de la infancia.&lt;br /&gt;El amor sólo se puede constituir cuando se abandonan tales expectativas y se reconoce al otro como un legítimo otro en la convivencia&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;. Forjarse expectativas imposibles de ser satisfechas por la pareja determina un vínculo patológico capaz de destruir la vida de cada uno de los cónyuges en lugar de la construcción amorosa del “nosotros”.&lt;br /&gt;La teoría del apego adulto&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt; señala que el estilo de apego durante la infancia influirá en la relación conyugal adulta, debido a que se activan las carencias y excesos recibidos de los cuidadores. El apego por lo tanto, es otro elemento que se debe tomar en cuenta para la comprensión de la patología conyugal, pues permite relacionar los afectos insatisfechos con las demandas hacia la pareja.&lt;br /&gt;En la colusión el triángulo del amor siempre será incompleto. El amor pleno se constituye por la presencia de los tres elementos identificados por Sternberg&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;: intimidad, pasión y compromiso. La pareja colisionada evitará alguno de los componentes del amor y exacerbará otro, por ejemplo en la estructura de personalidad histérica, la persona enfatiza la búsqueda de la intimidad a través de la manifestación exagerada de la pasión evitando el compromiso; en el caso del trastorno de personalidad dependiente, la persona rechaza la pasión y exacerba la intimidad a la par que exige el compromiso.&lt;br /&gt;Los padres colusionados como pareja triangulan a sus hijos; ante la tensión en la díada se producen emociones intensas en la familia, las cuales producen un triángulo relacional estabilizador&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;. Por lo tanto, donde existe un hijo triangulado existirán unos padres colusionados en su relación conyugal.&lt;br /&gt;La importancia de la emancipación juvenil es analizada con detenimiento por Haley, quien destaca la importancia de la misma en la configuración de psicopatologías&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;. Para este autor, el momento más difícil del ciclo vital familiar se produce durante la adolescencia debido a que los hijos deberán dejar el hogar de sus padres. Cuando un hijo se encuentra triangulado, la emancipación será difícil e inclusive imposible.&lt;br /&gt;La emancipación es el proceso por el cual el joven se hace independiente económicamente de sus padres. Sin embargo, según Cancrini y La Rosa&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;, la emancipación es secundaria a la desvinculación.&lt;br /&gt;La desvinculación implica un proceso de independencia afectiva hacia la familia de origen, es decir, la persona deja de hacer sus cosas para satisfacer las expectativas familiares. Durante la desvinculación se generan cuestionamientos a los mitos familiares, confrontación a las expectativas de los padres y el estado naciente del amor.&lt;br /&gt;Alberoni es quien mejor define al enamoramiento: “es el estado naciente de un movimiento colectivo de dos”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;. Es un estado naciente, porque se instaura como una novedad biológica y cognitiva en los amantes, al mismo tiempo se constituye en un movimiento colectivo, porque es revolucionaria cuando cuestiona los afectos recibidos en el seno familiar, además de poner en tela de juicio las expectativas de los padres al cotejarlas con las expectaciones del enamorado.&lt;br /&gt;La desvinculación en una familia estructurada a partir de una triangulación a veces sólo es posible si se presenta un intenso enamoramiento que produzca niveles de entropía incapaces de ser reducidos por la regulación del sistema conyugal, no quedando otra alternativa que permitir la salida del elemento homeostático.&lt;br /&gt;Son frecuentes las historias de amor escabrosas perpetradas por amantes que contravenían todas las normas de la familia, por ejemplo la novela de Shakespeare: “Romeo y Julieta”. Lo lamentable de esas historias románticas es que suelen acabar con la muerte de uno o ambos amantes. En la vida real, una vez que el intruso cumple la función de “salvar” a la persona triangulada, la relación conyugal deja de tener sentido, por lo que en la mayoría de los casos esos matrimonios se quiebran, y en no son pocas las personas que vuelven al triángulo.&lt;br /&gt;Es posible afirmar que la colusión es una relación entre dos personas que no lograron desvincularse de sus familias de origen. No es posible el amor si aún se sigue siendo hijo. El amor lo exige todo, es indispensable jugarse entero, por lo que no se puede establecer un vínculo amoroso entre dos personas incompletas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Para que no se produzca la colusión es indispensable dos seres humanos emancipados y desvinculados de sus familias de origen. La emancipación exige responsabilidad social y la desvinculación madurez afectiva.&lt;br /&gt;La experiencia amorosa sólo es posible entre dos personas que asumen su soledad y que no imponen expectativas infantiles hacia su pareja. Asumir la soledad significa entender que es imposible la felicidad otorgada por el otro; amar no es necesitar del otro, menos obligar a que el otro ame como se espera ser amado. El amor va de la mano con la libertad, un amor que posee no es amor, es odio, porque odiar es obligar a que el otro ame como uno desea ser amado.&lt;br /&gt;La imposición de expectativas infantiles es creer que el otro debe ajustarse a los requerimientos afectivos personales, en lugar de aceptar incondicionalmente la forma de ser del otro.&lt;br /&gt;Aquellas cosas que impiden la convivencia deben negociarse con racionalidad, algunas se podrán resolver, otras se podrán tolerar. La reciprocidad obliga a que si uno cede el otro también lo haga, la escalada simétrica del amor permite el crecimiento individual; mientras que la lucha de poder ocasiona la escalada simétrica de la violencia.&lt;br /&gt;El terapeuta de parejas debe considerar la posibilidad de trabajar primero en los vínculos afectivos irresueltos con la familia de origen en ambos o en uno de los cónyuges. Algunas veces convendrá intervenir en una terapia familiar para ayudar al cónyuge inmaduro a desvincularse de su familia, en otras, bastará con la reflexión durante las sesiones conyugales para que ambos amantes sean capaces de mirarse a los ojos en vez de mostrar sus espaldas mientras contemplan angustiados la colusión de sus padres.&lt;br /&gt;Únicamente cuando la pareja es capaz de decir adiós a su familia de origen podrá dejar de mirar a su pareja para comenzar a mirar en la misma dirección para construir al fin un “nosotros”, además podrá retornar a la casa de sus padres para cuidarlos en la vejez o acercarse a ellos para sentirse protegidos sin deuda alguna, libre de culpa y rencores.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Willi, J. (1993) La pareja humana: relación y conflicto. Madrid: Morata.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Botella, L., y Feixas, G. (1998). La teoría de los constructos personales: Aplicaciones a la práctica psicológica. Barcelona: Laertes.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Maturana, H. (1995) Emociones y lenguaje en educación y política. Santiago: Dolmen&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Mikulincer, M. Goodman, G. (2007) Dynamics of romantic love. Nueva York: The Guilford Press.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Sternberg, R. (1989) El triángulo del amor. Barcelona: Paidós.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Guerin, Ph., Fogarty, L., Gilbert, J. (2000) Triángulos relacionales. Buenos Aires: Amorrortu.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Haley, J. (2003) Trastornos de la emancipación juvenil y terapia familiar. Buenos Aires: Amorrortu.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Cancrini, L., La Rosa, C. (1996) La caja de Pandora. Maual de psiquiatría y psicopatología. Barcelona: Paidós.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Alberoni F. (2005) Enamoramiento y amor. Buenos Aires: Gedisa. Pág. 9.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Gikovate, F. (1996) Uma nova visao do amor. Sao Paulo: Editores associados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-8562015933707826111?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/8562015933707826111/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=8562015933707826111' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/8562015933707826111'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/8562015933707826111'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2008/07/colusin-y-desvinculacin-familiar.html' title='Colusión conyugal y desvinculación familiar.'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-5650840939869086674</id><published>2008-07-08T05:55:00.000-07:00</published><updated>2008-07-08T05:56:51.588-07:00</updated><title type='text'>Novedad</title><content type='html'>Algunos de los artículos que publiqué en Presencia Juvenil están siendo presentados en Educa Bolivia: puedes ingresar a: &lt;a href="http://www.educabolivia.bo/Portal.Base/Web/VerContenido.aspx?GUID=ad1a70d3-12f1-4831-a9ff-bf90d27a6e48&amp;amp;ID=139824"&gt;http://www.educabolivia.bo/Portal.Base/Web/VerContenido.aspx?GUID=ad1a70d3-12f1-4831-a9ff-bf90d27a6e48&amp;amp;ID=139824&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-5650840939869086674?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/5650840939869086674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=5650840939869086674' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/5650840939869086674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/5650840939869086674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2008/07/novedad.html' title='Novedad'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-3534464244968682440</id><published>2008-06-04T05:41:00.000-07:00</published><updated>2008-06-04T05:42:38.412-07:00</updated><title type='text'>Los juegos del amor: La infidelidad venérea</title><content type='html'>La infidelidad conyugal implica el establecimiento de una relación afectiva escondida del cónyuge. Este vínculo secreto se establece con alguien o algo a expensas del vínculo amoroso. Por ejemplo: con miembros de la familia de origen, con amigos, con algún vicio, con el trabajo, etc. Por lo tanto, dos son las condiciones para definir la infidelidad en general: un vínculo afectivo externo a la relación y el secreto.&lt;br /&gt;Por su parte, la infidelidad conyugal denominada “adulterio” se refiere a un vínculo amoroso afectivo y/o sexual con una persona externa a la relación conyugal “oficial”. Para diferenciarla de la infidelidad general, planteo el término “infidelidad venérea” asociado a Venus, la diosa romana del amor y famosa por su tendencia a ser la amante de los dioses.&lt;br /&gt;Es interesante señalar que Kinsey en 1953&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; mencionaba que el 26% de las esposas estadounidenses con 40 años o más eran infieles a sus esposos; alrededor 75% de los esposos manifestaron  deseos ocasionales de tener una relación extramarital&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;. Hunt en 1974 estableció que el 41 % de los esposos estadounidenses admitían haber incurrido en coitos extramaritales&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Hoy en día las estadísticas de la infidelidad venérea se han modificado, por ejemplo: el 2005 en la China el 60 % de los esposos aceptan haber sido infieles a sus esposas, y 41% de las esposas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;; el 2001 en Estados Unidos se estimaba que el 60% de los esposos eran infieles a sus esposas, mientras ellas alcanzaban el 40%&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;. En el libro: “Descobrimento Sexual do Brasil: para Curiosos e Estudiosos” de Carmita Abdo, se menciona que la infidelidad es un asunto que varía en cada estado brasileño: en Rio Grande Do Sul el 60% de los varones ha sido infiel en algún momento de su matrimonio y 32% de las mujeres. En el otro extremo está el Estado de Paraná con el 43% de los varones y el 19% de las mujeres&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;. En la encuesta del 2003 acerca de la infidelidad en Buenos Aires, el Centro de Estudios para la Opinión Pública (CEOP) encontró que el 30% de las esposas porteñas admitían haberles sido infieles a sus esposos, mientras que el 70% de los varones consideraban que las mujeres son más infieles en esta época que en anteriores&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;No conozco datos acerca de la incidencia de la infidelidad en Bolivia, sin embargo, en mi práctica de psicoterapia de pareja, de cada cuatro parejas que buscan ayuda profesional, una lo hace debido a una experiencia de infidelidad venérea.&lt;br /&gt;¿Por qué se produce la infidelidad venérea? Los etólogos consideran que la monogamia no es una condición natural de la especie humana, sino que se ha generado como consecuencia del establecimiento de la propiedad privada: el varón debe asegurarse de la continuidad de sus genes, por lo que sería indispensable la dispersión de su semen en muchas mujeres. Por su parte, las mujeres preferirán hombres que ofrezcan beneficios a la continuidad de la especie, de tal modo que reemplazarían a sus parejas débiles por otras más fuertes&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Sin la presencia del amor no sería necesaria la fidelidad. El amor es una construcción social mientras que el deseo es biológico; el primero responde a un contrato conciente, el segundo es determinación genética que no requiere de una puesta en común. El deseo es ciego, obedecerá a los impulsos reproductivos independientemente a la moral imperante.&lt;br /&gt;Por lo tanto, es posible plantear la siguiente hipótesis: si el deseo es una condición biológica, entonces debe ser reprimido para favorecer el vínculo amoroso socialmente establecido.&lt;br /&gt;La palabra fidelidad proviene del latín “fideres” [confianza]. La confianza es la base fundamental del amor, el amante considera que a partir del contrato de lealtad establecido con su pareja, ninguno de los dos definirá otro vínculo amoroso. Definir un vínculo amoroso con otra persona a espaldas de la pareja, requiere necesariamente la ruptura de la confianza y la contravención del contrato conyugal, por lo que la relación ha sido ofendida ocasionando mucha dificultad para la reparación.&lt;br /&gt;Si admitimos que los seres humanos nos hemos constituido en seres “degenerados” en relación a nuestros genes&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;, no es suficiente la explicación etológica del deseo para comprender el motivo de la infidelidad sexual. Por ello los activadores del comportamiento infiel se deben buscar en los vínculos sociales del infiel.&lt;br /&gt;Muchas personas adúlteras sostienen que su comportamiento fue consecuencia de la insatisfacción marital en la que se encontraban; sin embargo si bien es posible determinar una  relación significativa entre satisfacción marital e infidelidad&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;, no necesariamente las parejas insatisfechas generan comportamientos adúlteros y tampoco es el principal motivo para la disolución matrimonial&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Las personas son responsables de sus decisiones, salvo que sean obligadas a optar por una alternativa bajo amenaza de muerte. ¡No es el caso de la infidelidad venérea! La infidelidad venérea es una solución emocional a problemas emocionales del infiel&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¿Cuáles son los motivos por los que una persona decide romper el contrato de lealtad conyugal? En mi práctica clínica he podido identificar siete motivos fundamentales: depresión, inmadurez, venganza, crisis del ciclo vital familiar, insatisfacción marital y enamoramiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primer motivo: Depresión.&lt;br /&gt;Segundo motivo: Estrés laboral.&lt;br /&gt;Tercer motivo: Inmadurez.&lt;br /&gt;Cuarto motivo: Venganza.&lt;br /&gt;Quinto motivo: Crisis del ciclo vital familiar.&lt;br /&gt;Sexto motivo: Insatisfacción marital.&lt;br /&gt;Séptimo motivo: Enamoramiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La depresión: manifestada como respuesta a una pérdida, usualmente la muerte de algún ser querido o un cambio abrupto en el estilo de vida, por ejemplo la supresión de un trabajo. Ante la pérdida, la persona se siente abrumada pero evita compartir su dolor con la persona que ama, partiendo de la idea irracional de que no se debe lastimar al otro con el sufrimiento que uno porta. Por lo tanto, prefiere compartirlo con otra persona que es capaz de consolar, ocasionándose la confusión del consuelo con el enamoramiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estrés laboral: varios estudios han demostrado que la probabilidad de infidelidad sexual se incrementa en los entornos laborales más estresantes&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt;. La mayor parte de los infieles establecen el vínculo extra conyugal con personas del entorno laboral, quizás por que comparten los mismos intereses y preocupaciones. La relación entre disminución del estrés y actividad sexual es alta&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;[14]&lt;/a&gt;; por lo tanto, ocurre lo mismo que en la depresión: se confunden emociones, en el primer caso el consuelo con el amor, en este: el deseo sexual con el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmadurez: aquellas personas que tuvieron pocas experiencias sexuales con otras personas antes del matrimonio, tienen mayores probabilidades de ser infieles durante su relación conyugal&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn15" name="_ftnref15"&gt;[15]&lt;/a&gt;. La inmadurez se relaciona con el salto de etapas en la vida, por ejemplo: el adolescente que se dedicó plenamente a los estudios en vez de aprender a conquistar y entrablar relaciones amorosas. Una persona inmadura buscará llenar los vacíos dejados en su pasado, sobre todo cuando reconoce que se encuentra en la madurez y que no puede recuperar su juventud, por ello, puede buscar experiencias sexuales y/o románticas con personas más jóvenes. También se da el caso de adultos que prefieren no crecer y se mantienen en una especie de pubertad eterna&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn16" name="_ftnref16"&gt;[16]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La venganza: ocurre en aquellos matrimonios en los que se suscita un desequilibrio debido a que uno de los cónyuges se siente agredido por el otro. En vez de entablarse un diálogo para la reparación del daño, el miembro de la pareja que se considera injuriado, decide vengarse a través del establecimiento de un vínculo amoroso extramarital&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn17" name="_ftnref17"&gt;[17]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crisis del ciclo vital familiar: todas las familias desarrollan crisis durante los cambios del ciclo vital familiar. Los dos momentos que incrementan la probabilidad de infidelidad son: la emancipación juvenil y el nacimiento de los hijos&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn18" name="_ftnref18"&gt;[18]&lt;/a&gt;. La emancipación de los hijos jóvenes puede producir un estado de depresión que coincide también con la posibilidad de infidelidad. Otra etapa del ciclo vital familiar que incrementa la posibilidad de infidelidad en los esposos es el nacimiento de los hijos que acarrea la sensación de abandono debido a que la mujer se concentra más en el bebé que en su relación amorosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insatisfacción marital: algunas personas prefieren no afrontar los problemas de su relación conyugal, prefieren evitarlos a través de un envolvimiento amoroso extra conyugal&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn19" name="_ftnref19"&gt;[19]&lt;/a&gt;. En los varones la insatisfacción sexual o la inseguridad del rendimiento sexual es el motivo más frecuente que da lugar al romance pasional fuera del matrimonio; mientras que la insatisfacción afectiva lo es en el caso de las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enamoramiento: puede ocurrir que la infidelidad sea simplemente consecuencia de un enamoramiento. Es como haber encontrado al “amor de la vida” a pesar de que no exista conflicto personal o marital. Por lo general, si se da el caso, el vínculo amoroso extramarital se formaliza después de romper el vínculo matrimonial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de estas consideraciones teóricas, queda claro que antes de intervenir en  terapia de pareja o en asesoramiento psicológico de los cónyuges ante la presencia de una infidelidad venérea, es necesario revisar los motivos personales del infiel, evitando culpabilizar a la pareja por una decisión que recae exclusivamente en la persona desleal. La reparación de la relación dependerá de las características de la infidelidad y de la capacidad de perdón que posea el cónyuge. Sin embargo, es posible predecir mayores dificultades de reconstrucción del vínculo amoroso en la infidelidad por venganza y por enamoramiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Kinsey, A.C., Pomeroy, W., Martin, C.  (1953) Sexual behavior in the human female. Philadelphia: Saunders. &lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Kinsey, A.C., Pomeroy, W., Martin, C.  (1948) Sexual behavior in the human male. Philadelphia: Saunders. &lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Hunt, M. (1974) Sexual behavior in the seventies. Chicago: Play-boy Press.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Zambrana, M. (2005) Noticias EFE, 15/11/2005.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Gordon, D. (2001) High infidelity. En: Newsweek. Julio&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Abdo, C.  (2004) Descobrimento Sexual do Brasil: para Curiosos e Estudiosos. Sao Paulo: Summus.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Centro de Estudios para la Opinión Pública (CEOP) (2000). Informe sobre encuesta de infidelidad en Buenos Aires. Disponible en: http://www.avizora.com/publicaciones/sexualidad_humana/textos/0060_infidelidad_femenina_en_alza.htm&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Buss, D.  (1996) La evolución del deseo. Madrid: Alianza editorial.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Barylko, J.  (2003) Reflexiones filosóficas. Los múltiples caminos hacia la verdad. Buenos Aires: El Ateneo.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Buss, D., Shackelford, T.  (1997) Susceptibility to Infidelity in the First Year of Marriage. En: Journal of research in Personality. Vol. 31. Nº 2, págs. 193-221.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; Previti, D., Amato, P.  (2004)  Is Infidelity a Cause or a Consequence of Poor Marital Quality? En: Journal of Social and Personal Relationships, Vol. 21, Nº 2, págs. 217-230&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Pinto, B.  (2006) Terapia para resolver problemas y terapia narrativa aplicadas al trastorno límite de la personalidad. Trabajo de grado para el ingreso a la Maestría en Psicología de la Salud. La Paz: Universidad Católica Boliviana (No publicada).&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;[13]&lt;/a&gt; Por ejemplo:  Charvoz, L., Bradbury, Th, Bertoni, A., Lafrate, R., Giuliani, Ch., Ranse, R., Behling, J.  (2007) The role of stress in divorce: A three-nation retrospective study. En: Journal of Social and Personal Relationships. Vol. 24, Nº 5; págs. 708-728.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref14" name="_ftn14"&gt;[14]&lt;/a&gt; &lt;a name="BIB36"&gt;Herbert J (1996): Sexuality, stress and the chemical architecture of the brain. En: Annu Rev Sex Res Vol. 7: págs. 1-43&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref15" name="_ftn15"&gt;[15]&lt;/a&gt; Atkins, D., Baucum, D., Jacobson, N.  (2001) Understanding infidelity: Correlates in a national random sample. En: Journal of Family Psychology. Vol 15, Nº 4; págs. 735-749&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref16" name="_ftn16"&gt;[16]&lt;/a&gt; Kiley, D.  (1983) The Peter Pan Syndrome: Men Who Have Never Grown Up. Nueva York: Dodd Mead.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref17" name="_ftn17"&gt;[17]&lt;/a&gt; Care, S. (2007) El síndrome Bovary: infieles e infelices. Sevilla: Algaida.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref18" name="_ftn18"&gt;[18]&lt;/a&gt; Eisenberg, F.  (1999) La infidelidad a lo largo del ciclo vital de la pareja. En: Proyecciones, Publicación electrónica de la división de Administración y Ciencias Sociales de la Rectoría Zona Sur. Vol. 1 Nº 2. Disponible en: http://www.cem.itesm.mx/dacs/publicaciones/proy/n2/inv_infidelid2.html&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref19" name="_ftn19"&gt;[19]&lt;/a&gt; Previti, D., Amato, P.  (ob.cit.)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-3534464244968682440?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/3534464244968682440/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=3534464244968682440' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/3534464244968682440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/3534464244968682440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2008/06/los-juegos-del-amor-la-infidelidad.html' title='Los juegos del amor: La infidelidad venérea'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-2224620743883475178</id><published>2008-02-26T04:09:00.000-08:00</published><updated>2008-02-26T05:26:52.826-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terapia de pareja'/><title type='text'>Los juegos del amor: La ruptura amorosa.</title><content type='html'>&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Cuando uno de los dos miembros de la pareja no reconoce en el otro a la persona que puede amar, entonces se rompe la relación. Raras veces ocurre que ambos componentes estén de acuerdo con el fin de la historia; por lo general, uno se queda amando mientras el otro se va.&lt;br /&gt;La ruptura amorosa debe considerarse como un  proceso de duelo similar a cualquier otro; pues se trata de una pérdida. El duelo en este caso se circunscribe en la categoría de las pérdidas ambiguas (Boss 2001), en el sentido que el objeto querido aún está presente aunque ya no es el mismo, como ocurre en el caso de pacientes terminales, con Alzheimer, psicosis y otros. La familia entra en una depresión incomprensible, puesto que la persona amada aún está con vida pero ha dejado de ser lo que era.&lt;br /&gt;La ruptura amorosa también coincide con el duelo sin objeto, situación que se produce cuando fallece alguien y no se puede recuperar el cadáver, o en los casos de desaparecidos; los dolientes no pueden cerrar el proceso del duelo debido a que no tienen un objeto del cual despedirse.&lt;br /&gt;Amar habiendo dejado de ser amado es uno de los sufrimientos humanos más dolorosos, porque se vive la experiencia como una pérdida ambigua y un duelo sin objeto. La desesperación hace presa del amante, nada lo puede reconfortar, nadie lo puede comprender, porque la única persona que entendería el dolor es justamente la persona que ha producido el sufrimiento.&lt;br /&gt;La ruptura puede producirse lentamente mientras la pareja continua estando junta, ya sea durante el noviazgo o en la convivencia. El amante se percata del distanciamiento, se esfuerza por renovar la relación y aún guarda la esperanza de que el otro se acerque. “Ya no es lo mismo”, el otro ha cambiado. Tarde o temprano quien ha dejado de amar pedirá un tiempo, se alejará en silencio o planteará el punto final de la relación.&lt;br /&gt;Cuando este tipo de ruptura se produce dentro del matrimonio con hijos, es común que la pareja continúe junta aunque sin amor, estableciendo un compromiso de esposos y padres, el mismo que puede inclusive ser funcional. Son los divorcios emocionales sin quiebre de la relación. El matrimonio se configura como el crisol de la depresión, donde uno ha dejado de amar hace mucho tiempo y el otro niega el desamor.&lt;br /&gt;La ruptura es más dolorosa cuando se produce inesperadamente, muchas veces la persona que ama está viviendo con intensidad la relación, cuando el otro plantea la ruptura. Esa experiencia la he denominado “colisión” (Pinto 2005a), debido a que el amante se siente como si hubiera tenido un choque con la realidad.&lt;br /&gt;La ruptura amorosa pone a prueba la madurez emocional del doliente. Las personas que recibieron apego seguro durante su infancia tienen más probabilidades de soportar las pérdidas (Mikulincer 2006). Viven la pérdida siguiendo las etapas normales del duelo: insensibilidad, anhelo, desesperación y aceptación (Parkes en: Worden 1997).&lt;br /&gt;La insoportable sensación de vacío que conlleva la pérdida amorosa es más intensa en la persona simbiotizada, cuando la pareja lo es todo y en las colisionadas, cuando se espera que el otro llene las necesidades infantiles no resueltas (Ver Pinto 2005b).&lt;br /&gt;El dejar ir es insoportable cuando se vive la experiencia de un falso amor, cuando se ha establecido un vínculo de dependencia. Cuando se ama plenamente se deja marchar porque el amor exige la felicidad del otro sobre todas las cosas, y si uno no es parte de esa felicidad, entonces por la misma fuerza del amor se acepta el derecho que el otro tiene de no amarme.&lt;br /&gt;Las personas inmaduras manipularán para impedir la ruptura a través de dos recursos: auto destruirse, o la destrucción del otro. La personalidades limítrofes son capaces de usar ambas: amenazarán con suicidarse, se auto mutilarán o amenazarán de muerte al cónyuge o a quienes imaginan responsables por la ruptura; todo ello con la esperanza de provocar sentimientos de culpa que obliguen al retorno. Las personalidades dependientes recurrirán a la depresión o al consumo de alcohol. Las personalidades narcisistas enmascararán su depresión con relaciones amorosas intempestivas. Las histéricas se refugiarán en síntomas psicosomáticos. Las obsesivas tratarán de encontrarle lógica a la pérdida concluyendo en racionalizaciones acrobáticas que definitivamente ellas son las responsables.&lt;br /&gt;La ruptura amorosa demuestra que el amor es un proceso de construcción conjunta entre dos extraños. En el ínterin de la construcción los extraños se irán conociendo a través de permanentes des enmascaramientos. La convivencia obliga a tolerar y negociar cotidianamente, el amor establece la legitimación del otro sin condiciones y sin expectativas: a mayor madurez personal mayor es la aceptación de la libertad de quien amo.&lt;br /&gt;Amar requiere del reconocimiento de la libertad del amor de quien amo, si quiere me ama, si quiere deja de amarme. El sentido de mi amor no es ser amado, sino amar aunque existe desde el inicio del vínculo la posibilidad de dejar de ser amado. Orfeo debió confiar en la presencia de Eurídice en vez de dudar, su desconfianza fue el final del amor.&lt;br /&gt;¿Cuál es la cura para la pérdida amorosa? Es vivir el proceso de duelo en soledad. Comprender que la esperanza y la depresión se turnarán para ocupar el vacío que dejó el amor, saber que a mayor intensidad del amor más tardará el dolor en abandonarnos. Se debe dar lugar a la tristeza y a la rabia, tristeza por las ilusiones desperdiciadas, por las alegrías que no volverán; rabia por el tiempo invertido, por la decepción. Es bueno dejarse abrigar por la soledad para poder sumergirse en el océano del sufrimiento. No es bueno buscar una nueva relación sin haber cerrado la herida. Es bueno buscar un amigo silencioso que permita el refugio sin consejos inútiles. Tarde o temprano el dolor pasará y seguiremos viviendo, como escribió Rainer María Rilke: Tenemos una cosa en común: yo sucedo en la soledad mía, y tú, tú sucediste…&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Referencias&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;§         Boss, P.  (2001)  La pérdida ambigua. Cómo aprender a vivir con un duelo no terminado. Barcelona: Gedisa.&lt;br /&gt;§         Mikulincer, M.  (2006)  Attachment, caregiving, an sex within romantic relationships. En: Mikulincer, M., Goodman, G.  (Editores)  (2006)  Dynamics of romantic love. Nueva York: The Guildford Press.&lt;br /&gt;§         Pinto, B.  (2005a) Porque no sé amarte de otra manera. Estructura individual, conyugal y familiar de los trastornos de personalidad. La Paz: Departamento de Psicología de la Universidad Católica Boliviana San Pablo.&lt;br /&gt;§         Pinto, B.  (2005b) Colisión, colusión y complementariedad en las relaciones conyugales. Disponible en: &lt;a href="http://www.ucb.edu.bo/Publicaciones/Ajayu/volumen%203.1/articulos/Artículo%20Pinto.pdf"&gt;http://www.ucb.edu.bo/Publicaciones/Ajayu/volumen%203.1/articulos/Artículo%20Pinto.pdf&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;§         Worden,J.W.  (1997)   El tratamiento del duelo: Asesoramiento psicológico y terapia. Barcelona: Paidós.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-2224620743883475178?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/2224620743883475178/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=2224620743883475178' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/2224620743883475178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/2224620743883475178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2008/02/los-juegos-del-amor-la-ruptura-amorosa.html' title='Los juegos del amor: La ruptura amorosa.'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-4108451841936681713</id><published>2008-01-29T12:54:00.000-08:00</published><updated>2008-01-29T12:55:56.828-08:00</updated><title type='text'>Amor casual: el "prende".</title><content type='html'>La “revolución sexual” se inicia con la publicación del libro “Conducta sexual del varón” de Alfred Kinsey en 1947, ocasionando un repentino cambio de actitudes hacia la sexualidad en los Estados Unidos y en Europa. Al finalizar la época franquista se produce la “liberación sexual” y el “destape” en España. El amor deja de asociarse con la sexualidad, ¡era posible amar sin sexo!, y  ¡tener sexo sin amor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El análisis de las cartas amorosas entre amantes brasileños de tres décadas diferentes llevado a cabo por Carpenedo y Koller&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;, muestra que antes de los ochenta, las parejas asociaban el amor con la sexualidad, eran tímidas en la expresión de sus intereses sexuales, el varón era quien tomaba la iniciativa seductora y consideraban que el enamoramiento necesariamente debería llevar al matrimonio. Después de los ochenta, el contenido de las cartas amorosas se modifica notablemente, la sexualidad está exenta de connotaciones románticas, varón y mujer toman la iniciativa indistintamente, ambos expresan de manera directa sus intereses sexuales y no se busca el compromiso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras los europeos y estadounidenses se ajustaban a la nueva moral sexual, en Latinoamérica, el Brasil se constituía en el país que con mayor facilidad asimilaría los cambios de actitudes hacia el comportamiento sexual. Durante la década de los ochenta aparece una nueva forma de establecer vínculos eróticos entre los jóvenes, el “ficar” [quedar]&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata de sexo casual [casual sex]&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;. En el “ficar” puede o no darse el coito, puesto que se trata de una forma de relacionarse placentera sin que amor y sexo vayan juntos; un joven brasileño lo define así: “Normalmente es un intercambio de besos y caricias durante un corto periodo de tiempo -una noche-, y después, no se vuelven a interesar el uno por el otro”. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los países sudamericanos de lengua castellana, el “ficar” es reemplazado por el “prende”. Probablemente el término se relacione con el “prenderse” de los jóvenes argentinos, en el sentido de “pasar a la acción”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;; otro probable origen es la expresión italiana mi prende, que tiene el sentido de “agarrarse”. Sea como fuere el término llega a Bolivia y rápidamente se generaliza entre los jóvenes en la década de los noventa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Prenderse” no se relaciona  con “agarrón”, palabra que se empleaba para referirse a una relación pasional sin compromiso ni intimidad, esencialmente sexual. “Prende” tiene el mismo significado que “ficar”. Se dice “prenderse” a la acción de establecer un “prende”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un “buen prende” se da cuando ambas personas coinciden en el juego sensual del encuentro amoroso casual. Sin embargo, no siempre es así, puede ocurrir que uno de los dos desee algo “serio” con el otro, si se da el caso, la relación está estropeada porque la moral juvenil dice: “no debes prenderte con aquella persona de la que esperas una relación seria”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra circunstancia inesperada del “prenderse” es que se produzca el enamoramiento durante el “prende”, en ese caso se hace referencia a un “prende jodido”, sobre todo si solamente uno de los dos protagonistas se siente involucrado afectivamente en la relación y el otro no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se habla del “prende fijo” para hacer alusión a aquella persona que por lo general está dispuesta a “prenderse” con uno, de tal manera que pueden ocurrir infinidad de “prendidas” entre ambos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “prende” cuando es preámbulo de una relación sexual, deja de ser “prende” y se convierte en “algo más”; término que permite comprender mejor que la connotación del “prenderse” implica placer sensual y no necesariamente relaciones genitales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “prenderse” se ha convertido en un instrumento de manipulación en las relaciones interpersonales. Por ejemplo, si una muchacha o un muchacho, desea estropear una relación amorosa, puede generar un “prende” con alguno de los miembros de la pareja, y posteriormente de manera directa o indirecta hacerle saber al otro de la falta de honorabilidad de su consorte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra manera de utilizar el “prende”, es saberlo aplicar con la destreza suficiente como para producir un “prende jodido” en el otro, ya sea para propiciar un vínculo amoroso en serio o para vengarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta forma de vinculación erótica entre los jóvenes, obliga a identificar con precisión el lenguaje no verbal para no caer en trampas o echar a perder la posibilidad de conquistar a una persona con la que se espera tener una relación amorosa seria. Los varones tienen más dificultades que las mujeres para decodificar las señales no verbales&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;, por lo que confunden más fácilmente que las mujeres las invitaciones a tener un “prende”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “prende” se sitúa en una moral ambigua, puesto que la mayoría de los muchachos y muchachas afirma haberse “prendido” alguna vez; al mismo tiempo que consideran un acto de infidelidad si su pareja estable lo hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También es importante resaltar que el “prenderse” denota la actitud actual hacia el amor romántico&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt; ó erótico&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;, confirmando el estudio de Cooper y Pinto (2007)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt; que identificó la tendencia hacia un amor con intimidad y pasión sin compromiso en jóvenes universitarios de clase media de la ciudad de La Paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor casual emergente en la juventud es una muestra del cambio de actitud hacia la sexualidad y al amor. Lo sexual deja de ser solamente el encuentro genital y se enmarca en el contexto de la sensualidad, donde el placer y la intimidad adquieren primacía sobre el deseo sexual y el compromiso amoroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el “prende” tanto la mujer como el varón se encuentran en las mismas condiciones de conquista y de intercambio de caricias, desplaza al “agarrón” machista, conformado por el que “agarra” y  por la que es “agarrada”, para constituirse en una manera de amar independiente del género, en la que ambos se prenden apasionadamente por un breve periodo de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El erotismo del “prende” es una danza de movimientos sutiles de seducción; cada uno de los participantes debe cautelosamente coordinar sus propios pasos con los pasos de su pareja produciendo una coreografía amorosa donde ambos saben que quizá sea la última vez que la vayan a bailar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de un encuentro prohibido con alguien que puede estar traicionando a un tercero; al mismo tiempo existe la posibilidad de lanzarse al juego con la esperanza de conseguir “algo más” mientras se piensa que el otro puede estar esperando lo mismo; o simplemente ambos quieran sentirse en el abrazo perpetuo de la ternura regocijante de la experiencia perdida del apego infantil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “prende” puede darse en privado aunque más frecuentemente se lo haga en público, en las fiestas que se han convertido en el crisol de los amores casuales. Se genera así un pacto social de silencio, todos los presentes lo saben, él es el “prende” de ella y ella es el “prende” de él; pero deben callar, sólo lo hablarán en las tertulias de amigos íntimos, pero nadie se atreverá a denunciar a la pareja transgresora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los “prendidos” abandonan el sueño breve de su encuentro y al abrir los ojos tal vez comenten que se dejaron vencer por las pasiones. Volverán la mirada hacia su cómplice pero no reconocerán al compañero erótico, será como que se hubiera despojado de la magia del placer para volver a ser el amigo o la amiga de siempre, quizá se sonrían el uno al otro como remembranza pícara de lo que ocurrió entre ellos, o quizá fatalmente alguno de ellos no pueda liberarse de las sensaciones que aún hacen eco en el corazón y se sumirá en la tristeza que queda cuando alguien sabe que su amor no será correspondido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Carpenedo, C., Koller, S.  (2004)  Relações amorosas ao longo das décadas: um estudo de cartas de amor. En: Interação em Psicología. Vol. 8 Nº 1. Págs. 1-13.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Gikovate, F.  (1990) O amor nos anos 80. São Paulo: MG editores&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Sönmez, S. y otros  (2006) Binge drinking and casual sex on spring break. En: Annals of Tourism Research. Vol. 33. Nº 4. Págs. 895-917&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; En: http://br.answers.yahoo.com/question/index?qid=20071225153035AAx7pZI&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Ver en: http://www.geocities.com/mercuriusyelrincon/diccionario_del_chabon.htm&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Tannen, D.   (1995)   Tú no me entiendes. ¿Por qué es tan difícil el diálogo hombre – mujer. Buenos Aires: Vergara.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Sternberg, R.  (1989)  El triángulo del amor. Barcelona: Paidós. &lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Hendrick, C., Hendrick, S. (1987) Love and Sexual Attitudes, Self-disclosure and Sensation-seeking. En:  Journal of Social and Personal relationships  Vol. 4. Nº 3. Págs. 281-297.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=4793110587897456222#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Cooper, V., Pinto, B.  (2007)  Actitudes ante el amor y la teoría de Sternberg. Un estudio correlacional en jóvenes universitarios de 18 a 24 años de edad. Tesis de licenciatura en Psicología. La Paz: Universidad Católica Boliviana “San Pablo” (No publicada).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-4108451841936681713?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/4108451841936681713/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=4108451841936681713' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/4108451841936681713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/4108451841936681713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2008/01/amor-casual-el-prende.html' title='Amor casual: el &quot;prende&quot;.'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-3115892423780144159</id><published>2007-09-02T19:17:00.000-07:00</published><updated>2007-09-03T05:13:31.200-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terapia de pareja'/><title type='text'>EL JUEGO DEL AMOR (Primera parte)</title><content type='html'>El amor en la pareja se constituye en el proceso dialogal que permite la legitimación del otro. Una relación donde la confianza es indispensable para la confirmación de las atribuciones que el amante expresa acerca del amado. Quien nos ama es un extraño, en el sentido de que no pertenece a nuestra red familiar, por lo que está exento de los prejuicios inevitables que tienen sobre nosotros nuestros progenitores y los otros significativos que nos vieron crecer.&lt;br /&gt;El amor de pareja es distinto al amor paterno filial, materno filial y fraterno. En el amor entre padres e hijos las relaciones amorosas se establecen dentro de los juegos de suma cero, en el sentido que le da la teoría de los juegos y las decisiones, la que entiende a dichos juegos caracterizados por que la ganancia o pérdida de un jugador se equilibra con las pérdidas o ganancias de los otros participantes; si se suma el total de las ganancias y se resta las pérdidas totales el resultado es cero.&lt;br /&gt;¿Por qué necesariamente el amor entre padres e hijos deriva en un juego de suma cero? Porque el amor se fundamenta en la reciprocidad, es decir si uno da el otro necesariamente debe devolver lo recibido. Esto ocurre por la tendencia homeostática de los sistemas, la retroalimentación negativa permite la reducción de la entropía, aunque esta jamás puede ser cero, pues esto generaría la muerte del sistema, por lo que el equilibrio requiere además de reguladores positivos, que mantienen la morfostasis del sistema impidiendo su destrucción en el afán de equilibrarse.&lt;br /&gt;No es posible la retribución equitativa en las relaciones complementarias, debido a que el elemento que se encuentra en una posición superior tiene más que el elemento inferior, no es posible la retribución entre subsistemas de distintos niveles jerárquicos.&lt;br /&gt;Justamente las triangulaciones son consecuencia de la invasión de los subsistemas filiales al subsistema parental. En el caso de las triangulaciones rígidas, el hijo se parentaliza al asumir la función protectora hacia los progenitores, y en el caso de las triangulaciones perversas, el hijo se coloca en un nivel simétrico con uno de ellos. De ahí la imposibilidad de desvinculación porque se exige la reciprocidad amorosa en un vínculo donde indefectiblemente el hijo debería perder.&lt;br /&gt;La urgencia de la desvinculación se instaura cuando los hijos se hacen adolescentes porque surge la necesidad reproductora en ellos, obligándoles a buscar fuera del seno familiar a alguien que esté dispuesto a satisfacer sus demandas sexuales.&lt;br /&gt;Los determinantes genéticos se han visto sometidos a las condiciones socio culturales, las prohibiciones y normas obligan a que los seres humanos retardemos nuestra partida de la familia y que necesitemos inhibir nuestros impulsos de cópula.&lt;br /&gt;Las divergencias entre generaciones son tan antiguas como la humanidad misma porque las vivencias son incompatibles. En la búsqueda de identidad, los jóvenes están obligados a confrontar a sus padres, y como es imposible vencerles por que ellos detentan el poder, no queda más remedio que emanciparse.&lt;br /&gt;Milton Erickson fue el primer terapeuta en reparar que la estancia de los hijos mayores era indicadora de alteraciones psicológicas en éstos. Posteriormente Jay Haley sistematizó las etapas del ciclo vital familiar, identificando a la adolescencia como la etapa donde se gestaba la salida de los hijos.&lt;br /&gt;Los estudios sobre las familias emigrantes problemáticas en Nueva York, permitieron que Salvador Minuchin identificara las inversiones jerárquicas entre hijos y padres, acuñando el término “hijo parental” para aquél hijo que se convertía en padre o madre de sus progenitores.&lt;br /&gt;Luchar por el poder que ostentan los padres es una tarea inútil, aún cuando se configuran relaciones jerárquicas invertidas, los hijos no pueden desvincularse y el sistema familiar se torna disfuncional, homeostático y resistente al cambio.&lt;br /&gt;Solamente cuando los hijos salen del sistema familiar al encuentro de extraños es que pueden establecerse vínculos amorosos en los cuales es factible el dar y recibir equitativos.&lt;br /&gt;La definición más precaria de “sistema” indica que se trata de un conjunto de elementos que juntos se sostienen o juntos se caen. Nada más cierto que en el más pequeño sistema relacional, la pareja. ¿Por qué la relación conyuga se constituye en un sistema tan frágil?&lt;br /&gt;Partiendo del principio de incertidumbre de Heisenberg, según el cual es imposible determinar con precisión arbitraria el momento o la posición de las partículas, las ciencias sociales han asumido que lo propio ocurre con la observación de cualquier fenómeno, es posible decir, que el acto de observar inevitablemente modifica lo observado, por lo tanto es imposible la objetividad y la precisión de cualquier medida.&lt;br /&gt;En ese mismo sentido, la teoría general de sistemas afirma que si bien la función de cualquier sistema es la reducción de la entropía, ésta es imposible que pueda ser disminuida al cero absoluto.&lt;br /&gt;Cuando un elemento del sistema sale, o ingresa algún nuevo, el sistema se ve en la obligación de reorganizarse debido a la activación inevitable de la entropía. Los sistemas funcionales son capaces de dicha reestructuración, por lo que tienden al cambio y se fortalecen para el enfrentamiento de entropías cada vez mayores.&lt;br /&gt;En cambio, los sistemas disfuncionales hacen todo lo posible por evitar la salida de sus miembros y el ingreso de otros elementos para mantener al sistema equilibrado. Es por eso que sus recursos de afrontamiento a la entropía son mínimos y recurren al fortalecimiento de la resistencia al cambio.&lt;br /&gt;La entropía se produce tanto en los sistemas externos y dentro del propio sistema; en los sistemas parcialmente abiertos la entropía interna tiende a expandirse para fuera del sistema. En los sistemas parcialmente cerrados, la entropía externa difícilmente ingresa, pero la entropía interna tiende a expandirse dentro del sistema.&lt;br /&gt;Los sistemas funcionales tienden a equilibrar sus fronteras internas y externas, mientras que los disfuncionales tratan de cerrarse o no poseen límites claros con el exterior. En el primer caso la entropía interna hace “explotar” al sistema desde el interior y en el segundo al carecer de fronteras definidas el sistema puede desaparecer.&lt;br /&gt;Las familias rígidas y amalgamadas se constituyen como sistemas parcialmente cerrados, y es por ello que la adolescencia de los hijos se constituye en una entropía interna capaz de destruir la organización familiar, por lo que la familia hará todo lo posible por evitar la emancipación de los hijos.&lt;br /&gt;Las familias disgregadas por su parte, no podrán contener a sus hijos debido a la fragilidad de los vínculos y de sus fronteras, produciendo la pronta expulsión de los hijos, debido a la negligencia parental del sistema.&lt;br /&gt;La lucha de poder insulsa se fundamenta en juegos de suma cero al interior de la familia disfuncional, los padres convocan desesperados a sus hijos para convertirlos en sus protectores o en sus iguales, instaurando así triangulaciones rígidas, perversas o patológicas, sometidas a relaciones complementarias o simétricas rígidas, debido a que es imposible que los hijos puedan ganar el juego y mucho menos cooperar con sus padres por la imposibilidad de la retribución en condiciones iguales.&lt;br /&gt;La familia funcional en cambio, ante la confrontación de valores entre la generación de los padres y de los jóvenes, establece la pérdida ineludible de los hijos, quienes no tienen otro remedio que independizarse, emancipándose y desvinculándose de su familia, sin que esto se convierta en una ruptura con los padres, sino que se pasa a otro tipo de relación en la cual los padres respetan la metamorfosis de un ser dependiente en otro independiente, ayudándoles cariñosamente para que puedan finalmente emanciparse.&lt;br /&gt;En la relación de pareja en cambio, es posible la retribución, porque ambos se encuentran en similares condiciones. De ahí la importancia de comprender que el inicio de una buena relación conyugal consiste en el encuentro de dos extraños completos, y no el encuentro de dos incompletos que esperan completarse el uno en el otro. Las expectativas de completitud son la base para la colusión y por tanto, de la psicopatología conyugal.&lt;br /&gt;El “dilema del prisionero” es un ejemplo de la suma no nula en la teoría de los juegos: la policía arresta a dos sospechosos de un delito. No se poseen las pruebas suficientes para condenarlos. Los investigadores, deciden separarlos. Un policía hace sendas visitas y les ofrece el mismo trato. Si uno confiesa y el cómplice no, el cómplice será condenado a diez años de cárcel, y el primero saldrá en libertad. Si uno decide no confesar ni delatar a su compañero y el cómplice confiesa, el primero recibirá los diez años de prisión y será el cómplice quien salga libre. Si ambos deciden callar, se los encerrará por seis meses. Pero si ambos confiesan, los dos recibirán una condena de seis años.&lt;br /&gt;Según el equilibrio de Nash la mejor solución es la de cooperación, pues si ambos prisioneros deciden callar, recibirán la pena mínima. Von Neumann y Morgenstern desarrollaron el principio “minimax” para los juegos de suma cero, en el sentido de minimizar el daño máximo posible para poder ganar, en otras palabras, para que en el juego lo peor que le pueda pasar a un competidor sea empatar ante el riesgo máximo que es perder.&lt;br /&gt;En cambio en los juegos de suma no cero los jugadores deben recurrir a la cooperación para que el resultado sea el que todos ganen.&lt;br /&gt;El amor se organiza como un juego de suma no nula, mientras que el poder lo hace como un juego de suma cero. Siguiendo la teoría de los juegos, es posible decir que el amor es un juego simétrico, mientras que el poder es un juego asimétrico.&lt;br /&gt;En los juegos simétricos, las recompensas que se obtienen de una estrategia dependen sólo de las estrategias que use el otro jugador y no de quién las juegue; en otras palabras, un juego simétrico se da cuando las identidades de los jugadores se modifican sin que cambien las recompensas de las estrategias. En los juegos asimétricos, ambos jugadores poseen estrategias diferentes y por lo tanto se encuentran en posiciones diferentes.&lt;br /&gt;Según la teoría de la comunicación humana, una interacción es simétrica cuando ambos interlocutores se encuentran en el mismo nivel de poder. La relación simétrica se hace rígida en presencia de una escalada simétrica sinfín, donde uno da y el otro devuelve, obligando para mantener el equilibrio a que se devuelva y se de una y otra vez.&lt;br /&gt;La escalada simétrica se rompe cuando uno se coloca en una posición donde el otro no puede llegar, en otras palabras, se pasa de la simetría a la complementariedad. Esto ocurre cuando uno de los dos da algo que el otro no tiene la posibilidad de devolver.&lt;br /&gt;La escalada simétrica se estabiliza cuando uno y otro dan y devuelven lo mismo.&lt;br /&gt;Para jugar al amor es indispensable que uno de los amantes de al otro un poco más de lo que recibió, pero no tanto que el otro no pueda devolver.&lt;br /&gt;Siguiendo con la teoría de Palo Alto, la relación complementaria es similar al juego asimétrico, pues uno de los interlocutores se encuentra encima del otro en términos de la definición de la comunicación. La manera de romper la complementariedad es el ascenso del que está debajo o el descenso del que está arriba, de tal manera que se establezca una simetría. Cuando el ascenso es imposible, el que está debajo solamente recibe del que está arriba siendo incapaz de devolver, por lo que para igualar la relación se ve obligado a buscar un aliado.&lt;br /&gt;La escalada simétrica del juego simétrico puede ser amorosa o destructiva. En el primer caso, las retribuciones son gratificantes para uno y otro jugador. En el segundo, las retribuciones son destructivas, siendo la base para la escalada violenta.&lt;br /&gt;Es por esa fácil inversión de la gratificación en destrucción que el amor puede convertirse en odio, el ejemplo clásico es el consorte que antes del divorcio dice amar profundamente a su pareja y durante el divorcio es quien manifiesta las peores acciones destructivas.&lt;br /&gt;El juego del amor es eterno, porque las retribuciones son exigentes para mantener al pequeño sistema conyugal activo, si se detienen, el juego se estanca, si se exagera en la entrega el juego se hace asimétrico, si se dan sanciones se ocasiona la escalada violenta.&lt;br /&gt;En síntesis, el juego del amor exige que los jugadores sean dos extraños, es imposible el juego del amor entre hijos y padres. El juego del amor exige que los amantes establezcan una escalada simétrica de gratificaciones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-3115892423780144159?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/3115892423780144159/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=3115892423780144159' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/3115892423780144159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/3115892423780144159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2007/09/el-juego-del-amor-primera-parte.html' title='EL JUEGO DEL AMOR (Primera parte)'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-1116323137163450238</id><published>2007-07-31T16:14:00.000-07:00</published><updated>2007-07-31T16:22:53.187-07:00</updated><title type='text'>¿Qué es la terapia de pareja?</title><content type='html'>Terapia de pareja&lt;br /&gt;Una perspectiva cognitiva – sistémica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fines de la Terapia de Pareja&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Terapia de Pareja (TP) consiste en un proceso complejo de relaciones entre el terapeuta y la pareja, donde los propósitos dejan de ser dirigidos hacia la problemática personal de los pacientes, para orientarse más bien al complejo sistema inter e intra personal de los cónyuges.&lt;br /&gt;La TP pretende la solución de problemas inherentes a la relación de dos personas que deciden convivir íntimamente juntos (Pinto, 1999). La construcción de los problemas en una relación interpersonal difiere del planteamiento de problemas personales: durante la construcción de un problema personal es la persona quien define las características del mismo, a la par que la solución es responsabilidad de una decisión particular del sujeto; mientras que la definición de un problema de pareja requiere necesariamente de una negociación, la propia que es resultado de la “dialoguicidad” (Maturana,1997) entre los miembros, de la misma forma la planificación y ejecución de la solución deja de ser particular para convertirse en un proceso de interacción. Aunque durante o al final de la terapia la pareja decida por el divorcio, éste no es el propósito de la TP cuya acción estará siempre dirigida a la solución de los problemas de la relación.&lt;br /&gt;La inconveniencia de atender por separados a los cónyuges, el diagnóstico relacional antes que el personal, las formas propias de las técnicas terapéuticas, la posibilidad de emplear un equipo supervisor, los problemas éticos propios, (Pinto, 2000), hacen del proceso de la TP único comparada con otros abordajes.&lt;br /&gt;Una modalidad muy provechosa dentro de la TP es la coterapia, donde participan dos terapeutas usualmente de géneros distintos, de tal manera que la dinámica del sistema terapéutico se agiliza, sin embargo dicho estilo de trabajo requiere que ambos terapeutas sean capaces de complementarse y de asumir ambos la responsabilidad por los pacientes.&lt;br /&gt;Por lo mencionado, es pertinente deducir que la TP posee sus propios fines y procesos, lo que la convierten en un área concreta de la Psicología Clínica en general y de la Psicoterapia en particular (Weiner,1992).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enfoque cognitivo – sistémico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de la evolución dela epistemología psicológica ocupa un lugar privilegiado el modelo cognitivo, debido a la profundidad teórica y a los resultados óptimos de su aplicación en distintas áreas del quehacer psicológico.&lt;br /&gt;El principal postulado del modelo cognitivo señala que el aprendizaje es producto de “ las actividades involucradas en el pensamiento, razonamiento, toma de decisiones, memoria, solución de problemas y todas las otras formas de procesos mentales superiores” (Baron, 1996, pg. 269). Desde esa perspectiva, la psicopatología deberá abordarse desde las formas de construcción cognitiva que el paciente le da a la realidad (Ellis, 1987), serán las distoriciones ocasionadas por pensamientos irracionales que ocasionen la desadaptación de la persona y por ende la aparición de síntomas que plasmen un cuadro psicopatológico.&lt;br /&gt;Según Huber y Baruth (1991), el enfoque cognitivo de la psicoterapia pone énfasis e la racionalidad como filosofía, puesto que el quehacer humano es una constante toma de decisiones, las mismas que serán acertadas en la medida que correspondan a un adecuado análisis racional de la realidad.&lt;br /&gt;Durante una psicoterapia racional emotiva individual, dirigida a resolver problemas conyugales, lo que generalmente ocurre es un alivio notable del paciente en detrimento del cónyuge que se queda en casa. Muchas veces la terapia individual dirigida a problemas conyugales destruye lo poco que quedaba de la relación de pareja (Grove y Haley 1996).&lt;br /&gt;Emplear el enfoque cognitivo individual durante una terapia de pareja convierte a uno de los cónyuges en espectador del proceso terapéutico de su compañero, el terapeuta no logra resolver los problemas relacionales y por ende la terapia está dirigida al fracaso.&lt;br /&gt;El enfoque sistémico posibilita una visión más compleja de las relaciones humanas, al introducir como factor de análisis a las relaciones interpersonales como prioritarias durante la construcción de la realidad. (Pinto, 1995) Se trata de un enfoque proveniente de la Teoría General de Sistemas, la Cibernética, la Teoría Matemática de la Información y la Teoría de la Comunicación. La persona es parte de un conjunto mayor más que un todo en sí misma ( Huber y Baruth ob.cit.), se es un subsistema a la par que sistema parcialmente abierto ( Betalanffy, 1978), un ser en interacción.&lt;br /&gt;La inclusión del modelo cognitivo en el enfoque sistémico se produce a partir del hecho de que los seres humanos compartimos un mundo real simbólico producto de acuerdos sociales (Popper y Eccles, 1993). Dicho fenómeno es notable en la construcción de la relación de pareja, donde uno y otro provienen de diferentes historias concomitante a formas de percibir diferentes, estilos de pensamiento generalmente singulares, maneras de comunicarse diversas, por todo ello con expectativas también diferentes, modelos personales que puestos en común configuran un contrato matrimonial negociado implícitamente durante el ciclo vital de la pareja ( Sager, 1980)&lt;br /&gt;Esa puesta en común es lo que Elkaim denomina “historia oficial” producto del “mapa del mundo” ( Elkain,1995), mapa del mundo que coincide con las explicaciones del modelo cognitivo de la psicología experimental, con el añadido de que cada mapa configurará una construcción común, donde yo y tú hacen un NOSOTROS (Caillé, 1980)&lt;br /&gt;Durante el trabajo terapéutico en la TP, el paciente es el “nosotros”, se trata de entender las construcciones cognitivas que derivan en esa realidad emocionalmente difusa de la relación íntima, la misma que ocasionará comportamientos que retroalimentarán el accionar de uno sobre otro en una secuencia de hechos por lo general confusa (Watzlawick, 1971).&lt;br /&gt;Se trata entonces de una confrontación entre realidades construídas: la de los cónyuges y las del terapeuta (Pinto, 1996). Se procura una reestructuración del nosotros desde recursos dialogales y comportamentales; los primeros dirigidos a la modificación de la lógica y de los pensamientos, los segundos desde el análisis de las interacciones comportamentales y ambos desde la comprensión de los procesos comunicacionales de la pareja.(Pinto, 1997ª)&lt;br /&gt;Desde la perspectiva sistémica se menciona un abordaje de los factores políticos y de los semánticos ( Keeney y Ross, 1987), abordar los aspectos políticos significa prestar atención a las jerarquías relacionales de la pareja: el manejo del poder, mientras que trabajar en el campo semántico es centrarse en los contenidos de la relación: la comunicación. Introducir el factor cognitivo amplía la perspectiva de comprensión de los fenómenos relacionales al otorgar un modelo teórico que enfatiza la forma de organización de la realidad, no se verá solamente el quién hace qué a quién, ni tan sólo el significado de la comunicación (Watzlawick, ob.cit.) sino que además será posible identificar la lógica subyacente a la construcción de la problemática relacional.&lt;br /&gt;Una pareja de cinco años de matrimonio, sin hijos, el esposo de 42 años, ingeniero de profesión, la esposa de 34 años, secretaria. Buscan ayuda terapéutica debido a un deseo sexual inhibido en la esposa; desde la perspectiva política se identifica que la señora se encuentra bajo un control excesivo del esposo quien prácticamente la aisló del mundo exterior mientras que él no tiene restricciones en su comportamiento social, la forma como la esposa equilibra el sistema de poder es negando las relaciones sexuales al esposo aduciendo la falta de interés sexual. Desde la perspectiva semántica el esposo considera que ya no es amado en lugar de ello se siente despreciado, mientras que ella a través de muchos sacrificios personales cree que ama demasiado al marido. Tales formas de traducir la realidad generan un escalada simétrica dirigida al infinito: a mayor negación sexual por parte de la mujer más distanciamiento del hombre y por ende la mujer incrementa la frecuencia de su postergación sexual con el esposo.&lt;br /&gt;Si incluímos la perspectiva cognitiva apreciamos que la esposa posee un estilo cognitivo dependiente de campo y el esposo es independiente de campo (Pinto, 1998), la esposa utiliza un razonamiento inductivo y el esposo deductivo, ambos distorcionan la realidad utilizando pensamientos irracionales (McKay, 1985).&lt;br /&gt;Este ejemplo demuestra la diversidad de posibilidades que se presentan en el momento de abordar un problema de pareja, el modelo integrado cognitivo sistémico consigue configurar un modelo dialéctico entre los factores relacionales, comunicacionales y cognitivos (Pinto, 1997)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Familia de origen y pareja&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La representación del nosotros ocurre desde la configuración de los modelos cognitivos individuales, los mismos que han sido aprendidos en el contexto familiar de origen (Andolfi, 1987a, 1987b, 1989). La terapia familiar transgeneracional explica que las historias familiares se repiten, nuestras expectativas en relación al Otro son consecuencia de nuestra historia familiar, la forma de representar a la pareja es fruto de los patrones otorgados por las relaciones establecidas en nuestra familia de origen, sólo es posible ver aquello que aprendimos a ver, no existe aquello que no podemos nombrar, lo nuevo es asimilado sólo si tenemos referentes con los cuales establecer la comparación de tal manera que logremos configurar una identidad del estímulo diferente al estímulo padrón (Von Foerster, 1987)&lt;br /&gt;Indagar en la historia familiar de cada uno de los miembros de la pareja nos permite lograr comprender los fundamentos del contrato matrimonial, los temores y expectativas, por ejemplo: el esperar del otro una eterna protección, temer la infidelidad, temer el consumo de alcohol, etc. Sólo cuando se identifican las creencias familiares introyectadas será posible discutir la irracionalidad de las mismas, puesto que los mitos familiares se construyen siempre desde afirmaciones irracionales. (Pinto,B 1997b)&lt;br /&gt;La TP se organiza a partir de la identificación de los postulados heredados hacia la elaboración de postulados inherentes a la pareja, es decir se requiere de un divorcio de la familia de origen antes de que se pueda establecer el matrimonio entre los amantes; el problema surge de un estancamiento en la etapa de la emancipación juvenil durante el ciclo vital familiar (Haley, 1987). Dicha emancipación no incluye solamente la separación física y afectiva de la familia de origen, sino que consiste además en la elaboración de una discriminación de pensamientos introyectados pero no reflexionados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cambio y resistencia al cambio en la Terapia de Pareja&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debemos recordar que cada uno de los cónyuges trae a la relación su propia enajenación mental ( creer que pienso cuando en realidad me lo pensaron) y ambos confrontan las realidades ajenas a la relación, es como que se diera una complementación entre las configuraciones previas, así el alcohólico se casa con la codependiente, el desamparado con la protectora, la fóbica social con el celoso patológico. Dichas complementaciones ofrecen durante el proceso terapéutico una resistencia notable al cambio (Watzlawick, Weakland, Fisch. 1984) puesto que el sistema relacional patológico es producto de un extraordinario equilibrio que imposibilita el cambio (Watzlawick, 1986)&lt;br /&gt;A las confrontaciones de las realidades inventadas que traen los amantes se deberá sumar la realidad inventada que posee el terapeuta quien no está exento de haber sido influenciado por su propia experiencia personal ( Guy, 1995) a lo que se suma el modelo teórico que utiliza (Watzlawick, 1995a)&lt;br /&gt;En algunas ocasiones el sistema relacional de la pareja enlaza con el modelo relacional del terapeuta, ocasionándose entonces un estancamiento en el proceso terapéutico, debido al aporte personal del terapeuta para mantener la homeostasis relacional. Esto puede pasar por coincidencia en la enajenación mental, parcialización del terapeuta con alguno de los cónyuges, similitudes en la problemática de la relación con las propias relaciones del terapeuta, inflexibilidad del modelo teórico, incapacidad emocional para recibir el dolor de la pareja, incapacidad profesional o simplemente tedio.&lt;br /&gt;A diferencia de otras posturas, el fenómeno de la resistencia desde la perspectiva sistémica no se concibe como un fenómeno exclusivo del consultante, sino que es producto de todo el sistema terapéutico: pacientes y terapeuta. La solución al impase es la introducción al sistema de un nuevo elemento, esto se logra con la participación del equipo supervisor.&lt;br /&gt;El uso del equipo supervisor es una distinción de la terapia familiar y de la TP, la fundamentación epistemológica proviene de la segunda cibernética (Von Foerster, ob.cit.), donde el observador es observado observando (Watzlawick, 1995b). Puesto que se ve lo que se aprendió a ver jamás logramos ver lo que “realmente” ocurre sino lo que creemos que ocurre (Maturana, 1997), el equipo superisor se convierte en un nuevo punto de observación que ve al terapeuta como parte de un sistema mientras que el terapeuta ignora dicha configuración al observar al sistema de la pareja.&lt;br /&gt;La supervisión es el recurso para salir del atolladero de la resistencia, es la inclusión del tercero en el sistema terapéutico, dicha supervisión se la puede hacer in situ ya sea utilizando una cámara de Gessell o sin ella, como también la supervisión post facto ya sea analizando una grabación en video de la sesión en cuestión o a través de la presentación del caso por parte del terapeuta. Un nuevo sistema recientemente incorporado por el Instituto Boliviano de Terapia Familia es la interconsulta en vivo, la cual consiste en la introducción de un supervisor al sistema terapéutico donde el terapeuta presenta el caso y el supervisor interviene directamente con la pareja y el terapeuta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lenguaje terapéutico de la TP&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La terapia generalmente tiene éxito cuando se ha definido con precisión el objetivo terapéutico, de tal manera que sea posible identificar la solución acorde con las expectativas de los pacientes, situación muy difícil de efectuarse en la TP debido a la constante lucha de poder inmersa en las relaciones patológicas, a pesar de ello no es aconsejable iniciar el camino de la psicoterapia sin saber a dónde uno esta yendo. De ahí que la TP cognitiva sistémica es una terapia rigurosamente dirigida a la solución de problemas. Las parejas patológicas son parejas con graves dificultades en la concreción de sus metas, usualmente la meta es ganar al otro en lugar de consensuar, por ello que el sólo hecho de establecer un problema en el cuál ambos cónyuges estén de acuerdo es de por sí terapéutico.&lt;br /&gt;La TP requiere de un terapeuta con formación sólida en psicología clínica, alto nivel de creatividad y capacidad de flexibilizar su lógica y lenguaje acomplándolo a los estilos cognitivos de cada cónyuge.&lt;br /&gt;Uno de los problemas más severos de la TP es el problema del género y sus prejuicios (Goodrich,y otros. 1994), si bien es cierto que la carga más pesada pero finalmente identificable es aquella que pertenece a nuestra propia historia familiar, también lo es que cargamos mensajes inculcados por la sociedad, dicha carga es menos perceptible. Los temas de género derivan muchas veces en actitudes prejuiciosas sin que el actor de las mismas sea conciente del prejuicio que subyace a las mismas.&lt;br /&gt;En una sesión terapéutica donde se trataba el tema de las “farras” del esposo y las constantes peleas que devenían cada vez que él retornaba a casa mareado, el terapeuta que a sí mismo no se consideraba machista, narró la siguiente historia con propósitos terapéuticos: “una vez mi perro escapó de la casa, al volver la empleada lo golpeó de tal manera que la siguiente vez que salió nunca más retornó, desde esa experiencia, cada vez que el nuevo perro que tengo sale de la casa le espero con una agradable chuleta...” el terapeuta intentaba explicar con ello que la esposa al reñir al esposo cada vez que éste llegaba mareado a casa lo que estaba consiguiendo era que el marido evite la llegada a casa. Ni bien el terapeuta terminó de contar la historia fue llamado detrás del espejo por la supervisora quien le hizo notar lo escandalosamente machista que era la anécdota, el terapeuta no se había percatado que con la historia estaba victimizando al “pobre borracho”.&lt;br /&gt;El tratamiento de parejas homosexuales, matrimonios abiertos, contratos matrimoniales “perversos”, quizás sean los temas más difíciles de abordarse cuando el terapeuta aún es presa de convencionalismos prejuiciosos (Goodrich y otros Ob. Cit.), la liberación de los prejuicios sólo es posible a través de la constante confrontación con los límites del terapeuta por parte del equipo supervisor.&lt;br /&gt;El terapeuta debe ser capaz de “entrar” a la lógica del pensamiento de cada uno de los cónyuges, comprender los sistemas de creencias y respetarlos, aprender a no parcializarse con ninguno, elaborar preguntas relacionales antes que causales, recurrir a metáforas y anécdotas. No temer a la improvisación cuando existe un marco teórico de referencia sólido (Keeney, 1998), la TP requiere de mucha creatividad y entusiasmo por parte del terapeuta quien deberá hacer uso de todos los recursos a su alcance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Referencias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andolfi,M, Angelo,C. 1989a Tiempo y mito en la psicoterapía familiar. Buenos Aires: Paidós.&lt;br /&gt;Andolfi,M. 1987 Terapia familiar. Buenos Aires : Paidós.&lt;br /&gt;Andolfi,M. Comps. 1985 Dimensiones de la terapia familiar. Buenos Aires: Paidós&lt;br /&gt;Andolfi.M. 1989b Detrás de la máscara familiar. Buenos Aires: Amorrortu&lt;br /&gt;Baron, R. 1996 Psicología. México: Prentice Hall&lt;br /&gt;Bertalanffy,L. 1978 Teoría general de sistemas. Madrid: FCE&lt;br /&gt;Caillé,Ph. 990 Uno más uno tres. Buenos Aires: Paidós.&lt;br /&gt;Elkaim,M. 1995 Si me amas no me ames. Buenos Aires: Paidós&lt;br /&gt;Ellis, A. 1987 The impossibility of achieving consistently good mental health. American Psychologist. New York&lt;br /&gt;Goodrich,T. y otros. 1994 Terapia familiar feminista. Buenos Aires: Paidós&lt;br /&gt;Grove, D., Haley,J. 1996 Conversaciones sobre terapia. Buenos Aires: Amorrortu&lt;br /&gt;Guy,J. 1995 La vida personal del psicoterapeuta. Buenos Aires: Paidós&lt;br /&gt;Haley, J. 1989 Trastornos de la emancipación juvenil y terapia familiar. Buenos Aires: Amorrortu&lt;br /&gt;Huber, Ch, Baruth,L. 1991 Terapia familiar racional - emotiva. Barcelona: herder.&lt;br /&gt;Keeney, B. 1998 La improvisación en psicoterapia. Buenos Aires: Paidós.&lt;br /&gt;Keeney,B., Ross, J. 1987 Construcción de terapias familiares sistémicas. Bs. Aires: Amorrortu&lt;br /&gt;Maturana, H. 1997 La objetividad. Santiago: Dolmen.&lt;br /&gt;Maturana, H. 1997 La objetividad. Santiago: Dolmen.&lt;br /&gt;McKay,M. y otros. 1985 Técnicas cognitivas para el tratamiento del estrés. Barcelona: Martinez Roca.&lt;br /&gt;Pinto, B 1996 Terapia cognitiva sistémica aplicada a los problemas sexuales de la pareja. Conferencia Primer Congreso Internacional de Sexología y Educación Sexual. Lima&lt;br /&gt;Pinto, B. 1997a Terapia Familiar Sistémica. Curso – Taller. Cuarto Congreso de Psicología do Pantanal. Corumbá.&lt;br /&gt;Pinto, B. 1999 Técnicas terapéuticas cognitivo sistémicas aplicadas a la terapia de pareja. Conferencia: X Congreso Latinoamericano de Análisis y Modificación del Comportamiento. Caracas.&lt;br /&gt;Pinto, B. 2000 Problemas éticos de la Terapia Familiar. Seminario “Etica y Psicología” Carrera de Psicología Universidad Católica Boliviana. La Paz.&lt;br /&gt;Pinto, B. 1994 Terapia de Pareja. Conferencia. Seminario: “Casos de Psicología” Carrera de Psicología Universidad Católica Boliviana,. La Paz.&lt;br /&gt;Pinto,B. 1998 Neuropsicología del los problemas del aprendizaje escolar. La Paz: Punto Cero&lt;br /&gt;Pinto,B. 1997b Del individuo al sistema: avances en los modelos terapéuticos cognitivos. Conferencia. XXVI Congreso interamericano de Psicología. Sao Paulo.&lt;br /&gt;Pinto,B. 1995 Padres, Hijos y Pareja. La Paz: A Tiempo.&lt;br /&gt;Popper, K. Eccles,J. 1993 El yo y su cerebro. Barcelona: labor&lt;br /&gt;Sager,C. 1980 Contrato matrimonial y terapia de pareja. Bs.Aires: Amorrortu.&lt;br /&gt;Von Foerster,H. 1987 Sistemi che osservano. Roma: Editrice Astrolabio&lt;br /&gt;Watzlawick, P. 1986 El lenguaje del cambio. Barcelona: Herder.&lt;br /&gt;Watzlawick, P. y otros. 1971 Teoría de la comunicación humana. Barcelona: Herder.&lt;br /&gt;Watzlawick, P., Weakland,J., Fisch,R. 1984 Cambio . Barcelona: Herder.&lt;br /&gt;Watzlawick,P. Krieg,P. 1995b El ojo del observador. Barcelona: Gedisa.&lt;br /&gt;Watzlawick,P. y otros 1995a La realidad inventada. Barcelona: Gedisa.&lt;br /&gt;Weiner, I. 1992 Métodos en Psicología Clínica. México: Limusa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-1116323137163450238?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/1116323137163450238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=1116323137163450238' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1116323137163450238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1116323137163450238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2007/07/qu-es-la-terapia-de-pareja.html' title='¿Qué es la terapia de pareja?'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-1183706106818774086</id><published>2007-04-01T15:10:00.001-07:00</published><updated>2007-04-01T15:20:02.159-07:00</updated><title type='text'>Cuando el pensamiento racional es irracional.</title><content type='html'>Desde que Renato Descartes (1596-1650) dividió al ser humano en res extensa y res cogitans, sumergió al pensamiento humano en la funesta dicotomía mente – cuerpo. Damasio (1994) no duda en tildar a Descartes como el directo responsable de la mayor falacia de todos los tiempos: el reduccionismo mentalista.&lt;br /&gt;La célebre frase cartesiana “cogito ergo sum”, traducida como: “pienso, luego existo”, proviene de la premisa central de la filosofía racionalista: “Lo mismo despiertos que dormidos nunca debemos persuadirnos más que por la evidencia de nuestra razón” (Descartes, 1637/1971, pg. 21). Sin embargo, el cogito ergo sum, no es conclusión de un silogismo, no es argumento, es la consecuencia de una intuición. Con esto, Descartes otorga omnipotencia a la mente humana, puesto que la verdad existe en el pensamiento, no es posible la duda en la subjetividad.&lt;br /&gt;Las consecuencias del pensamiento cartesiano han sido: la creencia en una verdad absoluta y la definición de la razón como el único recurso viable del conocimiento. La definición que Descartes da sobre el pensar incluye cualquier cosa que pase en nuestra mente: “Por pensar entiendo todo lo que en nosotros se verifica, de tal modo que lo percibimos inmediatamente por nosotros mismos; por lo cual, no sólo el entender, el querer y el imaginar, sino también el sentir, significan aquí lo mismo que pensar…” (Descartes 1644/1971, pg. 169). Luego, concluye que el pensamiento deviene directamente de Dios y por lo tanto, lo que proviene de la razón tiene que ser verdadero. Si nos equivocamos al pensar, el error no es producido por Dios, porque Él no puede engañarnos, luego, la equivocación pertenece a la acción de un “genio maligno” (Descartes, op.cit.).&lt;br /&gt;Para el Modernismo, iniciado por Descartes, las raíces del conocimiento se fundamentan en la metafísica, se parte de la intuición de las verdades esenciales y se recurre a la deducción para fundamentarlas (Descartes, op.cit.).&lt;br /&gt;Según el método cartesiano, el saber debe sustentarse en la matemática, siendo ésta la forma más elaborada del pensamiento humano. Los axiomas matemáticos son verdades incuestionables definidas por la intuición. Los teoremas son las proposiciones que emergen de las deducciones racionales que se ejecutan sobre los axiomas (Descartes, 1641/1971).&lt;br /&gt;Sin embargo, el filósofo francés, consideraba que el conocimiento matemático, al igual que el resto del saber humano, era dudoso, porque es posible el error. La intuición, en cambio, no ofrece la posibilidad de la duda, porque proviene de la “luz natural”, facultad cognoscitiva dada por Dios (Descartes, op.cit.).&lt;br /&gt;Las cosas deben ser vistas con la precisión de las “nociones comunes”, éstas se caracterizan por pertenecer al dominio de Dios insertado en el conocimiento matemático y lógico, los conocimientos válidos son solamente aquellos sobre los cuales tenemos absoluta certeza, los demás son falsos. La certeza es un estado de ánimo interno, por lo tanto su verificación depende exclusivamente del sujeto y no de instancias externas. De esta manera, Descartes impone la autarquía, fundamentada en la razón, que es lo mismo que decir, cimentada en Dios, por lo tanto, incuestionable y suficiente para resolver los problemas de la filosofía.&lt;br /&gt;El conocimiento parte de la evidencia definida por la intuición, indiscutible, como vimos, por provenir de la “luz natural” y ocurrir en la mente humana sin necesidad de ningún argumento para justificarla, porque al hacerlo se estaría poniendo en duda al cogito.&lt;br /&gt;Con Descartes la filosofía se divorció de la ciencia, porque las premisas metafísicas son incompatibles con el método científico. Para el racionalismo, “si tiene lógica es verdadero”, aunque los hechos demuestren lo contrario. El racionalismo es escéptico con la ciencia, la ciencia lo es con el racionalismo. Rossi (1990), estima que si seguimos la manera de pensar que propuso Descartes, terminaremos confundiendo las ideas que nos hacemos del mundo con el mundo mismo, o lo que es lo mismo, parafraseando a Korzybsky: pensaremos que el mapa es el territorio.&lt;br /&gt;Wittggenstein (1889 – 1951) sostiene que el lenguaje tiene una lógica que no es necesariamente la lógica del pensamiento; sólo podemos pensar dentro de los límites del lenguaje: “Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo” (Wittgenstein, 1921/1997, pg. 143). Luego: “La lógica llena el mundo; los límites del mundo son también mis límites. (…) Lo que no podemos pensar no lo podemos pensar; así pues, tampoco podemos decir lo que no podemos pensar” (Wittgenstein, op.cit., pg.143). La paradoja es que a través del lenguaje explicitamos las ideas, y el lenguaje no puede hablar de la esencia, y como enuncia Wittgenstein, “lo que puede ser mostrado, no puede ser dicho” (Wittgenstein, op.cit., pg. 67).&lt;br /&gt;La lógica es solipsista, es decir, se refiere a sí misma, no puede referirse a otra cosa. De ahí la irreverencia de Wittgenstein con la filosofía, la cual al final de cuentas, sólo es un discurso lingüístico sobre la lógica del lenguaje; y el lenguaje se engaña a sí mismo, porque no existe “el lenguaje”, sino los juegos del lenguaje (Wittgenstein, 1953/1988). A propósito, Wittgenstein escribió: “¿Se compone de palabras un pensamiento? ¡No! Sino de constituyentes físicos que tienen el mismo tipo de relación con la realidad que las palabras. No sé que son esos componentes” (Wittgenstein, 1914-1916/1982).&lt;br /&gt;El problema de la cognición humana se remite a la imposibilidad de expresar el pensamiento fuera del lenguaje (Peña, 1994), por lo tanto, ambos son interdependientes, tal como lo demuestra la teoría de la mediación de Vygotsky (1984). En ese sentido, la lógica del lenguaje se ha inmiscuido en la lógica del pensamiento contaminándola con sus reglas sintácticas, aunque la hipótesis de Sapir-Whorf, pretende invertir la influencia, sugiriendo que es el pensamiento el que tergiversa la lógica del lenguaje (En: Garnham y Oakhill, 1996, pgs. 64-68).&lt;br /&gt;Pensamiento y lenguaje caminan por vías diferentes, al encontrarse, el pensamiento como un jinete monta el caballo lingüístico; de esta manera, las ideas tienen un medio para expresarse y las palabras un conductor que las guíe. La meta de ambos es controlar las realidades subjetivas y objetivas, que ellos mismos se han encargado de construir. Tal como ocurre con la historia empleada por Watzlawick, al referirse a la coleta del barón de Münschhausen: “En otra ocasión – así comienza una de las conocidas aventuras del barón de Münschhausen- me proponía saltar sobre una ciénaga que inicialmente no me pareció tan ancha como la encontré en cuanto me vi en medio del salto. Suspendido en el aire, di media vuelta y regresé al punto de partida, para tomar un mayor impulso. Pero también por segunda vez hice un salto demasiado corto y caí, no lejos de la orilla, hundiéndome en la ciénaga hasta el cuello. En este punto, habría muerto irremisiblemente, si la fuerza de mi brazo, asiendo mi propia coleta, no me hubiera sacado de allí, juntamente con el caballo, que yo apretaba firmemente entre mis rodillas.” (En: Watzlawick, 1992, pgs. 169-170).&lt;br /&gt;Lenguaje y pensamiento nos hunden en la ciénaga de la realidad construida por nosotros, Descartes deja que nos ahoguemos, Wittgenstein nos dice que jalemos de nuestra coleta para salvar al caballo y al jinete de la muerte.&lt;br /&gt;La paradoja que enfrentamos es que “No podemos pensar nada ilógico, porque de lo contrario tendríamos que pensar ilógicamente” (Wittgenstein, 1921/1997, pg. 29). Por eso, fácilmente caemos en la falacia autárquica cartesiana: “si es lógico, es verdadero”.&lt;br /&gt;El término “razón” ha sido utilizado en diversos sentidos, Peña (1994), le otorga seis acepciones: justificación, conjunto de funciones cognitivas, instrumento para lograr el conocimiento, nivel supremo de reflexión, principio de explicación, una entidad cognitiva. En Lógica, el raciocinio es el proceso intelectual a través del cual de una premisa o varias, se obtiene una conclusión acorde a los principios lógicos de contradicción y de razón suficiente.&lt;br /&gt;El Psicoanálisis es la máxima expresión del racionalismo modernista, se presenta como un conjunto de postulados tautológicos que resultan de la idea intuitiva del inconsciente. Laplance y Pontalis (1980), en su afán por elaborar un compendio del lenguaje psicoanalítico, consideran a la palabra “inconsciente” como el más importante descubrimiento freudiano. La consideran como adjetivo cuando se refiere al conjunto de contenidos externos a la conciencia y tópicamente es un sistema de contenidos reprimidos, los cuales fueron rechazados por el pre-conciente, a través del mecanismo de represión (pgs. 306 – 309).&lt;br /&gt;Así como Descartes ha sido funesto para la filosofía, el Psicoanálisis lo ha sido para la Psicología. Freud (1856-1939) es uno de los más grandes inventores de falacias que ha conocido la historia del pensamiento científico. Es imposible validar el constructo de “inconsciente”, porque su contenido es la pulsión, y ésta se encuentra “en la frontera entre lo somático y lo psíquico, está más allá de la oposición entre consciente e inconsciente; por un lado, nunca se puede tornar objeto de la conciencia y, por otro, no está presente en el inconsciente sino por sus representantes.” (Laplance y Pontalis, op.cit. pg. 307). Estos representantes (vorstellung) –pulsional, psíquico e ideativo- no son el objeto sino la inscripción de los mismos en los sistemas mnésicos, los cuales se cargan – como energía psíquica- hacia objetos externos o a partes del cuerpo (op.cit. pg. 329).&lt;br /&gt;Al tratar de explicar cada una de las nuevas palabras que surgían en su intento por justificar la intuición del inconsciente, Freud crea nuevas palabras, con las cuales elabora un intrincado modelo mecanicista de la motivación humana, concluyendo al final que el motor esencial de nuestra existencia se encuentra en la energía psíquica que él denominó libido, y que necesariamente está asociada a la transformación de la pulsión sexual. La libido es tan escurridiza como las hadas, no se puede reducir a la idea de “energía mental”, ni da cuenta de todo el espacio que ocupan las pulsiones, sin embargo, es un concepto cuantitativo, porque “permite medir los procesos y las transformaciones en el dominio de la excitación sexual” (op.cit. pg. 343).&lt;br /&gt;En el absurdo pseudocientífico, Jacques Lacan (1901-1981), hace una nueva lectura de Freud, invierte el modelo de signo de De Saussure, introduce inverosímiles argumentaciones matemáticas, como por ejemplo: “Así, calculando esa significación según el álgebra que utilizamos, a saber: S (significante) sobre s (significado) = S (el enunciado). Con S=1, tenemos s = Raíz Cuadrada de menos 1. Es así como el órgano eréctil viene a simbolizar el lugar del goce. No en cuanto él mismo, ni siquiera en cuanto a imagen, sino en cuanto parte faltante de la imagen deseada: por eso es igualable a Raíz Cuadrada de menos 1” (En: Vásquez, 2007).&lt;br /&gt;El racionalismo tiende al dogmatismo, y nadie como Freud para demostrar aquello. Construyó una iglesia del inconsciente, a la cual sólo podían pertenecer aquellas personas que coincidieran plenamente con sus ideas. Adler y Jung fueron dos de los más importantes disidentes que probaron la furia del maestro, fueron expulsados como lo son los apóstatas de las más recalcitrantes sectas religiosas (Roazen, 1978).&lt;br /&gt;El pensamiento psicoanalítico favorece al pesimismo determinista, porque nadie es capaz de ser feliz, menos los analizados, puesto que no tienen derecho a rebatir las interpretaciones de sus analistas, si lo hacen son víctimas de la resistencia, y si expresan su malestar hacia el trato que reciben, están transfiriendo afectos no resueltos hacia alguno de sus progenitores. Incluso si por algún efecto del azar, el análisis empieza a resolver el problema del paciente, éste está huyendo hacia la salud para evitar la confrontación con su inconsciente. Haley (2000) demuestra que el psicoanális como terapia, no es otra cosa que una lucha de poder en la cual el analista ganará siempre, el analizado está inmerso en una paradoja de la cual jamás podrá salir: cualquier cosa que diga será interpretada en su contra.&lt;br /&gt;El psicoanálisis asume una postura radicalmente machista. Para Freud la mujer envidia al pene masculino, para Lacan, peor, la mujer es un ser “en falta”. Berger (2001), escribió que en relación a las mujeres “Freud decía la verdad; jamás comprendió a las mujeres, lo cual no es de extrañar ya que casi nunca se permitió intimar con ellas.” (Pg. 423).&lt;br /&gt;El Psicoanálisis es una falsa ciencia racionalista porque recurre a la especulación partiendo de premisas sostenibles únicamente por el producto de su afán por sostenerse. El Psicoanálisis es autárquico porque se constituye en un monumental conjunto de conocimientos apriorísticos que solamente pueden demostrarse por la lógica del pensamiento freudiano o lacaniano. Acaba convirtiendo a sus acólitos en una especie de caballeros medioevales empecinados en defender un tesoro que no existe y que nunca existió.&lt;br /&gt;Las pocas escuelas psicoanáliticas que sobreviven, están estructuradas como sectas religiosas, sistemas cerrados a los cuales no debe ingresar ninguna información que ponga en duda sus creencias, aunque se trate de los permanentes fracasos de sus terapeutas, aunque se trate de la vida de los incautos pacientes que en el afán de encontrar solución a sus sufrimientos cuentan sus historias legítimas para que sean deslegitimadas por los ostentadores de la certeza freudiana.&lt;br /&gt;La alternativa a la racionalidad irracional, es la investigación científica de los fenómenos que preocupan a la Psicología, más aún en un país como Bolivia, donde el ser humano requiere de manera urgente propuestas que le permitan cambiar el entorno social en el cual nos desarrollamos. Necesitamos psicologías que den cuenta de la pobreza, del hambre y la resiliencia, porque somos un pueblo que continua creyendo en la fortaleza de su cultura, pelea diariamente para evitar las arremetidas envidiosas de la globalización racional contra nuestras creencias irracionales.&lt;br /&gt;Es imprescindible que comencemos a denunciar las falacias provenientes de las falsas ciencias para evitar el retraso de la investigación, y permitir que surjan científicos del comportamiento humano dispuestos a trabajar seriamente en estudios enmarcados en la infinidad de contextos socio - culturales de nuestro país, desarrollando conocimientos falseables acerca del fenómeno humano. Lo cual, no solamente beneficiará a la ciencia básica, sino que permitirá la evolución de técnicas e instrumentos adecuados a las necesidades idiosincrásicas de las distintas culturas bolivianas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Referencias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Berger, L. 2001 Freud, el genio y sus sombras. Barcelona: Grupo Zeta.&lt;br /&gt;Damasio, A. 1994 El error de Descartes. Santiago: Andrés Bello&lt;br /&gt;Descartes, R. 1637/1971 Discurso sobre el método que ha de seguir la razón para buscar la verdad en las ciencias. En: García, H. (editor) 1971 Obras de Renato Descartes. La Habana: Instituto Cubano del Libro.&lt;br /&gt;Descartes, R. 1641/1971 Meditaciones metafísicas. En: García, H. (editor) 1971 Obras de Renato Descartes. La Habana: Instituto Cubano del Libro.&lt;br /&gt;Descartes, R. 1644/1971 Los principios de la filosofía: En: García, H. (editor) 1971 Obras de Renato Descartes. La Habana: Instituto Cubano del Libro.&lt;br /&gt;Garnham, A., Oakhill, J. 1996 Manual de psicología del pensamiento. Barcelona: Paidós.&lt;br /&gt;Haley, J. 2000 El arte del psicoanálisis. En: Haley, J. 2000 Las tácticas de poder de Jesucristo y otros ensayos. Barcelona: Paidós.&lt;br /&gt;Laplance, J., Pontalis, J.B. 1980 Vocabulário da psicanálise. 6ª edición. São Paulo: Martins Fontes&lt;br /&gt;Peña, J. 1994 Wittgenstein y la crítica a la racionalidad. Bogotá: ECOE ediciones.&lt;br /&gt;Roazen, P. 1978 Freud e seus discípulos. São Paulo: Cultrix.&lt;br /&gt;Rossi, P. 1990 Las arañas y las hormigas. Una apologia a la historia de la ciência. Barcelona: Crítica.&lt;br /&gt;Vásquez, A. 2007 Freud y Lacan: el fraude. En: Revista electrónica Cambio. Disponible en: http://www.cambiodemichoacan.com.mx&lt;br /&gt;Vygotsky, L.S. 1984 A formação social da mente. São Paulo: Martins Fontes.&lt;br /&gt;Watzlawick, P. 1992 La coleta del barón de Münchhausen. Barcelona: Herder.&lt;br /&gt;Wittgesntein, L. 1921/1997 Tractatus Logico – Philosophicus. Madrid: Alianza Universidad.&lt;br /&gt;Wittgenstein, L. 1953/1988 Investigaciones filosóficas. México DF: UNAM.&lt;br /&gt;Wittgenstein, L. (1914-1916/1982) Diario filosófico. Barcelona: Ariel.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-1183706106818774086?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/1183706106818774086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=1183706106818774086' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1183706106818774086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/1183706106818774086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2007/04/cuando-el-pensamiento-racional-es.html' title='Cuando el pensamiento racional es irracional.'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-4828623587497157590</id><published>2007-03-21T06:16:00.000-07:00</published><updated>2007-03-21T16:33:42.612-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psicoterapia y falsas ciencias'/><title type='text'>La psicoterapia es ciencia.</title><content type='html'>La psicoterapia es la aplicación de los conocimientos científicos desarrollados por la psicología para resolver los problemas de las personas que buscan ayuda profesional. La ciencia se fundamenta en hipótesis que deben ser puestas a prueba, Popper denomina a esa característica: "falseabilidad". Por lo tanto, la ciencia no se ocupa de plantear certezas absolutas, sino verdades que se acercan a los fenómenos que trata de explicar. El conocimiento científico requiere, pues, de la permanente investigación que ponga a prueba sus descubrimientos. Otra característica imprescindible del método científico, es que sea posible la predicción, es decir, que ante el planteamiento de sus hipótesis, sea posible disminuir los márgenes de error de las consecuencias de un determinado hecho. Un excelente ejemplo es el caso de la esquizofrenia. Hace no más de cincuenta años, se seguía debatiendo su etiología, existiendo dos posturas antagónicas: aquella que establecía la causa en el entorno familiar, y la que sostenía una causa biológica. Consecuencia del debate fue el dogmatismo de ambas posiciones, la primera negaba el auxilio farmacológico y la segunda de la psicoterapia. Se llevaron a cabo muchas investigaciones para evaluar la eficacia de la psicofarmacología y la psicoterapia, demostrándose que los síntomas (principalmente los positivos), podían ser controlados con neurolépticos, mientras que la psicoterapia no lo conseguía. Los avances tecnológicos de las neurociencias, la precisión de los estudios biopsicológicos y el notable desarrollo de la ingeniería genética, demostraron que la esquizofrenia es resultado de un deterioro bioquímico relacionado con la producción de dopamina, concomitante a un deterioro neurofisiológico de las regiones pre frontales del cerebro.&lt;br /&gt;La psicología cognitiva, por su parte, descubrió la baja tolerancia al estrés presente en los esquizofrénicos. Las consecuencias de estas investigaciones derivaron en que la esquizofrenia deje de llamarse como tal y sea sustituida por el término "síndrome dopaminérgico" (ver noticia de la BBC del 10 de octubre del 2006). La psicoterapia del paciente esquizofrénico actualmente está centrada en el asesoramiento de la familia (Anderson, 1986), la prevención del brote psicótico a través del manejo de los estresores (Ballack y Mueser, 1986). &lt;br /&gt;Continúa la incansable búsqueda de bloqueadores dopaminérgicos desarrollada por incontables laboratorios. Otro caso interesante, es el referido a la psicoterapia familiar aplicada a los trastornos de alimentación propuesta por Mara Selvini-Palazzoli. Esta insigne terapeuta italiana, demostró la eficacia de sus técnicas durante la década de los ochenta; sin embargo, el seguimiento de los casos demostró que solamente en la minoría de ellos, los efectos de la terapia fueron permanentes. Selvini-Palazzoli y su equipo de investigación en Milan pusieron en tela de juicio las técnicas empleadas inicialmente. Encontraron que las intervenciones sólo eran beneficiosas para cierto tipo de personalidades y no para otras. Como consecuencia, revisaron su proceder y recomendaron la importancia del diagnóstico diferencial - principalmente en lo referente a la estructura de personalidad- antes de indicar la aplicación de la terapia familiar (Selvini - Palazzoli y otros, 2000). Uno de los trastornos más investigados ha sido el de la depresión, los estudios acerca de la eficacia de la psicoterapia de la depresión, demuestran que tanto la terapia cognitiva comportamental como la terapia de pareja son las mejores (Jones y Asen, 2004). El psicoterapeuta debe estar debidamente informado acerca de los avances científicos de la psicología básica para que pueda actualizar su praxis, ofreciendo a sus pacientes aquellas alternativas más seguras para la solución de sus problemas. Las "escuelas" de psicoterapia se han ocupado en defender a raja tabla sus postulados, muchos de ellos imposibles de ser sometidos a la falseabilidad, convirtiéndose en crisoles de ideas dogmáticas dirigidas al gobierno del conocimiento en beneficio de sus maestros y discípulos. Aun sobreviven modelos arcaicos consecuentes de elucubraciones que tienen más que ver con la problemática personal de sus creadores que con la evidencia de los fenómenos a los cuales pretenden explicar. Las personas desesperadas pueden caer en manos de psicoanalistas y humanistas sin conocimientos acerca de los avances actuales de la ciencia psicológica, entorpeciendo, o peor aún, destruyendo la vida de sus clientes. Es interesante observar que los terapeutas formados en escuelas psicoanalíticas o humanistas, después de tomar conciencia de la ineficacia de sus técnicas terapéuticas, recurrieron a educarse en otras líneas terapéuticas (v.g. sistémica, cognitiva, comportamental, etc.), resolvieron abandonar sus dogmas y propusieron modificaciones a sus teorías, y en otros casos renunciaron definitivamente a sus creencias insostenibles. Es posible comprender el desatino de aquellos profesionales que no tuvieron la oportunidad de renovar sus estudios, ya sea por apasionamiento sectario o por la falta de oportunidades. Pero lo que resulta inadmisible es que existan profesionales de la salud mental dedicados a propagar falsas ciencias a nombre de la psicología. No es posible que callemos ante la proliferación de charlatanes. Muchos pacientes llegan a mi consulta después de haber recurrido a "psicólogos" regresionistas, homeópatas, energitizadores, etc. Me he enterado de la existencia de sofisticadas técnicas capaces de resolver autismos, psicosis, depresiones crónicas, etc., a través de ciertos aromas (flores de Bach), masajes corporales (Reiki), conversaciones con los muertos (espiritismo), encuentros "espirituales" con el Shai Baba, y otras patrañas. Se han difundido estupideces como la cienciología, iridiología, método de control mental Silva, programación neurolingüística, niños índigo, rebirthing, efecto Mozart, y otras. Hay los que creen que Deepak Choppra y John Grinder hacen ciencia, y que Shai Baba y Osho son la máxima expresión de la espiritualidad. Sin considerar las ingentes cantidades de dinero que los han enriquecido utilizando a las personas ignorantes y desesperadas que compran sus libros, amuletos y cursos sin formular ni un solo cuestionamiento. Los psicoterapeutas científicos estamos en la obligación de alertar sobre el abuso de nuestra condición profesional y demostrar a través de la investigación la eficacia de nuestro conocimiento. Es inadmisible que los psicólogos nos prestemos a la divulgación de las falsas ciencias, las cuales dañan el avance de la psicología y destruyen la vida de aquellos que ingenuamente siguen pensando que el psicólogo ha sustituido a los chamanes. Referencias: Selvini, M. 1990 Crónica de una investigación. Barcelona: Paidós. Selvini – Palazzoli, M., Cirillo, S., Selvini, M., Sorrentino, A.M. 2000 Muchachas anoréxicas y bulímicas. La terapia familiar. Barcelona: Paidós Jones, E., Asen, E. 2004 Terapia sistémica de pareja y depresión. Bilbao: Desclée de Brouwer. El retorno de los charlatanes. Web disponible en: &lt;a href="http://charlatanes.blogspot.com/2004/03/otra-exprimida-al-cuento-de-la.html"&gt;http://charlatanes.blogspot.com/2004/03/otra-exprimida-al-cuento-de-la.html&lt;/a&gt; Anderson, C. M. , Reiss, D., Hogarty, G. 1984 Guía de esquizofrenia y familia: una guía práctica de psicoeducación. Buenos Aires: Amorrortu BBC Noticias. 2006 Esquizofrenia: un nombre obsoleto. Web disponible en: &lt;a href="http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_6036000/6036855.stm"&gt;http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_6036000/6036855.stm&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-4828623587497157590?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/4828623587497157590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=4828623587497157590' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/4828623587497157590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/4828623587497157590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2007/03/la-psicoterapia-es-ciencia.html' title='La psicoterapia es ciencia.'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4793110587897456222.post-7968163243525579518</id><published>2007-03-19T13:44:00.000-07:00</published><updated>2007-03-19T13:51:06.764-07:00</updated><title type='text'>Bienvenidos a mi blog</title><content type='html'>Me llamo Bismarck Pinto. Soy terapeuta familiar y poeta. Me interesa mucho interactuar con personas relacionadas con el enfoque sistémico y la terapia de parejas. Me encantará compartir mi poesía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4793110587897456222-7968163243525579518?l=bpintot-bismarck.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/feeds/7968163243525579518/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4793110587897456222&amp;postID=7968163243525579518' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/7968163243525579518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4793110587897456222/posts/default/7968163243525579518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bpintot-bismarck.blogspot.com/2007/03/bienvenidos-mi-blog.html' title='Bienvenidos a mi blog'/><author><name>Bismarck</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10630927881614059957</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_k8TN-ul9kWc/SmJYMbXqyYI/AAAAAAAAAAg/afKUNdzvDB8/S220/S7003166.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
